Salsa de Tomate Casera (receta de Puri)

Ingredientes:

1 Kg de tomates, 1- 2 dientes de ajo, 25 mL de aceite de oliva virgen extra, 250 g de cebolla, sal, 1 – 2 zanahorias (100 g) y 1 cucharadita (8 g) de azúcar.

Elaboración:

Se pone agua a calentar y cuando rompa a hervir, se van echando los tomates, sumergiéndolos unos segundos para poder pelarlos con facilidad. Se cortan en cuartos y se reservan.

En Thermomix: Se introduce la cebolla en cuartos, las zanahorias troceadas y los ajos con el aceite en el vaso de la thermomix y se programa 4 segundos/velocidad 4 para trocearlo. Bajar los restos. Programar 10 minutos/temperatura varoma/velocidad 1. Agregar los tomates pelados, la sal y pimienta y el azúcar y programamos 25 minutos/Varoma/velocidad 1. Para que no salpique, se coloca el cestillo sobre la tapa. Finalizado el tiempo, programamos 5 minutos/temperatura Varoma/velocidad 6,  manteniendo el cestillo sobre la tapa.  Si queda muy líquido, se puede repetir el último paso para que reduzca más.

De la forma tradicional: Se pican finamente la cebolla, la zanahoria y los ajos y se ponen a freír los ajos en una sartén con aceite, cuando aún no doró, se añade la cebolla. Se añaden las zanahorias y se deja a fuego bajo unos minutos. Se agregan los tomates en cuartos, la sal, la pimienta y el azúcar y se deja hacerse lentamente.

Esta salsa de tomate es apta para veganos, vegetarianos,  Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas), Intolerantes al Gluten y a la Lactosa.

El Tomate es el fruto de una planta de la familia de las solanáceas. Es originario del continente americano (Perú). Fue introducido en Europa por los conquistadores españoles. En sus inicios fue utilizada como planta ornamental y hasta el siglo XVIII no comenzó a cultivarse con fines alimentarios, aumentando su consumo hasta hacerse muy popular. Florece con abundancia y sus flores pequeñas y amarillas producen frutos muy coloreados —de tonos que van del amarillento al rojo—, debido a la presencia de pigmentos como el licopeno y los carotenos. Existen casi cien variedades de tomates que se clasifican según su uso (en ensaladas o para cocinar), tamaño y forma. Según su forma, los tomates se clasifican en: carnoso, redondeado o semiesférico y con estrías; cereza o cherry, de pequeño tamaño, rojo y redondo; el de pera, alargado, con mucha proporción de carne, muy sabrosos, aromáticos y muy aptos para elaborar conservas, salsas y purés y el redondo, que por lo general son frutos de color rojo —aunque también los hay amarillos—, redondos, de superficie lisa y gruesa, y sabor dulce. La planta se cultiva como anual, siendo la recolección del fruto de forma general en los meses de verano. Porción comestible 94 g por cada 100 g de producto fresco. Contiene proteínas, carotenoides y vitaminas C (26 mg) y A (82,3 mg). El tomate está compuesto principalmente por agua y su macronutriente mayoritario son los hidratos de carbono. Entre las vitaminas cabe destacar el contenido en vitamina A, básicamente en forma de carotenoides provitamina A y vitamina C. Entre los carotenoides no provitamina A están los licopenos cuya cantidad depende de la variedad cultivada (mucho mayor en los de «tipo pera»), del grado de madurez (mayor en los maduros) y del modo de cultivo y forma de maduración (superior en los cultivados al aire libre y madurados en la planta). El tomate triturado o cocinado y su combinación con aceite, mejora la absorción del licopeno en nuestro organismo. Su valor calórico es de 22 Kcal/100 g, contiene 1,4 g de fibra/100 g, es rico en potasio (290 mg), contiene calcio (11 mg), hierro (0,6 mg), yodo (7 µg), magnesio (10 mg), fósforo (27 mg), vitaminas del grupo B (excepto B12) y E. (Fuente: Fundación Española de Nutrición). La Universidad Politécnica de Valencia acaba de patentar un nuevo antioxidante recientemente descubierto por  sus científicos, que es 14 veces más potente que el resveratrol, 10 veces más que la vitamina C y 4 y 1/2 veces más que la vitamina E. Se trata de una sustancia fenólica, que sintetiza la planta del tomate en determinadas condiciones, y que, hasta el momento era totalmente desconocida.

Esta salsa es rica en Vitaminas A, C, E y ácido fólico, potasio y fibra. Contiene vitaminas del grupo B (excepto B12), K y E y minerales (calcio, magnesio, sodio, fósforo y algo de hierro).

Comentarios para Deportistas: Por su alto contenido en vitaminas, minerales, destacando el potasio, muy importante por las pérdidas sufridas por el sudor durante el entrenamiento y el bajo aporte calórico, es un complemento para cualquier plato, para sustituir mayonesas y salsas altas en grasas, que resulta ideal para formar parte de la dieta de entrenamiento. El ejercicio físico intenso produce radicales libres, cuyo exceso, incide negativamente en la salud y el rendimiento deportivo, pues puede acentuar la sobrecarga muscular, acelerando la fatiga y retrasando la recuperación. La manera de amortiguar el efecto perjudicial de los radicales libres sobre el músculo, es aumentar la presencia de antioxidantes en la dieta. Estos están presentes en éste plato en importantes cantidades, lo que lo hace una excelente elección. Es especialmente indicado para deportistas veganos y /o vegetarianos.

