Galletas de Almendra sin azúcar (receta de Nacho y Puri)

Ingredientes:

175 g de harina de almendra, 80 g de harina de trigo, 100 g de mantequilla, 1 huevo. 20 – 25 g de sucralosa en polvo (= 40 – 50 gotas de sucralosa líquida concentrada) y almendras para decorar (unos 40 g).

Elaboración:

De la manera tradicional: Batir la mantequilla con la sucralosa. Añadir un huevo y mezclar bien, añadir las harinas de almendras y trigo y mezclar todo hasta que estén bien integrados todos los ingredientes. 

En Thermomix: Batir la mantequilla con la sucralosa 30 segundos. Añadir un huevo y mezclar 20 segundos/velocidad 6, añadir las harinas de almendras y trigo y mezclar todo 30 segundos/velocidad  4.

Dejar enfriar la masa en el frigorífico para poder trabajar mejor. Aplanarla y con un molde para hacer galletas o con un vaso de boca estrecha (por ej. De chupito) hacer las galletas.  Poner encima de cada una una almendra cruda e introducir en el horno precalentado a 160ºC  durante unos 15  – 18 minutos.  Sacar y dejar enfriar. 

Estas galletas son aptas para vegetarianos, Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten. No son aptas para veganos ni Intolerantes a la Lactosa

La Almendra es el fruto del almendro (Prunus amygdalus). Pertenece a la familia de las rosáceas. Se trata de un fruto de cáscara un tanto dura y quebradiza de color marrón-beige, cuya semilla es la parte comestible. Tiene forma de lágrima aplanada, y mide 1-2 cm de largo. Nace del almendro, un árbol que alcanza hasta 10 m de altura, y cuyas flores pueden ser de color blanco, rosado o blanco rosáceo. Dependiendo de las variedades, que pueden ser dulces o amargas, su sabor varía desde el suave lechoso hasta el amargo seco. Las almendras dulces, a diferencia de las amargas, son las que se consumen como fruto seco y comprenden dos variedades, de cáscara blanda y de cáscara dura. En cambio, todas las almendras amargas tienen cáscara dura. Aparentemente no se diferencian unas de otras, salvo en su tamaño, que es ligeramente mayor en las almendras dulces. Sí existe una clara diferencia en su sabor, ya que las almendras amargas, como su propio nombre indica, presentan un fuerte sabor amargo. El origen del cultivo de la almendra se localiza en Asia, en una zona bastante amplia de Oriente Próximo, desde el mar Egeo hasta la meseta de Pamir, comprendiendo Mesopotamia, Irán, Turkestán y Kurdistán. De la zona del actual Cercano Oriente, en la que se inició su cultivo, siguió el mismo camino que otros muchos alimentos: llegó a Grecia y a Roma, y los romanos la difundieron ampliamente por el resto de Europa, desde donde llegó hasta América. Se pueden encontrar almendras en el mercado durante todo el año, ya sean empaquetadas, enlatadas, con cáscara, peladas, crudas y/o tostadas. Porción comestible 100 g por cada 100 g de almendras sin cáscaras, 604 Kcal/100 g. La almendra dulce presenta un alto contenido en grasas (53,5 g) sobre todo monoinsaturadas (36,6 g), poliinsaturadas menos (10 g), pero entre ellos contiene ácidos grasos omega 3 y es de destacar la cantidad elevada de ácidos grasos omega 6 (9,7 g), proteínas vegetales (20 g), y en menor medida, aporta hidratos de carbono (3,5 g). Su valor calórico es bastante elevado debido a su alto aporte de grasas y a la escasa cantidad de agua que presentan. El contenido en fibra de la almendra (14,3 g ) destaca sobre el resto de los frutos secos. Entre los minerales es fuente de calcio (254 mg), hierro (4,2 mg), zinc (1,7 mg), potasio (860 mg), magnesio (258 mg) y fósforo (510 mg). En cuanto a las vitaminas, la almendra es fuente de vitamina E (20 mg), riboflavina, tiamina, niacina y folatos (96 microg). (Fuente: Fundación Española de Nutrición).

Estas galletas son muy ricas en proteínas animales y vegetales de calidad, fibra, potasio, calcio, hierro, magnesio, fósforo, selenio, ácido fólico y vitaminas A, retinol, carotenos y E. Son ricas en vitamina D. Contienen ácidos grasos omega 3 y 6, otros minerales (yodo, cinc) y vitaminas del grupo B completo.

Comentarios para Deportistas: Estas galletas, por su alto contenido en fibra, proteínas de calidad, antioxidantes, vitaminas y minerales, son adecuadas, en pequeñas cantidades, para formar parte de la dieta base y de entrenamiento del deportista en forma de snacks o para complementar merienda, especialmente en deportistas vegetarianos. Ojo con el contenido en grasas saturadas.

Aporte calórico: El total de la receta aporta 2421 Kcal. Se obtienen unas 50 unidades, 48 Kcal por galleta.

Galletas de Avena, Cacao y Nueces sin azúcar (aptas para diabéticos)

Ingredientes (15 porciones):

125 g de copos de avena, 2 cucharaditas de canela (5 g), 100 g de nueces, 2 huevos, 2 cucharadas de almendra molida (15 g), 1 cucharadita de polvo para hornear, 250 g de azúcar equivalen aproximadamente a: 50 g de sucralosa, 20 ml de edulcorante líquido (sacarina) o 340 g de eritritol puro y 2 cucharadas colmadas (15 g) de cacao puro (cacao puro Valor, natural 100%, por 100 g: 339 Kcal/, 17 g de hidratos de carbono y 1 g de azúcares). También se puede sustituir la harina de almendras y el cacao por 2 cuadraditos (25 g) de chocolate Valor 0 con almendras (cada 100 g: 513 Kcal, 38 g de CHO, de los cuales 0,5 g de azúcares).

