250 g de calabacín, una cucharadita pequeña de harina (5 g), sal, pimienta, aceite de oliva (opcional) y 20 g de queso parmesano rallado (o cualquier otro tipo, al gusto).
Elaboración:
Se corta el calabacín en bastoncitos de 1 cm de lado y unos 6 a 7 cm de largo. Se secan bien con papel de cocina y se ponen en un bol. Se agregan el resto de los ingredientes (excepto el aceite) y se mezcla bien. Se coloca la mezcla en la freidora, procurando que quede en una sola capa. Si se quiere añadir aceite, se pulveriza muy ligeramente con un spray. Se cocinan a 180-200ºC durante 15 minutos o hasta que estén dorados. Hay que darles la vuelta a mitad de cocción.
Este plato es apto es para vegetarianos y Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas). No es apto para Veganos, Intolerantes al Gluten ni a la Lactosa.
El calabacín es una planta herbácea anual de la familia de las cucurbitáceas, oriunda del Nuevo Mundo, cuyo fruto se emplea como alimento. Presentan grandes flores amarillas son unisexuales. Estas flores son comestibles, y resultan un bocado exquisito para la alta cocina contemporánea. Los frutos son alargados y varían mucho en tamaño, dependiendo de la variedad. La cáscara es lisa, dura y también varía en color. Las variedades que se siembran en mayo o junio son de piel verdi-blanca mientras que las sembradas en marzo son de piel oscura. También hay calabacines de tipo baby, que dan ejemplares pequeños, y que se usan para preparar platos especiales con verduras miniatura. Se siembran a principio de la primavera, para consumirlo como verdura. Los calabacines se encuentran disponibles todo el año en nuestros mercados. Su mejor época de consumo y recolección es de noviembre a agosto. Porción comestible 70 g por cada 100 g de producto. Contienen proteínas, vitamina C y mucílagos. El calabacín es una de las hortalizas con menor contenido calórico (14 Kcal/100 g). A diferencia de la calabaza, aporta menos fibra (0,5 g/100 g) y más agua que ésta (96,5 g/100 g). Además, mientras que la calabaza es rica en b-carotenos, el contenido de éstos en el calabacín es muy bajo. Es rico en vitamina C, potasio y calcio. Contiene vitaminas del grupo A (4,5 µg), B (excepto B12) y C (22 mg), minerales: Hierro (0,4 mg), calcio (24 mg), potasio (140 mg), selenio (1 µg), magnesio (8 mg) y fosfato (17 mg). Destaca la presencia de mucílagos (tipo de fibra soluble de naturaleza viscosa). (Fuente: Fundación Española de Nutrición)
Este plato es un plato ligero, de dieta. Rico en fibra, vitamina C, E, ácido fólico, B1, B6, B9 y minerales, como calcio, sodio, potasio, fósforo, selenio, magnesio, yodo.
Comentarios para Deportistas: Por su contenido en vitaminas y minerales, bajo IG y ligero en grasas es un plato adecuado para formar parte de la dieta base del deportista así como de la pre y post entrenamiento
Aporte calórico: La receta completa aporta 135 Kcal, 68 Kcal por ración.
370 g de leche condensada (1 lata pequeña) (puede utilizarse leche condensada light), 3 cucharadas colmadas de café soluble (unos 45 g) y 1000 g de cubitos de hielo (thermomix) o la misma cantidad de hielo picado.
Elaboración:
En Thermomix: Poner en el vaso la leche condensada, el café soluble y el hielo. Triturar 2 min/vel 10 con la espátula introducida por la abertura en lugar del cubilete y moviéndola de lado a lado. Servir de inmediato.
De la manera tradicional: Introducir en la minipimer o trituradora de alimentos todos los ingredientes y triturar hasta que se incorporen todos los ingredientes. Servir inmediatamente.
Este helado es apto para Vegetarianos e Intolerantes al Gluten. No es apto para Veganos, Diabéticos ni Intolerantes a la Lactosa.
El café, probablemente originario de la provincia de Kaffa, en Etiopía. La leyenda dice que un pastor de Abisinia (actual Etiopía) observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbusto en las cabras. El café no será conocido en Europa hasta 1450. A mediados del siglo XVIII el consumo de café se generaliza en toda Europa. En 1731 llega a Jamaica y Santo Domingo. Desde Santo Domingo el cultivo de café se extiende al resto de los actuales países productores de América. De las muchas variedades de café conocidas, sólo dos tienen en la actualidad mayor importancia a nivel mundial: Coffea arabica y Coffea robusta. A partir de los frutos maduros del arbusto se obtiene el café verde, que no tiene el olor, sabor y color típico del café que conocemos. Eliminadas las capas que cubren los granos de café, éstos se tuestan en lo que supone el momento más crítico en su procesado, puesto que se producen reacciones químicas y físicas responsables de la formación de las sustancias que le aportan sus cualidades sensoriales (sabor, aroma, etc.). En el tueste natural sólo participan el café y una fuente de calor. El café torrefacto es café natural al que, durante el proceso de tueste, se le ha añadido en la tostadora una cantidad de azúcar que por el calor carameliza y envuelve el grano. Se obtienen unos granos brillantes, de color más oscuro, casi negro y un café más fuerte de sabor. España, Méjico y Portugal son los únicos países donde se comercializa este tipo de café. Planta anual. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto. Aporta 4 Kcal por cada 100 g. Contiene proteínas (0,3 g%) y cafeína. Contiene ácidos orgánicos, como el ácido cafeico, polifenol con capacidad antioxidaente, que influyen en el sabor, olor y aroma del café y son responsables de su acidez; así como minerales (potasio, magnesio, calcio) y vitaminas (niacina), aunque su valor nutritivo es casi nulo, dada la poca cantidad necesaria para elaborar una taza de café. La cafeína es un alcaloide que penetra con facilidad en todas las células del organismo y estimula la transmisión de los impulsos entre las neuronas. La ingesta de cafeína de hasta 400 mg/día proveniente de todas las fuentes no da lugar a problemas de salud en población adulta sana excepto en el caso de las mujeres embarazadas, donde esta cantidad se limita a 200 mg/día. El consumo frecuente de café lleva consigo una adaptación a la cafeína, que no adicción, y esto explica que personas habituadas a tomarlo puedan experimentar síntomas como cansancio, irritabilidad, falta de concentración o dolor de cabeza si no ingieren su dosis habitual de cafeína. Contiene pequeñas cantidades de sodio (3,5 mg), potasio (66 mg), calcio (5 mg), hierro (0,2 mg), fósforo (5 mg), magnesio (6 mg), y, en pequeñísimas cantidades, tiamina, riboflavina y niacina. El café hecho con café soluble es una bebida que contienen aproximadamente14 g de proteínas, 41 g de carbohidratos, 24 g de azúcar por cada 100 g de producto y no tienen grasa, aportando unas 227 Kcal. Contiene las vitaminas B9, B3, K y B2 y grandes cantidades de potasio. Las proporciones de los nutrientes del café soluble pueden variar según el tipo y la cantidad de la bebida, además de otros factores que puedan intervenir en la modificación de sus nutrientes. El café hecho con café soluble es un alimento rico en vitamina B3 (24,9 mg). También tiene una alta cantidad de magnesio (390 mg). La versión más antigua de café en polvo de la que se tiene constancia es hacia el año 1771 en Gran Bretaña, cuando se creó la primera patente. En Norte América aparece hacia el año 1853, con una versión experimental de la británica en forma de tortita, que fue probada durante la guerra Civil, sin demasiado éxito. Hacia 1901, un químico estadounidense de origen japonés, Satori Kato, consiguió patentar una versión de café instantáneo basándose en la idea de preparación del té. No consiguió comercializar el producto, dado que no entusiasmo en absoluto su sabor al público. Así que pasaron casi 10 años, hasta que George Constant Louis Washington logró comprar la patente y realizando algunos cambios, lanzarlo de nuevo al mercado. Tampoco gusto esta vez, ya que se percibía como un producto de baja calidad y con un sabor desagradable comparado con el café recién hecho. Finalmente, allá el año 1938, la compañía Nescafé realizó una mezcla formada por los polvos del café que se venían utilizando, junto a carbohidratos solubles a partes iguales. Con ello consiguieron al fin, mejorar sustancialmente el sabor y así hacerse un hueco en las casas de todo el mundo. Pero donde realmente el café instantáneo consiguió su gran nicho de mercado, fue entre los militares que necesitaban consumir cafeína en el campo de batalla, resultándoles de gran ayuda poder tomar café simplemente echando un par de cucharadas en una taza con agua. Para cuando empezó la II Guerra Mundial, el café instantáneo se había convertido en una de las bebidas más populares entre los militares, abastecidos por Nescafé y G. Washington, así como un montón de nuevas marcas que nacieron precisamente debido a la gran demanda. Era tal la cantidad de café que los militares consumían, que durante un año entero la planta estadounidense de Nescafé se dedicó únicamente a abastecerles a ellos. En la actualidad el café instantáneo tiene una gran demanda a nivel mundial debido a las mejoras que con el paso de los años se han ido logrando. Hoy en día podemos encontrar variedades de todos los tipo, desde capuccino, pasando por descafeinado o mocca, la industria a sabido especializarse para llegar a todo tipo de público y satisfacer su necesidad de disfrutar de café en cualquier momento y lugar. Porque si todo falla, al menos te quedará cafeína soluble. (Fuente: https://tiempodecafe.com/historia-del-cafe-instantaneo/).
Este helado es muy rico en potasio, es rico en azúcares sencillos, calcio, sodio, potasio, yodo, selenio, vitamina A, retinol y carotenos. Contiene otras vitaminas (grupo B, incluida B12, C, D y E) y minerales (magnesio, hierro y cinc).
Comentarios para Deportistas: Este helado puede incluirse en la dieta base del deportista. En cuanto a la dieta de entrenamiento y/o competición, tener en cuenta el contenido en cafeína (aunque también puede elaborarse con café descafeinado).
Aporte calórico: La receta completa con leche condensada entera aporta 1474 Kcal, de 184 a 246 Kcal por ración, según tamaño. Si se elabora con leche condensada light, aportará 908 Kcal, de 136 a 151 Kcal por ración, según tamaño.
1 lata de sardinas o sardinillas en conserva (peso escurrido 88 g), 100 g de queso blanco cremoso para untar, tipo Philadelphia (nosotros utilizamos Philadelphia Original, pero puede ser Light), 10 – 20 g de zumo de limón, sal y pimienta al gusto. Unas gotas de tabasco. Perejil o cebollino picado al gusto.
Elaboración:
Abrimos la lata de sardinas y escurrimos bien. El aceite podemos guardarlo para después. Retiramos la espina central de cada sardina.
De la manera tradicional: Picamos la cebolleta y metemos en un procesador de alimentos o el vaso de la batidora las sardinas, la cebolleta picada y, el cebollino o perejil. Agregamos un poquito de zumo de limón y el queso crema y trituramos hasta obtener una crema homogénea.
En Thermomix: introducimos la cebolleta en el vaso y picamos 4 segundos/velocidad 5. Añadimos las sardinas, el zumo de limón el cebollino o perejil y trituramos 10 segundos/velocidad 6, 8, hasta que la crema esté homogénea.
Rectificamos de sal y pimienta y lo guardamos en un frasco de cristal, en la nevera para que tome cuerpo. Si no se va a consumir de inmediato, se puede cubrir el paté con un poco del aceite de la propia conserva para evitar que se reseque.
Este paté es apto para Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es apto para veganos, vegetarianos ni Intolerantes a la Lactosa.