Aporte calórico: El total de la receta aporta 560 Kcal.

Tomates Confitados (receta de Ceci)

Ingredientes:

2 Kg de tomates pera y aceite de oliva virgen extra.

Elaboración:

Lavar y sumergir los tomates en agua hirviendo durante 30 segundos para desprenderles la piel con facilidad, cortar los tomates en 4 y quitar las semillas y el exceso de líquido. Poner papel de horno cubriendo la bandeja de horno y colocar bien juntos los cuartos de tomate. Introducir en el horno precalentado a 60- 65°C y mantenerlos 3 – 4 horas. Pasado este tiempo introducirlos en botes de cristal esterilizados, llenar y rellenar con aceite de oliva virgen extra. Cerrar herméticamente y si se quieren conservar, introducirlos en olla al baño de María (totalmente cubiertos de agua) durante 20 minutos hirviendo. Dejar enfriar y repetir la operación a las 24 horas. De esta forma se pueden conservar durante meses.

Es un plato apto para veganos, vegetarianos, Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas), Intolerantes al Gluten y a la Lactosa.

El Tomate es el fruto de una planta de la familia de las solanáceas. Es originario del continente americano (Perú). Fue introducido en Europa por los conquistadores españoles. En sus inicios fue utilizada como planta ornamental y hasta el siglo XVIII no comenzó a cultivarse con fines alimentarios, aumentando su consumo hasta hacerse muy popular. Florece con abundancia y sus flores pequeñas y amarillas producen frutos muy coloreados —de tonos que van del amarillento al rojo—, debido a la presencia de pigmentos como el licopeno y los carotenos. Existen casi cien variedades de tomates que se clasifican según su uso (en ensaladas o para cocinar), tamaño y forma. Según su forma, los tomates se clasifican en: carnoso, redondeado o semiesférico y con estrías; cereza o cherry, de pequeño tamaño, rojo y redondo; el de pera, alargado, con mucha proporción de carne, muy sabrosos, aromáticos y muy aptos para elaborar conservas, salsas y purés y el redondo, que por lo general son frutos de color rojo —aunque también los hay amarillos—, redondos, de superficie lisa y gruesa, y sabor dulce. La planta se cultiva como anual, siendo la recolección del fruto de forma general en los meses de verano. Porción comestible 94 g por cada 100 g de producto fresco. Contiene proteínas, carotenoides y vitaminas C (26 mg) y A (82,3 mg). El tomate está compuesto principalmente por agua y su macronutriente mayoritario son los hidratos de carbono. Entre las vitaminas cabe destacar el contenido en vitamina A, básicamente en forma de carotenoides provitamina A y vitamina C. Entre los carotenoides no provitamina A están los licopenos cuya cantidad depende de la variedad cultivada (mucho mayor en los de «tipo pera»), del grado de madurez (mayor en los maduros) y del modo de cultivo y forma de maduración (superior en los cultivados al aire libre y madurados en la planta). El tomate triturado o cocinado y su combinación con aceite, mejora la absorción del licopeno en nuestro organismo. Su valor calórico es de 22 Kcal/100 g, contiene 1,4 g de fibra/100 g, es rico en potasio (290 mg), contiene calcio (11 mg), hierro (0,6 mg), yodo (7 microg), magnesio (10 mg), fósforo (27 mg), vitaminas del grupo B (excepto B12) y E. (Fuente: Fundación Española de Nutrición). La Universidad Politécnica de Valencia acaba de patentar un nuevo antioxidante recientemente descubierto por  sus científicos, que es 14 veces más potente que el resveratrol, 10 veces más que la vitamina C y 4 y 1/2 veces más que la vitamina E. Se trata de una sustancia fenólica, que sintetiza la planta del tomate en determinadas condiciones, y que, hasta el momento era totalmente desconocida.

Estos tomates son ricos en vitaminas A, C, E y ácido fólico, potasio y fibra. Contiene antioxidantes como licopeno y vitamina E en alta proporción, vitaminas del grupo B (excepto B12), K y minerales (calcio, magnesio, sodio, fósforo y algo de hierro).

Comentarios para Deportistas: Por su alto contenido en vitaminas, minerales, destacando el potasio, muy importante por las pérdidas sufridas por el sudor durante el entrenamiento y el bajo aporte calórico, es un es un excelente complemento para acompañar a cualquier plato que forme parte del menú de la dieta de entrenamiento. El ejercicio físico intenso produce radicales libres, cuyo exceso, incide negativamente en la salud y el rendimiento deportivo, pues puede acentuar la sobrecarga muscular, acelerando la fatiga y retrasando la recuperación. La manera de amortiguar el efecto perjudicial de los radicales libres sobre el músculo, es aumentar la presencia de antioxidantes en la dieta. Estos están presentes en éste plato en importantes cantidades, lo que lo hace una excelente elección. Es especialmente indicado para deportistas veganos y /o vegetarianos.