Elaboración:

Precalentar el horno a 180ºC.

De la manera tradicional: Moler los copos de avena. Batir las claras y agregarles el edulcorante. Poner en un recipiente la avena, la harina de almendra, el cacao y la levadura e integrarlo bien todo. (En su caso moler el chocolate). Mezclar las claras batidas con los ingredientes secos hasta que queden bien integrados. Añadir primero las yemas y después las nueces troceadas y refrigerar durante 10 minutos.

En Thermomix: Moler los copos de avena en el vaso del Thermimix 1 minuto/velocidades 6,8,10. Retirar a un bol. Colocar la mariposa para batir las claras con el edulcorante 3 minutos/velocidad 3,5 y reservar. (En su caso poner el chocolate en el vaso y moler a velocidades 6,8,10/15 segundos). Poner en el vaso del Thermomix la avena reservada, la harina de almendra, el cacao y la levadura y programar 1 minuto/velocidad 3,5. Añadir las claras batidas y las yemas, mezclando a velocidad 3,5 hasta que quede todo bien integrado. Añadir las nueces troceadas y mezclar con la espátula.

Meter en la nevera 10 minutos. Sacar la masa del refrigerador y hacer bolitas para luego darles la forma de galletas. Colocar sobre papel de hornear en la bandeja del horno, cuidando de dejar espacio entre ellas para que no se peguen. Hornear durante unos 15 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Estas galletas son aptas para vegetarianos, Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas), Intolerantes a la Lactosa  e Intolerantes al Gluten. No son aptas para veganos.

La avena ha sido consumida como alimento desde la antigüedad, su nombre es Avena Sativa y pertenece a la familia Poaceae. Es un cereal mayormente cultivado en Europa y Norteamérica. Su cultivo necesita un clima húmedo y fresco; los principales países productores son Rusia, Canadá, Estado Unidos, Finlandia y Polonia. Su consumo se ha visto ha incrementado en los últimos años. Según FAOSTAT (División de Estadística de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la cantidad de suministro de avena es muy variable dependiendo del país. En España esta cantidad es pequeña, concretamente de 0,43 kg/persona/año en el año 2013, sin embargo, se ha ido incrementándose su consumo poco a poco con los años. La avena se clasifica como un cereal de grano entero (granos que conservan las tres partes que los componen: germen, endospermo y salvado) y su composición nutricional por 100 g de porción comestible es : Agua (g) 15,8. de proteínas 11,7 g; lípidos 7,1 g (ácidos grasos saturados 1,5 g; monoinsaturados 2,6 g; poliinsaturados 2,9 g; hidratos de carbono 59,8 g, todos ellos almidón; fibra 5,6 g. Fibra, 5,6 g. Minerales: Calcio, 79,6 mg. Hierro, 5,8 mg. Yodo, 6 µg. Magnesio, 129 mg. Cinc, 4,5 mg. Sodio, 8,4 mg. Potasio, 355 mg. Fósforo, 400 mg. Selenio, 7,1 µg. Vitaminas: Tiamina, 0,52 mg. Riboflavina, 0,14 mg. Equivalentes de niacina, 2,37 mg. Vitamina B6, 0,96 mg. Folato, 60 µg. Vitamina E, 2 mg. La avena es un cereal con un valor energético de 361 kcal por 100 g. Es fuente de proteínas de bajo coste y posee un alto contenido en fibra. Si lo comparamos con otros cereales presenta un contenido en hidratos inferior al resto (básicamente en forma de almidón) y un aporte de lípidos superior al resto, aportando ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados (presentes en el endospermo, parte interna de la planta), consideradas como grasa saludable. La avena es una buena fuente de componentes no nutritivos/bioactivos como ácidos fenólicos, flavonoides y fitoesteroles. Asimismo, contiene dos tipos de fitoquímicos que son únicos de este alimento: las avenantramidas (AVAs) y las saponinas esteroidales. La avena destaca especialmente por su contenido en fibra tanto soluble como insoluble. La capacidad gelificante y fermentable de las fibras solubles es la responsable de muchos de los efectos fisiológicos positivos de la fibra, como la disminución de la glucemia postprandial o la atenuación de los niveles plasmáticos de colesterol, además de mejorar la motilidad intestinal. Por otro lado, las fibras insolubles pueden retener agua, aunque esta capacidad es siempre menor que en el caso de las fibras solubles, y muestran poca capacidad para formar soluciones viscosas. Sin embargo, al ser menos fermentadas por la microbiota, contribuyen mucho más que la fibra soluble al residuo no digerido, aumentando los contenidos fecales, mejorando el estreñimiento. En la actualidad, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) recomienda un consumo de 25 g/día de fibra en adultos, existiendo un equilibrio entre soluble e insoluble, 25 % y 75% respectivamente, proveniente de todos los tipos de alimentos que la contienen. La avena es un alimento rico en beta glucanos. Éstos son polisacáridos componentes de la fibra dietética, resistentes a la absorción y digestión en el intestino delgado y fermentados en el colon, atenuando el colesterol sérico y la respuesta de glucosa sanguínea. Desde el año 1997 la Food and Drugs Administration (FDA) en Estados Unidos, declaró que una ingesta diaria de 3 g de beta glucanos de la avena puede disminuir el colesterol sérico total así como el colesterol LDL. Además, podría tener un efecto anticancerígeno al reducir los compuestos que son agentes causantes de cáncer de colon, reducir los niveles séricos de colesterol y la presión arterial. Algunos de los micronutrientes y compuestos no nutritivos contenidos en la avena benefician distintos procesos metabólicos esenciales para el organismo. La vitamina E es un compuesto antioxidante conocido por proteger al cuerpo de los efectos de los radicales libres y jugar un papel importante en la prevención de enfermedades como cáncer, artritis, aterosclerosis, cataratas, entre otros. Los compuestos fenólicos que contiene también tienen efectos importantes, ya que son conocidos por ser potentes antioxidantes. Estudios recientes han encontrado que dichos compuestos también mejoran la función endotelial, la señalización celular y tienen propiedades anti inflamatorias. Las avenantramidas (AVAs) son un grupo único de antioxidantes presentes en la avena. Se ha visto que los AVAs tienen una actividad antioxidante de 10 a 30 veces mayor que la de otros compuestos fenólicos. Además, tienen propiedades anti inflamatorias y anti aterogénicas. De igual forma, ayudan a controlar la presión arterial al producir óxido nítrico, el cual actúa como vasodilatador. La avena es procesada antes de estar disponible para el consumo humano, con el fin de hacerla comestible e incrementar la disponibilidad de sus nutrientes. El grano de avena no es digerible para nuestro consumo, por lo que tiene que molerse antes de consumirse. El molido de la avena sigue este proceso: 1. Descascarillado: Esto ayuda a exponer el grano de avena. 2. Calentamiento: Este proceso inactiva las enzimas causantes de ranciedad y ayuda a mejorar el sabor. 3. Molienda: La avena se trata según el tipo de producto que se quiere obtener. Puede variar en forma y tamaño, dependiendo si se usará para galletas, barras o panes. La avena sufre cambios en sus características físicas durante su procesado, lo que ocasiona cambios en su índice glucémico. El índice glucémico de la avena es: Hojuelas, 53; grano entero descascarado; 55 muesli, 56; granola, 56; avena instantánea, 75. La avena es uno de los cereales más completos que existe, pues contiene la gran mayoría de aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita. (Fuente: Fundación Española para la Alimentación). A diferencia de los copos, el grano mantiene la cáscara. Esta parte externa del grano tiene un gran valor nutricional, pues es muy rica en vitaminas, minerales, enzimas, proteínas y grasas insaturadas. La avena en grano tiene más fibra que el resto de las presentaciones de avena.