Las sardinas en aceite: La norma establece que sólo pueden comercializarse como «conservas de sardinas» las elaboradas con peces de la especie Sardina pilchardus. Si se empleara cualquier otra especie de sardina (S. melanostictus, S. neopilchardus, S. ocellatus, S. sagax, S. caeruleus), la denominación del producto sería «sardinas» junto al nombre científico de la especie. Una vez pescadas, las sardinas se lavan; después, se refrigeran o congelan en el mismo barco. Cuando llegan a las factorías, se clasifican por tamaño y peso, se evisceran y descabezan. Posteriormente, se les quitan las escamas y se trabaja la forma de presentación (en filetes o enteras). Tras la cocción, se colocan en las latas, donde se les añaden sal y aceite. Las latas se cierran herméticamente y se introducen en autoclave para su esterilización. Este proceso aumenta la vida útil del pescado y consigue que para su conservación no sea necesaria la refrigeración. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto envasado, 224 Kcal/100 g. Son ricas en proteínas (22,2 g), grasas (15 g): ácidos grasos monoinsaturados e insaturados, ácidos grasos omega-3, selenio (50 mg), hierro (3,2 mg), potasio (430 mg), sodio (650 mg), zinc (3 mg), fósforo (341 mg), calcio (400 mg), magnesio (52 mg), yodo (16 mg), selenio (50 μg), vitamina B12, B6, niacina, riboflavina, vitamina A (50 μg) y vitamina D (7 μg). Como las sardinas frescas, las sardinas en aceite tienen un alto valor nutritivo. Es un pescado azul con gran contenido en proteínas de alto valor biológico. Su contenido en grasas se ve aumentado respecto a su homólogo en fresco, debido al aceite de cobertura. Además, al tratarse de un aceite de oliva o vegetal, se aumenta el aporte de ácidos grasos mono y poliinsaturados, y se invierte la relación omega 6/omega-3, con un incremento de los primeros respecto a los segundos. Es por ello un alimento muy recomendable, aunque esta aseveración tiene sus matices: el contenido de colesterol (100 mg/100 g) es elevado; aunque, la capacidad de los pescados para aumentar el colesterol sanguíneo es inferior a la de otros alimentos de origen animal (embutidos, mantequilla, quesos curados, tocino, etc.), debido al menor contenido en ácidos grasos saturados. En este sentido, es oportuno recordar que existe una relación directa entre el consumo de grasas saturadas y el colesterol sanguíneo, y no tan directa en el caso del colesterol dietético. Respecto al contenido en minerales, destaca el aporte de selenio, fósforo, hierro, potasio, zinc y calcio, del que las sardinas en aceite resultan muy buena fuente, al poder consumirse con su espina; además, este calcio es de fácil absorción por el aporte en paralelo de vitamina D, contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y fósforo. El contenido en sodio es muy elevado ya que la sal se utiliza como ingrediente en la conserva. Entre las vitaminas sobresalen los contenidos de vitamina B12, B6, niacina y riboflavina —hidrosolubles—, y de vitamina D —liposoluble—. Las tres vitaminas hidrosolubles contribuyen al metabolismo energético normal. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Este paté es muy rico en sodio, potasio, calcio y fósforo, vitamina A, retinol, rico en ácidos grasos omega 3 y 6, proteínas animales de calidad, yodo, selenio, hierro, carotenos, ácido fólico, B12 y D. Contiene otras vitaminas (grupo B, C, E y K) y minerales (cinc). tiene un bajo IG. aporte en paralelo de vitamina D, contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y fósforo.
Comentarios para Deportistas: Es un aperitivo muy nutritivo, que contiene una elevada cantidad de proteínas de calidad, vitaminas, minerales, antioxidantes y ácidos grasos esenciales, lo que lo hace muy adecuado para formar parte de la dieta base del deportista así como de la de entrenamiento y competición. Muy interesante para utilizar sobre tostadas de pan integral, en sándwiches, con bollitos…, como parte del desayuno, merienda o aperitivos.
Aporte calórico: La receta completa aporta 465 Kcal elaborado con queso Philadelphia Original y 370 Kcal, elaborado con queso Philadelphia Light.
1 cebolla (250 g), 2 cucharadas de mostaza de Dijon (30 g), 2 cucharadas de mermelada de melocotón (60 g), 100 g de jugo de carne o 1 pastilla de caldo de carne + 100 mL de agua y 20 g de aceite de oliva virgen extra.
Elaboración
De la manera tradicional: Pochar la cebolla en el aceite, añadir el resto de los ingredientes en la cazuela y llevar a ebullición. triturar con batidora o trituradora y servir no muy caliente. Nosotros hemos elaborado la receta por este método.
En Thermomix: Introducir en el vaso el aceite y la cebolla cortada en octavos e iniciar Alta Temperatura. Después mezclar con la espátula y trocear 4 segundos/velocidad 5. Añadir el resto de los ingredientes y programar 5 minutos/100ºC/velocidad cuchara. Trocear 20 segundos/velocidad 8 y utilizar a conveniencia. No servir muy caliente. Se puede utilizar para acompañar carnes, verduras…
Esta salsa es apta para Intolerantes al gluten y a la Lactosa. No es apta para veganos, vegetarianos (hay una opción para ambos si se cambia el caldo de carne por caldo vegetal) ni Diabéticos (hay una opción, si cambiamos la mermelada por su versión «sin azúcar», por ejemplo la de l marca Hero light o elaborada en casa, con edulcorantes que no suban la glucemia como estevia, sucralosa…).
La mostaza es una planta anual de la familia de las crucíferas que crece en toda la cuenca mediterránea, existiendo unas cuarenta especies distintas en la tierra, pero sólo tiene interés gastronómico y médico la mostaza blanca «Sinapis alba», la mostaza negra «Sinapis nigra» y la mostaza salvaje «Sinapis arvensis». El nombre de mostaza se aplica tanto a la planta como a la semilla y a la salsa, hecha con las semillas, que se preparan de diversas formas. El nombre como lo conocemos hoy aparece por primera vez en Francia hacia el año 1220, derivado de la palabra latina «mustum». Así que la primera constancia que se tiene del nombre es «moutarde». Los estudiosos de las etimologías dicen que proviene del vocablo popular «mustum ardens» («mosto ar diente») por tener los romanos la costumbre de añadir, o diluir, granos de mostaza en el zumo de la uva. Lo cierto es que en la misma época aparece en castellano con el nombre de mostaza y en Italia con el de mostrada. La mostaza se conoce desde muy antiguo, en el Nuevo Testamento, aparece en una de las parábolas de Jesucristo. Los griegos la utilizaban como planta para condimentar sus platos y Pitágoras la recomendaba por creer que aumentaba la memoria y daba alegría al espíritu. Los romanos la tenían como planta medicinal, la consideraban excelente contra los dolores de cabeza o como digestivo, y como condimento. Los romanos la utilizaban en sus vinos especiados y también confitaban en vinagre sus hojas. Es en la Edad Media cuando toma verdadero auge esta planta en Europa. En el siglo XIII se produce y consume en grandes cantidades en toda Europa, Cremona en Italia y Dijon en Francia fueron las ciudades que más tierras dedicaron a su cultivo, incluso hasta hoy llega esa costumbre, ya que Dijon, capital de la región de la Borgoña, produce en la actualidad el cincuenta por ciento de la producción total de mostaza en el mundo. El preparado de mostaza es una pasta espesa elaborada a base de semillas de mostaza molidas, de color amarillo o amarillo-amarronado con un fuerte sabor acre que se utiliza como condimento. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible, 100 g por cada 100 g de producto, 84 Kcal/100 g. La mostaza nos aporta un escaso valor nutricional debido a la poca cantidad que utilizamos, pero aún así, lo tiene. El preparado de mostaza tiene un porcentaje de agua alto (85%), hidratos de carbono (6,4%) y lípidos y proteínas casi en la misma proporción (4,4% y 4,7% respectivamente). En relación a los micronutrientes, la mostaza es fuente de selenio (36 µg), potasio (130 mg), calcio (84 mg), magnesio (48 mg), hierro (2 mg), fósforo (73 mg) y vitaminas C (52,5 mg), A (80 µg) y grupo B. Su contenido en sodio es alto (1252 mg), por lo que se debe tener en cuenta en dietas hiposódicas. La mostaza, junto con la mayonesa, es uno de los aderezos más utilizados en cocina. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Esta salsa es rica en azúcares sencillos (fructosa, glucosa…), vitaminas B, C, E, potasio, fósforo y calcio, yodo. Contiene proteínas vegetales y fibra.