Aporte calórico: El total de la receta aporta 380 Kcal, sin sumar las que contiene el aceite que lleva la conserva.

Pimientos Asados (receta de Nacho y Mercedes Corrales)

Ingredientes:

4 pimientos rojos (1200 g).

Se pueden aliñar con vinagre de módena, sal y aceite de oliva virgen extra.

Elaboración:

Se forra la bandeja del horno con papel de aluminio y se colocan los pimientos enteros, untados con un poco de aceite. Se introducen en el horno precalentado a 180°C durante aproximadamente media hora, dándoles la vuelta cada 10-15 minutos. Se dejan enfriar lo suficiente como para poder pelarlos sin quemarse, y también se les quitan las semillas. Se conserva también el jugo obtenido. Se pueden aliñar con un poco de aceite, vinagre de módena y sal, además del jugo propio. Para conservarlos, se introducen en un bote de cristal y se hierve al baño de maría durante 25 minutos, se repite la misma operación a las 24 horas. De esta forma se pueden conservar varios meses. Otra forma, tanto para consumirlos como para hacer conserva (siguiendo las pautas dichas de hervir al baño de María), es introducir los pimientos en un cazo junto con el jugo que sueltan al asar, sal de ajo, unos ajos fritos en AOVE y un poco de vinagre. Se les da un hervor suave y se dejan cocer aproximadamente media hora. Ya estarán listos para consumir o hacer una conserva siguiendo las pautas dadas.

Es un plato apto para veganos, vegetarianos, Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas), Intolerantes al Gluten y a la Lactosa.

El Pimiento es el fruto de la planta del pimiento, herbácea de la familia de las solanáceas. El morrón es una variedad gruesa, carnosa y de gran tamaño. Su piel roja brillante es lisa y sin manchas, su carne firme y de sabor suave y su tallo verde y rígido. Se puede consumir crudo y asado o como ingrediente de guisos y estofados. Se comercializa fresco, desecado y en conserva. Fresco, se puede recolectar verde o ya maduro, con su característico color rojo, a veces amarillo, violáceo, e incluso negro. En cuanto a su forma se pueden distinguir dos tipos: el pimiento tipo California, un fruto corto y ancho, casi cúbico, con tres o cuatro cascos muy marcados, bastante carnosos; y el tipo Lamuyo, con fruto muy carnoso, más largo que ancho. Los restos más antiguos proceden del valle de Tehuacán (Méjico) y datan del año 5000-3000 a.C. Allí le llamaban chile o ají. Colón trajo la planta a la vuelta de su primer viaje. El sabor picante que recuerda a la pimienta, tan apreciada en esa época, fue lo que le atribuyó el nombre de «pimiento». Aunque según otros, su nombre deriva del «pigmentum» que se obtenía del fruto molido. Al parecer, en el primer lugar que se cultivó en España fue en Extremadura. Al principio, no se le supo dar el tratamiento oportuno como hortaliza, lo que hizo que algunos que se habían secado, se molieran, y añadidos a las chacinas tradicionales, diesen lugar al más importante cambio que se ha producido en la industria cárnica española; porque hasta entonces, los embutidos eran de color pardo y con un sabor diferente al actual. Se recolecta y se encuentra en su mejor momento de consumo entre octubre y junio, aunque hay variedades que se recolectan en septiembre. El tipo California es de cultivo estival mientras que el tipo Lamuyo, tolera mejor las bajas temperaturas y su cultivo se prolonga hasta el otoño. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 40 Kcal/100 g (el verde 23 Kcal). Su principal componente es el agua, seguido de las proteínas (1,1 g) y los hidratos de carbono (7 g) que casi duplican al contenido en hidratos de carbono de los pimientos verdes. Como los pimientos verdes, los morrones son fuente de vitamina C (81 mg) y B6. Por otro lado, el contenido de vitamina A en un pimiento morrón destaca mayoritariamente por los b-carotenos: 2.220 μg/100 g de porción comestible en pimiento cocido. Contiene potasio (180 mg), fósforo (26 mg) y pequeñas cantidades de calcio y magnesio.

El pimiento es rico en vitamina  A, C y potasio. Contiene también ácido fólico, calcio, magnesio, sodio y pequeñas cantidades de hierro y vitamina E.

Comentarios para Deportistas: Este plato es una buena fuente de vitaminas (sobre todo antioxidantes, que contrarrestan el efecto nocivo de los radicales libres producidos con la práctica de ejercicio) y minerales (el potasio es interesante de cara a la reposición de éste mineral después de un entrenamiento intenso), es un plato ligero y aporta escasa cantidad de grasas, siendo por ello adecuado para la dieta de entrenamiento, como plato de acompañamiento.

Aporte calórico: Aporta solamente 40 Kcal por cada 100 g de pimiento (no necesita mucho aceite, con una cucharada puedes aliñar una buena ración de ensalada de pimientos, que aportará unas 90 Kcal).