Estas galletas son muy ricas en potasio, selenio y fósforo, ricas en fibra, proteinas vegetales de calidad, ácidos grasos omega 3 y 6, ácido fólico, calcio, magnesio, hierro y selenio. Contienen proteínas animales de calidad, otras vitaminas (A, grupo B, C, K y E) y minerales (cinc, yodo).

Comentarios para Deportistas: Estas galletas son muy saludables porque no llevan azúcares añadidos, aportan fibra, proteínas de calidad, minerales, especialmente potasio, y vitaminas, pudiendo formar parte de la dieta base del deportista, tanto en el desayuno, como en forma de snaks, media mañana, merienda o tambien como «postre».

Aporte calórico: La receta completa aporta 1404 Kcal (82 Kcal por galleta). Elaboradas con chocolate con almendras, 1395 Kcak (82 Kcal por galleta).

Galletas de Tomate o Romero (receta de mi amiga Pilar Käser)

Ingredientes:

50 g de tomate seco o tomate en aceite ó 2 – 3 ramitas de romero fresco (solo las hojas), previamente secado el aceite con papel de cocina, 180 g de harina, 125 g de mantequilla fría en trozos, 1 huevo, 15 g de azúcar, 1/2 cucharadita de sal y 4 pizcas de pimienta.

Elaboracion:

En Thermomix: Triturar en el vaso los tomates o el romero, 10 segundos/velocidad 10. Añadir al vaso: la harina, la mantequilla fría en trozos, el huevo, el azúcar, la pimienta y la sal y Mezclar todo en 20 segundos/velocidad.

De la manera tradicional: Triturar con el Minipimer los tomates o el romero y reservar. Mezclar en un bol la harina con la mantequilla fría en trozos, el huevo, el azúcar, la pimienta y la sal, añadir el triturado de tomates o romero y amasar hasta obtener una masa homogénea.

Volcar la masa en la mesa y formar 2 rollos de 18 cm. Envolver en film transparente y guardar durante una hora en la nevera. Sacar a los rollos de la nevera y cortar en rodajas de 6 mm. Colocar en la bandeja del horno ya cubierta con papel de cocina. Dejar algo de distancia entre las rodajas. Meter en el nivel medio horno precalentado a 180° Durante unos 15 segundos hasta que nos las galletas estén marrón, claro. Dejar enfriar en una rejilla.

Estas galletas se pueden hacer con romero en lugar de tomate. Para ello, se trituran 3 ramas de hojas de romero 10 segundos/velocidad 10 y se sustituyn por el tomate seco.

Estas galletas son aptas para vegetarianos y Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas). No son aptas para Intolerantes al Gluten ni a la Lactosa. 