Comentarios para Deportistas: Esta salsa, por su contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, puede formar parte de la dieta base del deportista así como de la dieta de entrenamiento y/o competición.
250 g de yogur griego, 40 g de mantequilla, 60 g de crema de limón (302 Kcal/100 g), 3 huevos, 200 g de harina, 175 g de azúcar, 1 sobre de levadura (15 g), ralladura de limón, 1 cucharada sopera de jugo de limón y 200 g de arándanos.
Elaboración:
De la manera tradicional: Poner la mantequilla a temperatura ambiente en un bol con el resto de los ingredientes (excepto los arándanos) y batir con unas varillas. Echar por encima la mitad de los arándanos, rellenar el molde con el resto de la masa y añadir la otra mitad de arándanos.
En Thermomix: Introducimos todos los ingredientes, excepto los arándanos en el vaso y programamos 30 segundos/velocidad 6. Echar por encima la mitad de los arándanos, rellenar el molde con el resto de la masa y añadir la otra mitad de arándanos.(Nosotros hemos elaborado la receta por este método).Introducir al horno al menos 1 hora, hasta que al pinchar salga limpio el palillo, dejamos enfriar y desmoldamos.
Este bizcocho es Apto para vegetarianos. No es apto para veganos, Diabéticos (hay una opción si se sustituye el azúcar por un edulcorante NO calórico y el yogur por uno light, tendremos también una opción ligera), Intolerantes al Gluten ni a la Lactosa.
Los arándanos son unas pequeñas bayas de color azul oscuro o rojo, y sabor dulce con un toque ácido, pertenecen a la familia de los frutos del bosque. Son uno de los vegetales con mayor poder antioxidantes (neutralizan los radicales libres), debido a la acción combinada de sus ácidos orgánicos (ácido oxálico,ácido málico…) y las 15 antocianinas que les dan su peculiar color (mirtilina, cianidina, definidina, malvidina, peonidina, petunidida…). Además, contienen proantocianidinas, carotenoides, flavonoides y taninos (resveratrol…), y una amplia diversidad de minerales esenciales como el manganeso, vitaminas A (5,7 µg), C (22 mg), E(1,9 mg), magnesio (2,4 mg), potasio (78 mg), hierro (0,7 mg), calcio (10 mg), yodo (1 µg), fóforo (13 mg) y varias vitaminas del grupo B. El arándano es un alimento libre de grasas y sodio, 100 g de arándanos aportan 32 Kcal. El pterostilbeno que contienen, es útil en la prevención de enfermedades cardíacas y de la diabetes. La antocianina es un poderoso revitalizador de la memoria y puede revertir su pérdida debida a la avanzada edad y otros deterioros neurológicos. Además, los antioxidantes contribuyen a mejorar el estado de ánimo así como también a combatir la anemia. Varios estudios indican que su consumo habitual hace más lento el declive cognitivo asociado al Alzheimer y otras enfermedades degenerativas. La mejora y optimización de la visión es la ventaja más contrastada de los arándanos. Diversos estudios demostraron el efecto positivo del arándano en la pigmentación de la retina y la visión nocturna, así como su capacidad de regeneración contra la inflamación de la retina, la degeneración macular, la retinitis pigmentaria, el glaucoma y cataratas. En particular, las antocianinas demostraron su efectiva acción para proteger al ojo y regenerar daños provocados en la retina. Favorecen la prevención y el tratamiento de infecciones urinarias. Actúan mediante un doble efecto. Por una parte, la abundancia de ácidos orgánicos aumenta la acidez de la orina e impide la proliferación de bacterias. Por otra, los flavonoides desinflaman las paredes venosas e impiden que los microorganismos se adhieran y se multipliquen. También actúan contra las infecciones digestivas. Varios estudios han demostrado que los componentes del arándano combaten los virus que causan afecciones digestivas. Con un alto poder nutritivo, bajo aporte calórico, bajos en azúcares, rico en fibra (que da sensación de plenitud gástrica) y antioxidantes, son ideales para las dietas de adelgazamiento. Hay estudios que afirman que el consumo de arándanos puede conducir a la reducción de la grasa abdominal.
El bizcocho es rico en calcio (también hierro, potasio, sodio, magnesio…) y vitaminas D (también contiene A, C, grupo B y E). Con alto contenido en proteínas animales y vegetales, fibra y carbohidratos de alto y moderado índice glucémico.
Comentarios para Deportistas: El elevado aporte en azúcares SENCILLOS y grasas, especialmente saturadas, alto en calorías y elevado índice glucémico (IG), lo hacen muy poco recomendable en la dieta base del deportista y en la de entrenamiento y competición. Únicamente, de forma ocasional y en pequeñas cantidades.
Aporte calórico: El bizcocho entero aporta 2469 Kcal, 309 Kcal por ración.
200 g de avellanas, 700 cc de leche entera congelada en cubitos, 25 g de azúcar invertido y 75 g de azúcar glass. (Se puede utilizar un edulcorante No calórico, por ejemplo, sucralosa).
Elaboración:
Introducir en el vaso del Thermomix el azúcar y moler 30 segundos/velocidad 10. Añadir las avellanas y moler 40 segundos/velocidad 5-10 progresivo. Incorporar los cubitos de leche y el azúcar invertido, colocar la espátula en lugar del cubilete y moverla de lado a lado mientras se tritura, 2 minutos/velocidad 6. Servir inmediatamente.
Este helado es apto para vegetarianos e Intolerantes al Gluten. No es Apto para veganos, Diabéticos (tiene una opción si se utiliza un edulcorante no calórico) ni Intolerantes a la Lactosa.
La avellana es una nuez comestible, fruto del avellano común (Corylus avellana L.), de la familia de las betuláceas. El avellano es un árbol que alcanza hasta los 6 m de altura, de hojas anchas, que crece en los bosques templados y húmedos, cerca de los ríos o arroyos. El fruto tiene forma esferoidal, con un diámetro aproximado de 10 a 15 mm. Está formado por una cáscara fibrosa externa que rodea una cubierta lisa en la que se aloja la semilla. Su origen se atribuye a Asia, desde donde se expandió a Europa, siendo actualmente la «avellana europea» la más importante y consumida del mundo. El otoño es la época por excelencia para recolectar frutos secos, entre ellos las avellanas, las cuales se dejan secar y se guardan como reserva en la despensa, para disfrutar de su sabor el resto del año. Porción comestible 100 g/100 g de avellanas sin cáscaras. Contiene ácidos grasos insaturados, ácidos grasos monoinsaturados. Por cada 100 g de porción comestible, contiene: fibra (10 g), fósforo (401 mg), magnesio (150 mg), calcio (192 mg), hierro (4 mg), potasio (350 mg), vitamina E (21 mg), pequeñas cantidades de vitamina B6, tiamina, niacina y folatos (96 µg). Las avellanas, como la mayoría de los frutos secos, presentan un bajo contenido en agua, alto en grasas (y energía: 587 Kcal/100 g), son fuente de fibra y no tienen colesterol. La proteína es de alta calidad, con una buena cantidad del aminoácido L-arginina. Respecto a la grasa, el 78% es monoinsaturada, y son tan ricas en ácido oleico que se convierten en «auténticas cápsulas naturales de aceite de oliva». Respecto al aporte vitamínico, el contenido en vitamina E de estos frutos secos ayuda a que su grasa no se oxide ni se enrancie, dando mal sabor al alimento. Así, con sólo un puñado de avellanas se cubre el 44% de las recomendaciones diarias de esta vitamina. Además, por su contenido en folatos (vitamina que contribuye al proceso de división celular), son recomendables para las mujeres embarazadas. Las avellanas también son fuente de vitamina B6, tiamina y niacina, las cuales contribuyen al metabolismo energético normal. Las avellanas son fuente de minerales como el fósforo, magnesio, hierro, calcio y potasio. Como no se comen saladas, como otros frutos secos, aportan menos sodio a la dieta. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Es un postre rico en calcio, hierro, magnesio, potasio, yodo, fósforo, ácido fólico y vitamina E. Contiene otras vitaminas (A, grupo B, C, retinol, carotenos, D y K) y minerales (sodio, selenio y cinc).
Comentarios para Deportistas: Su riqueza en minerales, especialmente potasio y hierro, así como en vitaminas, lo hacen un postre interesante para formar parte de la dieta del deportista, especialmente en sustitución de otro tipo de helados con mayor cantidad de grasas saturadas y azúcares. Se puede sustituir la totalidad del azúcar o una parte por un edulcorante no calórico, en cuyo caso sería mucho más adecuado y podría formar parte de la dieta base del deportista.
Aporte calórico: La receta completa aporta 2024 Kcal, de 405 a 506 Kcal por ración, según tamaño.
Ensalada: 1 pechuga de pollo (350 g), una manzana (250 g, 84% de materia comestible, unos 210 g), 200 g de lechuga, 30 g de almendras tostadas laminadas y salsa rosa.
Salsa rosa: 2 cucharadas soperas de mayonesa (100 g), 1 cucharadita (10 g) de mostaza, 1 cucharada (15 g) de Ketchup, una cucharada (10 g) de zumo de naranja y una cucharada (10 g) de vermouth).
Elaboración:
Se cuece la pechuga de pollo y se desmenuza en taquitos. Se pela una manzana y se corta en daditos, se trocean unas hojas de lechuga en juliana y se aliña con salsa rosa, mezclándolo bien todo. Por encima, se espolvorea con almendras laminadas tostadas.
Esta ensalada es apta para Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten y a la Lactaos. No es apta para veganos ni vegetarianos (tiene una opción vegetariana si se sustituye el pollo por tofu).
Las lechugas forman el género Lactuca y pertenecen a la familia de las asteráceas (compuestas). Esta familia, cuyo nombre actual deriva del griego Aster (estrella), se caracteriza porque sus flores están compuestas por la fusión de cientos e incluso miles de flores diminutas. Todas las lechugas que se cultivan hoy en día derivan de la humilde Lactuca sativa, la «lechuga silvestre» con hojas más pequeñas y duras, sabor acre y pequeñas flores amarillas que salen en verano y crecen como mala hierba en los terrenos baldíos de buena parte de Europa y Asia. Los botánicos no se ponen de acuerdo sobre su origen. Conocida por sumerios, egipcios, persas, griegos y romanos, es una planta cultivada desde hace muchos años. Los egipcios representaban a Min, dios de la fecundidad y protector de las cosechas, por una lechuga. Los antiguos griegos y romanos la expandieron por toda la cuenca mediterránea. Y estos últimos tenían la costumbre de consumirla antes de acostarse después de una cena abundante para así poder conciliar mejor el sueño. Las cuatro variedades hortícolas comunes son la lechuga de cogollo, la de hoja rizada, la romana y la de tallo. La de cogollo forma una cabeza parecida a la de la col; la de hoja rizada produce hojas separadas, que no forman cogollo; la romana forma un cogollo largo y erguido y la de tallo tiene un tallo grueso comestible y hojas de sabor desagradable. Planta herbácea anual. En la actualidad, la lechuga es una verdura cultivada al aire libre en zonas templadas de todo el mundo y también en invernaderos por lo que se encuentra en los mercados españoles y en su mejor momento de consumo durante todo el año. Porción comestible 74 gr por cada 100 gr de producto fresco, 17 Kcal/100 g. La lechuga es un alimento que aporta un bajo contenido energético por su alto contenido en agua y su escasa cantidad de hidratos de carbono, proteínas y grasas. En cuanto a su contenido en vitaminas, podemos mencionar que es fuente de vitamina C (12 mg), vitamina A (29 microg) y folatos (34 microg). El aporte de minerales tampoco resulta especialmente significativo, aunque sí posee pequeñas cantidades de fósforo, potasio, hierro y calcio. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que las hojas de color verde intenso, que por lo general suelen ser las menos tiernas, son precisamente las más ricas en vitaminas y minerales. Contiene flavonoides, fundamentalmente quercetina; seguida de kaempferol, y cantidades inferiores de miricetina, luteolina y apigenina. La lechuga también aporta pequeñas cantidades de b-sitosterol, stigmasterol y campesterol, fitoesteroles que participan en importantes funciones biológicas del organismo. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).