El Tomate es el fruto de una planta de la familia de las solanáceas. Es originario del continente americano (Perú). Fue introducido en Europa por los conquistadores españoles. En sus inicios fue utilizada como planta ornamental y hasta el siglo XVIII no comenzó a cultivarse con fines alimentarios, aumentando su consumo hasta hacerse muy popular. Florece con abundancia y sus flores pequeñas y amarillas producen frutos muy coloreados —de tonos que van del amarillento al rojo—, debido a la presencia de pigmentos como el licopeno y los carotenos. Existen casi cien variedades de tomates que se clasifican según su uso (en ensaladas o para cocinar), tamaño y forma. Según su forma, los tomates se clasifican en: carnoso, redondeado o semiesférico y con estrías; cereza o cherry, de pequeño tamaño, rojo y redondo; el de pera, alargado, con mucha proporción de carne, muy sabrosos, aromáticos y muy aptos para elaborar conservas, salsas y purés y el redondo, que por lo general son frutos de color rojo —aunque también los hay amarillos—, redondos, de superficie lisa y gruesa, y sabor dulce. La planta se cultiva como anual, siendo la recolección del fruto de forma general en los meses de verano. Porción comestible 94 g por cada 100 g de producto fresco. Contiene proteínas, carotenoides y vitaminas C (26 mg) y A (82,3 µg). El tomate está compuesto principalmente por agua y su macronutriente mayoritario son los hidratos de carbono. Entre las vitaminas cabe destacar el contenido en vitamina A, básicamente en forma de carotenoides provitamina A y vitamina C. Entre los carotenoides no provitamina A están los licopenos cuya cantidad depende de la variedad cultivada (mucho mayor en los de «tipo pera»), del grado de madurez (mayor en los maduros) y del modo de cultivo y forma de maduración (superior en los cultivados al aire libre y madurados en la planta). El tomate triturado o cocinado y su combinación con aceite, mejora la absorción del licopeno en nuestro organismo. Su valor calórico es de 22 Kcal/100 g, contiene 1,4 g de fibra/100 g, es rico en potasio (290 mg), contiene calcio (11 mg), hierro (0,6 mg), yodo (7 µg), magnesio (10 mg), fósforo (27 mg), vitaminas del grupo B (excepto B12) y E. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición). El tomate seco se obtiene mediante un proceso de secado al sol realizado a tomates maduros, El lento proceso de secado hace que los tomates mermen perdiendo su humedad interior, pudiendo llegar a perder casi el noventa por ciento de su peso inicial. La disminución de volumen hace que el sabor del tomate se intensifique elaborándose de esta forma un condimento o guarnición ideal para acompañar platos de carne o ensaladas. Este secado también se puede hacer de forma casera poniéndolos al horno o en freidora de aire con un poco de sal y las especias que nos gusten, a unos 90ºC durante unas 3- 4 horas. Después se dejan enfriar y ya están listos para meter en un bote, cubriéndolos de aceite de oliva y si se desea, añadiendo un diente de ajo y/o especias. Se puede conservar en aceite de oliva virgen extra. El valor calórico es mayor que el del tomate natural, pues se ha deshidratado. Los industriales están en torno a las 60 – 140 Kcal/100 g de producto.

El Romero, con un sabor especialmente distintivo y fresco, es una de las especias más distintivas de la cocina mediterránea. El romero es una de las plantas más usadas en la aromaterapia a causa de su agradable fragancia. A lo largo del tiempo, su uso se ha extendido de lo culinario a lo medicinal, y más tarde a la industria de la perfumería. Es un arbusto mediterráneo de sabor agradable, ramificado, con hojas pequeñas en forma de agujas y flores que varían en su coloración (azul, violeta, rojo, rosa y blanco). Crece silvestre en los montes, sobre todo en suelos secos y arenosos, especialmente en zonas secas, aunque se adapta con facilidad a las diferentes superficies. No obstante, lo que destaca del romero son sus múltiples usos. Más allá de su función como sazonador -ya sea fresco o seco-, esta hierba también es ideal para la elaboración infusiones y aceites corporales que combatan problemas de circulación o inflamaciones. Cada 100 gramos de romero aportan: 345 kcal Kcal, 46.4 g de carbohidratos, 5 g de proteínas, 15.2 g de grasas, 50 mg de sodio, 28.9 mg de hierro, 50 mg de fósforo, 550 mg de potasio, pequeñas cantidades de vitaminas A, B1 y una abundante cantidad de vitamina C. El romero ha sido consumido en la cuenca mediterránea desde hace siglos a causa de sus beneficiosas propiedades. Entre las principales destacan sus cualidades antioxidantes y antiinflamatorias, ya que ayuda a regular la circulación de la sangre y oxigena las células, con lo que previene los síntomas de envejecimiento. Su consumo ayuda a combatir infecciones bacterianas en el organismo, así, es una hierba que contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario. Además, es un alimento idóneo contra problemas respiratorios y digestivos. Pero más allá de ser ingerido, el romero es beneficioso a la hora de combatir inflamaciones y contusiones, así como problemas de circulación. También se puede usar como relajante muscular y se le atribuyen cualidades contra la calvicie y el cuidado del pelo. Su uso más normal como tónico es a través del alcohol con romero. Tras dejar macerar la hierba (flores y tronco incluido) unos días, estará listo para aplicar.

Estas galletas son ricas en fibra, calcio, potasio,  fósforo, selenio, yodo, retinol, vitamina E, carotenos  y ácido fólico. Contienen ácidos grasos omega 3 y 6, otras vitaminas (A, grupo B completo, D) y minerales  (cinc, hierro y  magnesio).

Comentarios para Deportistas: La alta cantidad de grasa lo hace un plato poco adecuado para la dieta base, la de entrenamiento y competición del deportista, pero en pequeñas cantidades (por ejemplo en forma de Snack en media mañana, merienda…, puede ser adecuado por su alto contenido en proteínas de calidad, minerales, vitaminas y fibra.

Aporte calórico: La receta completa aporta 1803 Kcal. El número de galletas obtenidas, dependerá del tamaño que se quiera conseguir (Nosotros obtuvimos 20 galletas, 90 Kcal por unidad).

Galletas Veganas de Chocolate (receta de mi hija Ceci)

Ingredientes (12 galletas):

200 g de garbanzos cocidos, 90 g de harina de trigo, 70 g de dátiles, 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, un pellizco de sal, 40 g de chocolate, 1/2 cucharada de vinagre de manzana y 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.

Elaboración:

Poner a remojar los dátiles en un vaso con agua caliente durante 5 minutos. Mientras tanto, lavar bien los garbanzos, si son de bote. 

En Thermomix: Introducir el chocolate en el vaso del Thermomix y triturar 3 segundos/velocidad 10. Reservar. Mezclar el bicarbonato con el vinagre para que reaccionen en un bol y reservar. Introducir los garbanzos, los dátiles, la harina, el aceite y la sal en el vaso del Thermomix y programar 5 segundos velocidad 5,7,9. Programar 2 minutos función amasar. Añadir al vaso el chocolate dejando una pequeña cantidad para decorar. Añadir también la mezcla de vinagre y bicarbonato y amasar 1 minuto.

De la manera tradicional: Triturar el chocolate en la minipimer. Reservar. Mezclar el bicarbonato con el vinagre para que reaccionen. Introducir los garbanzos, los dátiles, la harina, el aceite y la sal en el vaso del Minipimer o trituradora y triturar hasta que quede una mezcla homogénea. Amasar. Añadir el chocolate dejando una pequeña cantidad para decorar. Añadir también la mezcla de vinagre y bicarbonato y amasar hasta que quede una masa homogénea.

Colocar un papel de horno sobre la bandeja del horno y hacer porciones con forma de bola, aplastarla para dar forma de galletas y decorar con el chocolate reservado.

Estas galletas son aptas para veganos, vegetarianos, Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas) e Intolerantes a la Lactosa. no son aptas para Intolerantes al Gluten.

El Chocolate es el alimento que se obtiene mezclando azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa (la manteca de cacao). A partir de esta combinación básica, se elaboran los distintos tipos de chocolate, que dependen de la proporción entre estos elementos y de su mezcla o no con otros productos tales como leche y frutos secos. Ha de contener como mínimo un 35% de componentes del cacao. El contenido en cacao seco desengrasado no será nunca inferior al 14%, ni el de manteca de cacao inferior al 18%. El árbol de cacao (Theobroma cacao) tiene sus orígenes en las tierras tropicales de América del Sur, de la cuenca del río Orinoco o el río Amazonas. La primera evidencia de su uso humano es de alrededor del 1100 a.C. en el sitio arqueológico de Puerto Escondido aunque recientes estudios de octubre de 2007 emprendidos por el equipo de arqueólogos dirigidos por John Henderson (Universidad de Cornell) no solo ratifican que ya en el 1000 a.C. se consumía el chocolate en la región sino que muy probablemente en ésta el consumo se inició hacia el 1500 a.C. Cristóbal Colón, a su vuelta a España, lleva muestras de cacao a los Reyes Católicos; sin embargo no tiene éxito por su sabor amargo y picante y por su aspecto sucio. Aun así, es de las muestras que Hernán Cortés —también consciente del valor del cacao entre los aztecas— decidió llevarse consigo a la España de Carlos I en 1528 de donde surge la historia del chocolate en Europa. La solidificación del chocolate para obtener la tableta fue el primer paso importante. El Italiano Doret fue el primero que solidificó el chocolate en Turín y la primera fábrica de chocolate se instalaba en Suiza en 1819. La incorporación de azúcar (y de especias como vainilla y canela) a esta bebida, es una idea con origen incierto: por un lado se sabe que en México alrededor de finales del siglo XVI gracias a la Nao de China llegó a gran escala la canela procedente de la isla de Ceylán o Sri Lanka y está claro que la extensión por parte de los españoles del cultivo de la caña de azúcar en América pudo haber facilitado que fuese allí donde se mezclasen ambos productos por primera vez. Por otro, es recurrente la noticia de que eso sólo ocurrió al llegar el cacao a Europa. En cualquier caso, tal combinación se asocia casi siempre a obra de miembros de órdenes religiosas: un convento en Oaxaca y el Monasterio de Piedra, en Zaragoza, son los dos lugares, en América y Europa respectivamente, que parecen haber sido los primeros en poner en práctica por primera vez esa combinación. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco. El chocolate es un alimento que tiene principalmente grasa y azúcares por lo que su contenido energético suele ser elevado: 532 Kcal/100 g. Su consumo debe realizarse de forma moderada y ocasional. Es fuente de minerales tales como el fósforo (411 mg), el calcio (38 mg), el magnesio (100 mg), el hierro (2,4 mg) y el potasio (300 mg), así como vitaminas A, E, grupo B y folatos. Si el chocolate es con leche, el aporte de calcio se incrementa notablemente. Contiene catequinas (flavonoides), con acción antioxidante. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).

Es un plato muy rico en fibra, potasio y fósforo. Rico en proteínas vegetales de calidad, hierro, magnesio, calcio, vitaminas E, ácido fólico, y carotenos. Contiene algunos azúcares sencillos y grasas, otras vitaminas  (A, grupo B, excepto B12, C) y minerales (selenio y cinc).

Comentarios para Deportistas: Estas galletas, por su contenido en fibra proteínas vegetales, minerales, vitaminas y antioxidantes, pueden formar parte de la dieta base del deportista y de la de entrenamiento y/o competición. Son interesantes en deportistas veganos y vegetarianos y se pueden tomar como postre, merienda media mañana, snacks…

Aporte calórico: El total de la receta aporta 1021 Kcal. Nos han salido 12 galletas, 85 Kcal por galleta.

Galletas de Parmesano (receta de Ceci)

Ingredientes:

175 g de queso parmesano rallado, 175 g de harina, 90 g de mantequilla a temperatura ambiente, sal y pimienta. 

Elaboración:

De la manera tradicional: rallar el Parmesano con un rallador manual o a máquina. Mezclar el Parmesano con la mantequilla y añadir la harina la sal y la pimienta. Amasar.

En Thermomix: Rallar el Parmesano 15 segundos/velocidad 6,8,10. Incorporar al vaso la mantequilla y mezclar 10 segundos/velocidad 3. Añadir la harina, la sal y la pimienta y mezclar 10 segundos/velocidad 3. Amasar 15 segundos. 

Extender la masa y cortar porciones con un molde para hacer galletas o con un vaso de boca estrecha.  Introducir al horno, precalentado a 180°C durante unos 10 minutos, hasta que adquieran un ligero color dorado.

Estas galletas son aptas para Vegetarianos y Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas). No son aptas para Veganos,  Intolerantes al Gluten ni a la Lactosa.