El pollo es la gallina o el gallo jóvenes (entre 5 y 16 semanas), con un peso entre 1 y 3 kg. En función de la alimentación, el pollo tendrá una carne tierna, blanca o ligeramente amarillenta. En función de las condiciones de cría, podemos distinguir distintos tipos de pollo: — Pollo industrial: se cría de forma intensiva en granjas industriales. Engorda rápidamente con piensos hasta alcanzar un peso de 1 kg aproximadamente. Su carne es blanquecina, más pálida que la del pollo de corral y de sabor menos intenso. — Pollo de corral: se alimenta con grano, en semilibertad y sin recibir medicamentos. Su tiempo de engorde es superior al industrial, pudiendo alcanzar los 3 kg. Presenta alto coste y falta de competitividad con respecto al pollo de granja industrial. Su carne, de color amarillento, es más firme, con menos grasa y de sabor más pronunciado. Dentro de los pollos de corral estaría el pollo picantón, un pollito de menos de 1/2 kg con una carne muy tierna pero poco sabrosa, preparada sobre todo a la parrilla; y el pollo tomatero, pollito joven, de mayor tamaño (500-900 g) que el picantón, y muy apreciado en restauración, admitiendo distintas preparaciones: a la parrilla, asado o relleno. Hace cuarenta años, en nuestro país, el pollo era considerado un manjar que se reservaba para celebrar ocasiones especiales. A partir de que la industria empezase a criar gallinas de forma intensiva, el consumo de pollo fue generalizándose y actualmente es el segundo tipo de carne más consumido en el mundo, tras el cerdo. Porción comestible: 70 g por 100 g de pollo entero. Cada 100 g de pollo contienen 167 Kcal, 20 g de proteínas de alto valor biológico dado su contenido en aminoácidos esenciales, 9,7 g de grasas, y una cantidad importante de ácidos grasos omega 3, así como 198 mg de fósforo, 248 mg de potasio, 22 mg de magnesio, 13 mg de calcio, 1,2 mg de hierro, y pequeñas cantidades de selenio. Las principales vitaminas presentes son del grupo B, destacando la niacina y la vitamina B6. El pollo se puede considerar una carne magra, sobre todo cuando se consume sin piel donde reside una parte importante de la grasa (por ej. la pechuga de pollo tiene 112 Kcal/100 g). La grasa es mayoritariamente grasa monoinsaturada constituida principalmente por ácido oleico, seguida de la grasa saturada, representada sobre todo por el ácido palmítico. También encontramos una cantidad de ácidos grasos poliinsaturados, principalmente en forma de ácido linoleico, variable dependiendo de la alimentación del ave. La carne de pollo se distingue de la de vacuno o porcino en que su contenido en colesterol es más elevado, prácticamente el doble. Las actuales recomendaciones nutricionales, aconsejan el consumo de 3 raciones a la semana de carnes magras, alternando el consumo entre distintos tipos entre los que está el pollo. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Es un plato rico en proteínas animalesy vegetales de calidad, fibra, potasio, fósforo, magnesio, calcio, sodio, vitaminas C, E, carotenos, retinol y ácido fólico. Contiene otras vitaminas (A, grupo B, D y K) y minerales (hierro, fósforo, selenio, yodo y cinc).
Comentarios para Deportistas: Es un plato adecuado para formar parte de la dieta base del deportista, especialmente si se cambia la salsa rosa por salsa de yogur. No debe utilizarse como comida precompetición por el riesgo de intoxicación de la mayonesa, únicamente si se aliña con salsa de yogur. Puede utilizarse también en la dieta de entrenamiento, especialmente si se aliña con salsa de yogur (misma composición que la salsa rosa pero cambiando la mayonesa por yogur).
Aporte calórico: La receta completa aporta: 702 Kcal la ensalada y 728 Kcal el aliño, total: 1430 Kcal, 357 Kcal por ración
2 tomates (300 g), 4 palitos de mar (por ej. Krisia, 15 g por barrita = 60 g, 66,6 Kcal/100 g), 1 huevo, 2 cucharadas de mayonesa (60 g. Puede ser mayonesa light. la Musa Light tiene 329 Kcal/100 g), perejil, sal y pimienta.
Elaboración:
Se lavan los tomates y se les corta una rodaja por la parte del tallo. se vacían, se pica la carne extraída y se reserva.
Se pican los palitos de mar en una picadora para que queden finos. Se cuece el huevo y se pica. Se pica el perejil. Se mezcla la carne del tomate, con los palitos, el huevo y el perejil; se añade la mayonesa, un poco de pimienta recién molida y sal (si precisa) y se mezcla todo hasta obtener una mezcla homogénea. Se rellenan los tomates con la mezcla anterior.
Estos tomates son aptos para Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas), Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. No son aptos para veganos ni vegetarianos.
El Tomate es el fruto de una planta de la familia de las solanáceas. Es originario del continente americano (Perú). Fue introducido en Europa por los conquistadores españoles. En sus inicios fue utilizada como planta ornamental y hasta el siglo XVIII no comenzó a cultivarse con fines alimentarios, aumentando su consumo hasta hacerse muy popular. Florece con abundancia y sus flores pequeñas y amarillas producen frutos muy coloreados, de tonos que van del amarillento al rojo, debido a la presencia de pigmentos como el licopeno y los carotenos. Existen casi cien variedades de tomates que se clasifican según su uso (en ensaladas o para cocinar), tamaño y forma. Según su forma, los tomates se clasifican en: carnoso, redondeado o semiesférico y con estrías; cereza o cherry, de pequeño tamaño, rojo y redondo; el de pera, alargado, con mucha proporción de carne, muy sabrosos, aromáticos y muy aptos para elaborar conservas, salsas y purés y el redondo, que por lo general son frutos de color rojo, aunque también los hay amarillos, redondos, de superficie lisa y gruesa, y sabor dulce. La planta se cultiva como anual, siendo la recolección del fruto de forma general en los meses de verano. Porción comestible 94 g por cada 100 g de producto fresco. Contiene proteínas, carotenoides y vitamina C. El tomate está compuesto principalmente por agua y su macronutriente mayoritario son los hidratos de carbono. Entre las vitaminas cabe destacar el contenido en vitamina A, básicamente en forma de carotenoides provitamina A y vitamina C. Entre los carotenoides no provitamina A están los licopenos cuya cantidad depende de la variedad cultivada (mucho mayor en los de «tipo pera»), del grado de madurez (mayor en los maduros) y del modo de cultivo y forma de maduración (superior en los cultivados al aire libre y madurados en la planta). El tomate triturado o cocinado y su combinación con aceite, mejora la absorción del licopeno en nuestro organismo. Su valor calórico es de 19 Kcal/100 g, contiene 1,4 g de fibra/100 g, es rico en potasio, contiene calcio, hierro, yodo, magnesio, fósforo, vitaminas del grupo B (excepto B12) y E. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).