El queso Parmesano o Reggiano: Elaborado en su mayoría con leche de vaca de la raza frisona, raza vacuna procedente de la región frisosajona (Alemania y Países Bajos) que se introdujo en Italia en el siglo X. Se produce en Italia, en las regiones de Parma, Reggio Emilia, Módena, Bologna y Mantova, aunque la historia señala su origen en la provincia de Reggio Emilia, concretamente en los monasterios y castillos de la Diócesis de Parma, de ahí su nombre. El queso se produce gracias a la leche obtenida de unas 4.000 ganaderías cuyas vacas se alimentan con pastos y forrajes que se han producido en estas regiones, de hecho, según explica el Consejo Regulador, entre un 35 y un 50% del alimento de las vacas debe obtenerse del territorio de la explotación ganadera, como un compromiso de autoabastecimiento que permite mejorar la calidad del producto final. El reglamento es muy estricto. En la Edad Media los monjes benedictinos de San Giovanni (Parma) y San Prospero (Reggio Emilia) elaboraban los grandes quesos que debían ser sometidos a una larga curación, la misma que se realiza actualmente, de entre 12 y 24 meses, aunque algunos se mantienen más tiempo madurando. A lo largo de nueve siglos se han utilizado los mismos ingredientes para la elaboración del queso, cuajo natural, leche y sal, igualmente se utilizan las mismas técnicas que los maestros queseros han transmitido de generación en generación, pero incorporando las nuevas tecnologías. El procedimiento de elaboración es el siguiente, una vez recogida la leche, se deja reposar en las cubas hasta el día siguiente, la parte grasa que se forma se destina a la elaboración de mantequilla. La leche desnatada se vierte en unas grandes calderas de cobre y se añade el cuajo y suero injerto (suero en polvo rico en proteínas y fermentos lácteos naturales que se ha obtenido el día anterior). Al cabo de 10 minutos la leche se coagula, la cuajada obtenida se fragmenta en trozos pequeños con la ayuda de una espina (spino), similar a las liras que se utilizan en la elaboración de otros quesos como el Idiazabal o la Torta del Casar. Tras fragmentar la cuajada en pequeños granos mediante un proceso manual, hay que cocer el contenido de la caldera a una temperatura de 55ºC, este proceso provoca que los gránulos se hundan hacia el fondo de la caldera formando una masa que será extraída tras 50 minutos de cocción, se coloca sobre una tela tradicional y es conducida hacia los moldes que le conferirán su forma característica, hay que decir que para la elaboración de cada queso son necesarios 600 L de leche. Cada parmesano es marcado para garantizar su trazabilidad. Tras pasar unas horas y endurecerse un poco la masa, se coloca una faja que marcará en todo el lateral el mes y año de producción de los quesos, así como su nombre, Parmigiano Reggiano. El siguiente paso es sumergir, al cabo de unos días, los quesos en agua y sal, una salazón que se mantendrá durante un mes hasta que se inicie la siguiente fase, la curación. Esta se hace en grandes salas de curación, que albergan cientos de quesos colocados en filas sobre tablas de madera. Poco a poco se forma una corteza natural que además es comestible ya que no se le aplica ningún tipo de tratamiento. La curación mínima es de 12 meses, a partir de este momento los quesos son sometidos a un control exhaustivo para determinar su homogeneidad. Superado el control, a cada pieza se le aplica un sello a fuego que garantiza que cumple los requisitos exigidos por la D.O.P. En el caso de que un queso no supere las pruebas, se le retiran todas las marcas que acreditan que se trata de un Queso Parmesano de calidad. El queso Parmesano tiene un sabor intenso, contiene 35,6 g de proteínas, no contienen carbohidratos, y 25,8 g de grasa por cada 100 g, aportando 400 Kcal a la dieta. Entre sus nutrientes también se encuentran las vitaminas B3, A, B9 y B7 y entre los minerales destaca el calcio (1275 mg%), el fósforo (810 mg) y el selenio (23,9 µg), contiene también magnesio y potasio en menores cantidades. También tiene una alta cantidad de vitamina B2 (0,62 mg). Dada su alta cantidad de proteínas, el queso parmesano es un alimento recomendado especialmente para el desarrollo muscular. Los alimentos ricos en proteínas como este queso, están recomendados durante la infancia, la adolescencia y el embarazo ya que en estas etapas, es necesario un mayor aporte de este nutriente. Como tiene una alta cantidad de calcio, el queso parmesano un alimento bueno para los huesos y es muy recomendable su consumo durante el embarazo puesto que en estas etapas nuestro organismo lo consume en mayor medida. Al ser rico en fósforo, ayuda a mantener nuestros huesos y dientes sanos así como una piel equilibrada ya que ayuda a mantener su PH natural. Por su alto contenido en fósforo este queso ayuda a tener una mayor resistencia física. Este mineral, contribuye también a mejorar las funciones biológicas del cerebro.

Este plato es muy rico en calcio, fósforo, selenio, vitamina A, retinol, carotenos, proteínas animales de calidad y grasas. Es rico en fibra, proteínas vegetales, ácido fólico, vitamina B2, hierro y potasio. Contiene otras vitaminas (resto del grupo B, E y K) y minerales (magnesio, yodo, cinc).

Comentarios para Deportistas: La alta cantidad de grasa lo hace un plato poco adecuado para la dieta base, la de entrenamiento y competición del deportista, pero en pequeñas cantidades (por ejemplo en forma de Snack en media mañana, merienda…, puede ser adecuado por su alto contenido en proteínas de calidad, minerales, vitaminas y fibra.

Aporte calórico: La receta completa aporta 2020 Kcal. Nos han salido 50 galletas (40 Kcal por galleta).