Este plato es rico en proteínas vegetales y animales de calidad, antioxidantes (licopeno, vitaminas C y E), ácidos grasos omega 3 (los palitos de mar contienen una importante cantidad de omega 3, los huevos algo menos) y 6, fibra, carotenos, ácido fólico, vitaminas A y C, potasio, sodio, calcio, yodo y fósforo. Contiene otras vitaminas (grupo B completo, K, D y E) y minerales (selenio, cinc, hierro y magnesio).
Comentarios para Deportistas: Por su elevado contenido en minerales, especialmente potasio), antioxidantes (que contrarrestan los radicales libres producidos con la práctica del ejercicio), vitaminas, antioxidantes, proteínas de calidad y fibra, es un plato adecuado para formar parte de la dieta base del deportista así como de la de entrenamiento. No debe utilizarse en la dieta precompetición por el contenido en salsa mayonesa (posible intoxicación). Si es posible, sustituir la mayonesa por otra salsa o minimizar la cantidad (aunque ya es pequeña).
Aporte calórico: La receta completa aporta 655 Kcal, 328 Kcal por ración. Se puede utilizar mayonesa light, en éste caso aportaría el total de la receta 440 Kcal, 220 Kcal por ración).
Esta receta está basada en una de Jamie Oliver emitida por Canal Cocina.
Ingredientes (2 raciones):
Para la merluza: 2 lomos de merluza (unos 400 g), un vasito de agua, sal y 10 espárragos verdes (200 g, 60% de porción comestible = 120 g).
Para la salsa Holandesa: 1 cebolleta (100 g), 1 puerro (80 g), 1 aguacate (150 g ya pelado y deshuesado), 1 yema de huevo, estragón o albahaca, el zumo de 1/2 limón, 1 cucharada de vinagre de vino, un chorro de aceite (10 g), 100 cc de agua, pimienta y sal.
Elaboración:
De la manera tradicional:La salsa: Poner en una sartén el puerro picado, a pochar con el zumo de medio limón y el vinagre, el agua, la sal y la pimienta. Cuando hierva, se puede añadir a la batidora junto con 1 yema, 1 aguacate, estragón, albahaca o cualquier hierba. La merluza y los espárragos: colocar en la parte de arriba de la vaporera el pescado y los espárragos con la sal, echar el agua en la parte de abajo de la vaporera y programar 10 minutos.
En Thermomix: Eche en el vaso del Thermomix el puerro junto con el zumo de medio limón, el vinagre, el agua, la sal y la pimienta, trocee 5 seg/vel 5 y programe 5 min/120ºC/vel 1. Añada la yema, el aguacate y estragón, albahaca o cualquier hierba y programe 30 seg/vel 10. Retire la salsa del vaso e introduzca 1 L de agua en el vaso, coloque el Varoma en su posición y pincele con aceite, coloque el pescado en la bandeja y los espárragos en el recipiente Varoma y programe 15 min/Varoma/vel 1. (La receta ha sido elaborada con Thermomix).
Picar muy finamente la cebolleta y mezclarla con la mitad del estragón. Servir el pescado caliente acompañado los espárragos y de la salsa y echar por encima mezcla de estragón cebolleta y un buen chorro de aceite. Se sirve la salsa caliente, acompañando al pescado y los espárragos.
Esta merluza es apta para Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas), Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. No es apta para veganos ni vegetarianos.
La merluza, (Merluccius merluccius), de la familia de los gádidos, es un pescado de apariencia cilíndrica, con un cuerpo fino, alargado y esbelto, cabeza grande, plana en su parte superior, y maxilar hasta la vertical del centro del ojo. Su piel es de coloración gris azulada o metálica en el dorso, más clara sobre los costados o flancos, y blanca plateada en el vientre. Respecto a su tamaño, esta merluza es esbelta, puede llegar a 1,8 m de largo, pero es muy raro que sobrepase 100-130 cm, si bien las tallas más frecuentes rondan entre 20 y 60 cm. Además de la mencionada especie existen otras, que varían en tamaño y tonalidades. Sus nombres determinan el lugar del que proceden: la merluza argentina (Merluccius hubbsi), con una tonalidad algo más dorada y la cabeza más pequeña; las procedentes de África son: la merluza negra, de menor tamaño y coloración oscura o negra en el lomo y la del Cabo (Merluccius capensis y m. paradoxus), de mayor tamaño, con el lomo plateado en tonalidades marrones, vientre de color claro, grandes escamas y carne más blanda, es la más resistente a los anisakis; la merluza americana (Merluccius bilinearis), la merluza austral (Merluccius australis), con iridaciones de los lomos en pardos o marrones y escamas de mayor tamaño; y por último, la merluza del Pacífico (Merluccius productus), de cuerpo generalmente liso y plateado, y color gris tirando a café o marrón oscuro. Es un animal oceánico que habita normalmente en profundidades entre los 150 y 600/1.000 m, no suele acercarse a la costa en invierno. La reproducción tiene lugar entre el final del invierno y la primavera. Se captura, fundamentalmente, por arrastre. Y las distintas procedencias de la merluza permiten que podamos encontrarla en el mercado durante todo el año. Porción comestible 80 gr por cada 100 gr de producto fresco, 89 Kcal/100 g. La merluza forma parte de los pescados blancos o magros, con un porcentaje de grasa inferior al 3%, dentro de la que destaca su contenido en ácidos grasos poliinsaturados omega-3. Presenta un alto contenido en proteínas de alto valor biológico (15,9 g); es fuente de minerales como el selenio, el fósforo y el potasio y en menores cantidades, calcio, magnesio y sodio. Respecto a las vitaminas, la vitamina B12 sigue siendo la más destacable, seguido de la vitamina B3 o niacina y algo de ácido fólico y vitamina E.
Los espárragos son tallos jóvenes y tiernos de la esparraguera, planta herbácea de la familia de las liliáceas que alcanza hasta 1,5 m de altura. Se cree que los espárragos tienen su origen en las riberas del Tigres y el Éufrates, en el actual Irak. En el antiguo Egipto ya era una hortaliza habitualmente consumida, como queda reflejado en pinturas que se han encontrado en antiguas tumbas. Los antiguos griegos y romanos extendieron su cultivo por toda Europa. En la Edad Media, cayeron en el olvido, y en el Renacimiento se volvieron a popularizar. Los espárragos que se consumen pueden ser blancos o verdes, según la forma de cultivarlos. Si se cubren de tierra, y quedan a oscuras hasta el momento de cosecharlos serán blancos y si se dejan crecer de forma natural al aire libre y con luz del sol, se ponen verdes. Gracias a los cultivos en invernadero, el mercado ofrece espárragos durante todo el año, aunque su mejor época es la que transcurre durante los meses de abril y mayo. Además, la industria agroalimentaria trabaja en la producción de espárrago en conserva, de gran demanda en todos los países. Porción comestible 60 g por cada 100 g de producto fresco, 18 Kcal/100 g. Se trata de un alimento con bajo contenido energético, con un alto contenido en agua. Contiene inulina que es un carbohidrato de almacenamiento presente en muchos vegetales y oligofructosa, compuesto derivado de la inulina. En cuanto a las vitaminas, el espárrago es fuente de vitaminas C (26 mg/100 g, si bien una parte considerable de la misma puede perderse durante los procesos de cocción), E (2,5 microg), A (53 microg) y grupo B en menores cantidades. Los espárragos verdes son más ricos en minerales (calcio, hierro, magnesio potasio, fósforo y selenio) que los blancos, y el tratamiento al que se someten estos últimos, para la preparación de conservas, lleva una pérdida vitamínica añadida. En su composición los espárragos verdes presentan b-carotenos (provitamina A) y luteína (carotenoide sin actividad provitamínica A), compuestos con actividad antioxidante. El espárrago contiene lignanos, una clase de fitoestrógenos (compuestos vegetales con una estructura similar a la de los estrógenos). Otro tipo de sustancias interesantes presentes en los espárragos son los flavonoides. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).
Este plato es rico en fibra, proteínas vegetales y animales de calidad, fósforo, potasio, ácido fólico, vitaminas A, C, carotenos. Importantes cantidades de ácidos grasos omega 3 y 6, vitamina E, calcio, selenio, magnesio y sodio. Contiene otras vitaminas (grupo B completo, K) y minerales (yodo, cinc, hierro). Es un plato pobre en azúcares sencillos y en grasas saturadas, con bajo IG.
Comentarios para Deportistas: Por ser un plato ligero y rico en proteínas, pobre en grasas saturadas y por su riqueza en minerales (especialmente potasio), vitaminas y antioxidantes es un excelente plato para formar parte de la dieta base del deportista así como de la de entrenamiento y/o competición.
Aporte calórico: La receta completa aporta: 374 la merluza y los espárragos y 324 la salsa. Total, 698 Kcal, 349 Kcal por ración.
2 huevos, 1 limón y la piel del limón pero sin la parte blanca, 120 g de yogur griego, 100 g de mantequilla light, 170 g de harina de trigo, 12 g de levadura Royal y 28 -30 g de sucralosa.
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ºC.
En Thermomix: Pelamos el limón y le extraemos las semillas, lo troceamos y lo introducimos en el vaso del thermomix junto con las tiras de piel y rallamos 20 seg/vel 10. Añadimos la sucralosa y los huevos y programamos 3 min/37ºC/vel 4. Añadimos el yogur y la mantequilla y mezclamos 5 seg/vel 3. Incorporamos la harina y la levadura y mezclamos 10 seg/vel 4. (Yo he elaborado la receta con Thermomix).
De manera tradicional: Rallamos la corteza del limón y reservamos la ralladura. Pelamos y despepitamos el limón, lo cortamos e introducimos en el vaso de la batidora, junto con la sucralosa, los huevos, el yogur y la mantequilla. Batimos hasta obtener una mezcla más o menos homogénea. Añadimos la ralladura de los limones, la harina y la levadura y batimos hasta obtener una mezcla fina.
Introducimos la mezcla en un molde de silicona, y éste, en el horno a 180°C, de 20 a 25 minutos (cuando salga la aguja limpia). Lo sacamos y lo dejamos enfriar un poco antes de desmoldarlo.
Este postre es apto para vegetarianos y Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas). No es apta para veganos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa.
Los huevos son una fuente excelente de proteínas animales de alta calidad, tiene alto contenido en agua (unos 40 g por huevo) y una proporción mínima de hidratos de carbono (0,34 g). La clara contiene principalmente agua (88%) y proteínas, de las que la albúmina es la más importante. En la yema el 50% es agua, y el resto se reparte equitativamente entre proteínas y lípidos. Las proteínas de la clara del huevo solo se digieren parcialmente, si se consume cruda. Al cocinarla, la digestión es total y se aprovechan todos sus componentes. Las proteínas de la yema sí se aprovechan aunque se consuman sin cocinar. Un huevo contiene más del 60% de la RDA de vitamina B12, muy importante en vegetarianos, y cubre entre el 10 y el 35% del resto de minerales (rico en selenio, yodo, fósforo, hierro y cinc) y contiene todas las vitaminas (rico en A y D) excepto vitamina C. Es rico en ácidos grasos omega 3 (EPA: ácido eicosapentaenoico y DHA: ácido docosahexaenoico). Contiene fitoquímicos: carotenoides en yema: (Luteína y Zeaxantina).
El bizcocho es rico en calcio, hierro, potasio, sodio, magnesio, ácidos grasos omega 3 y 6, y vitamina D (también contiene A, C, grupo B y E). Con alto contenido en proteínas animales y vegetales, fibra y carbohidratos de alto índice glucémico.
Comentarios para Deportistas: Al sustituir el azúcar por un edulcorante no calórico y la mayor parte de la grasa por yogur, es un plato apto para formar parte de la dieta base del deportista así como para la dieta de entrenamiento y/o competición.
Aporte calórico:El bizcocho entero tiene 1360 Kcal, de 170 a 227 Kcal por ración, según tamaño.