Chips Ahoy (receta de mi hija Ceci)

Ingredientes:

100 g de chocolate Nestlé postres, 180 g de harina de trigo, 60 g de mantequilla, 80 g de azúcar, 1 huevo, 20 g de chocolate blanco Milkybar, 1 pizca de sal y 8 g de levadura en polvo.

Elaboración:

En Thermomix: Introducir el chocolate en el vaso del Thermomix, pulsar turbo y reservar en un bol. Añadir el resto de ingredientes al vaso y programar 15 seg/vel 5. Incorporar el chocolate y mezclar 5 seg/vel 4

De la manera tradicional: Trocear el chocolate y reservar. Triturar el resto de los ingredientes en una batidora, añadir el chocolate y mezclar.

Precalentar el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y sin ventilador. Poner papel de hornear en una bandeja de horno, formar bolitas y aplanarlas un poco, procurando que queden separadas. Introducir al horno y hornear entre 10 y 12 minutos. Dejar reposar 10 minutos antes de consumir o almacenar.

Estas galletas son aptas para vegetarianos. No son aptas para veganos, Intolerantes al Gluten, a la Lactosa ni para Diabéticos.

El Chocolate es el alimento que se obtiene mezclando azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa (la manteca de cacao). A partir de esta combinación básica, se elaboran los distintos tipos de chocolate, que dependen de la proporción entre estos elementos y de su mezcla o no con otros productos tales como leche y frutos secos. Ha de contener como mínimo un 35% de componentes del cacao. El contenido en cacao seco desengrasado no será nunca inferior al 14%, ni el de manteca de cacao inferior al 18%. El árbol de cacao (Theobroma cacao) tiene sus orígenes en las tierras tropicales de América del Sur, de la cuenca del río Orinoco o el río Amazonas. La primera evidencia de su uso humano es de alrededor del 1100 a.C. en el sitio arqueológico de Puerto Escondido aunque recientes estudios de octubre de 2007 emprendidos por el equipo de arqueólogos dirigidos por John Henderson (Universidad de Cornell) no solo ratifican que ya en el 1000 a.C. se consumía el chocolate en la región sino que muy probablemente en ésta el consumo se inició hacia el 1500 a.C. Cristóbal Colón, a su vuelta a España, lleva muestras de cacao a los Reyes Católicos; sin embargo no tiene éxito por su sabor amargo y picante y por su aspecto sucio. Aun así, es de las muestras que Hernán Cortés —también consciente del valor del cacao entre los aztecas— decidió llevarse consigo a la España de Carlos I en 1528 de donde surge la historia del chocolate en Europa. La solidificación del chocolate para obtener la tableta fue el primer paso importante. El Italiano Doret fue el primero que solidificó el chocolate en Turín y la primera fábrica de chocolate se instalaba en Suiza en 1819. La incorporación de azúcar (y de especias como vainilla y canela) a esta bebida, es una idea con origen incierto: por un lado se sabe que en México alrededor de finales del siglo XVI gracias a la Nao de China llegó a gran escala la canela procedente de la isla de Ceylán o Sri Lanka y está claro que la extensión por parte de los españoles del cultivo de la caña de azúcar en América pudo haber facilitado que fuese allí donde se mezclasen ambos productos por primera vez. Por otro, es recurrente la noticia de que eso sólo ocurrió al llegar el cacao a Europa. En cualquier caso, tal combinación se asocia casi siempre a obra de miembros de órdenes religiosas: un convento en Oaxaca y el Monasterio de Piedra, en Zaragoza, son los dos lugares, en América y Europa respectivamente, que parecen haber sido los primeros en poner en práctica por primera vez esa combinación. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 gr por cada 100 gr de producto fresco. El chocolate es un alimento que tiene principalmente grasa y azúcares por lo que su contenido energético suele ser elevado: 532 Kcal/100 gr. Su consumo debe realizarse de forma moderada y ocasional. Es fuente de minerales tales como el fósforo (411 mg), el calcio (38 mg), el magnesio (100 mg), el hierro (2,4 mg) y el potasio (300 mg), así como vitaminas A, E, grupo B y folatos. Si el chocolate es con leche, el aporte de calcio se incrementa notablemente.  Contiene catequinas (flavonoides), con acción antioxidante. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).

Son ricas en fibra, proteínas animales de calidad y vegetales, potasio, fósforo, ácido fólico, magnesio, vitamina A, retinol y carotenos, grasas (especialmente saturadas y carbohidratos (especialmente azúcares sencillos). Elevado IG. Contienen otras vitaminas (grupo B, D , E y K) y minerales (calcio, hierro, yodo, selenio, cinc y sodio).

Comentarios para Deportistas: Por su elevado contenido en grasas saturadas y azúcares sencillos no son un alimento adecuado para formar parte de la dieta base del deportista así como de la de entrenamiento o competición.

Aporte calórico: La receta completa aporta 2134 Kcal (nos han salido 12 galletas), 178 Kcal por unidad.

Carajitos (receta de Tía Chefi)

Ingredientes:

20 cucharadas de avellana molida (200 g), 4 cucharadas de azúcar (80 g), 1 clara de huevo.

Elaboración

En Thermomix: Se introduce el azúcar en el vaso y se pulveriza 20 segundos/velocidad 10. Se reserva en un bol. Se introducen las avellanas en el vaso y se rallan 20 segundos/velocidad 8,10. Se agrega el azúcar reservado y la clara de huevo y se mezcla todo 15 segundos/velocidad 3.

De la manera tradicional: La avellana se ralla muy fina, se agrega el azúcar y se mezcla con la clara, que  se añade poco a poco, hasta conseguir una masa. No debe de estar ni demasiado blanca ni demasiado seca.

Se colocan en la bandeja de horno 8precalentado a 180 grados), sobre papel de cocina bolas pequeñas de masa. Se introducen al horno fuerte unos minutos hasta que empiecen a dorar.

Este postre es apto para vegetarianos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. No es apto para veganos ni Diabéticos.

La avellana es una nuez comestible, fruto del avellano común (Corylus avellana L.), de la familia de las betuláceas. El avellano es un árbol que alcanza hasta los 6 m de altura, de hojas anchas, que crece en los bosques templados y húmedos, cerca de los ríos o arroyos. El fruto tiene forma esferoidal, con un diámetro aproximado de 10 a 15 mm. Está formado por una cáscara fibrosa externa que rodea una cubierta lisa en la que se aloja la semilla. Su origen se atribuye a Asia, desde donde se expandió a Europa, siendo actualmente la «avellana europea» la más importante y consumida del mundo. El otoño es la época por excelencia para recolectar frutos secos, entre ellos las avellanas, las cuales se dejan secar y se guardan como reserva en la despensa, para disfrutar de su sabor el resto del año. Porción comestible 100 g/ por/100 g de avellana sin cáscaras. Contiene ácidos grasos insaturados, ácidos grasos monoinsaturados. Por cada 100 g de porción comestible, contiene: fibra (10 g), fósforo (401 mg), magnesio (150 mg), calcio (192 mg), hierro (4 mg), potasio (350 mg), vitamina E (21 mg), pequeñas cantidades de vitamina B6, tiamina, niacina y folatos (96  microg). Las avellanas, como la mayoría de los frutos secos, presentan un bajo contenido en agua, alto en grasas y energía: 587 Kcal/100 g, son fuente de fibra y no tienen colesterol. La proteína es de alta calidad, con una buena cantidad del aminoácido L-arginina. Respecto a la grasa, el 78% es monoinsaturada, y son tan ricas en ácido oleico que se convierten en «auténticas cápsulas naturales de aceite de oliva». Respecto al aporte vitamínico, el contenido en vitamina E de estos frutos secos ayuda a que su grasa no se oxide ni se enrancie, dando mal sabor al alimento. Así, con sólo un puñado de avellanas se cubre el 44% de las recomendaciones diarias de esta vitamina. Además, por su contenido en folatos (vitamina que contribuye al proceso de división celular), son recomendables para las mujeres embarazadas. Las avellanas también son fuente de vitamina B6, tiamina y niacina, las cuales contribuyen al metabolismo energético normal. Las avellanas son fuente de minerales como el fósforo, magnesio, hierro, calcio y potasio. Como no se comen saladas —como otros frutos secos—, aportan menos sodio a la dieta. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).

Es muy rico en fósforo y potasio. Rico en fibra, proteínas animales y vegetales de calidad, azúcares sencillos, calcio, magnesio, ácido fólico y vitamina E. Contiene otras vitaminas (grupo B, K) y minerales (sodio, yodo, hierro, cinc, fósforo).

Comentarios para Deportistas: Puede utilizarse en la dieta del deportista, pero con moderación.

Aporte calórico: La receta completa aporta 1468 Kcal (salen unas 10 – 12 unidades, de 122 a 147 Kcal/unidad, según tamaño).

Galletas Integrales de Mantequilla, Almendras y Naranja (receta de Elisa)

Hoy comimos en Caravia, en casa de Elisa y Víctor, que muy amablemente nos invitaron porque habíamos quedado por la  mañana con el carpintero para ver el diseño de la cocina de la casa de La Isla. Fue una comida muy agradable rematada con unas galletas exquisitas. Aquí dejo la receta.

Ingredientes:

120 g de azúcar, 120 g de mantequilla, 120 g de almendras crudas, 175 g de harina integral, 75 g de harina de trigo, 1 cucharadita de levadura, 50 g de ralladura de cáscara de naranja y 1 huevo.

Elaboración:

Precalentar el horno a 180°C. Forrar una bandeja con papel de horno y reservar.

En Thermomix: Introducir todos los ingredientes en el vaso del Thermomix y programar 20 seg/vel 6. Volcar en un cuenco. (Elisa elaboró la receta con Thermomix).

De la manera tradicional: Picar la almendra procurando que no quede muy fina, añadir el resto de los ingredientes a la batidora y batir hasta que quede bien integrado todo. Volcar en un cuenco.

Poner azúcar en un plato. Coger una cucharada de masa y formar una bola, Sumergir la mitad de la bola en el azúcar del plato y colocarla sobre la bandeja de horno con el azúcar hacia arriba y con un tenedor la aplastas suavemente para dar forma de galleta redonda de unos 4 cm. Repetir la secuencia hasta terminar la masa. Hornear unos 20 minutos a 180°C o hasta que las galletas estén ligeramente doradas. Dejar enfriar sobre una rejilla y consumir o guardar en recipiente hermético. Con esta receta salen unas 30 galletas. 

Estas galletas son aptas para vegetarianos. No son aptas para veganos, Diabéticos, Intolerantes al Gluten ni a la Lactosa.

Según la Fundación Española para la Nutrición, la naranja es una fruta de escaso valor calórico y bajo contenido de grasa. Aporta a la dieta una cantidad interesante de fibra soluble (pectinas), cuyas principales propiedades se relacionan con la disminución del colesterol y la glucosa en sangre, así como con el desarrollo de la flora intestinal. En su composición también cabe destacar la elevada cantidad de vitamina C que contiene (una naranja de tamaño medio aporta 82 mg de vitamina C, siendo 60 mg la ingesta recomendada al día para este nutriente), que favorece la absorción intestinal del hierro. También contiene cantidades apreciables de ácido fólico, y en menor cantidad, provitamina A. Además, las naranjas aportan carotenoides con actividad provitamínica A (alfacaroteno, beta-caroteno y criptoxantina), importantes en la prevención de distintos tipos de cáncer y en la protección frente a enfermedades cardiovasculares. También contiene otros carotenoides, como la luteína y la zeaxantina, que están presentes en la retina y el cristalino del ojo, y se asocian inversamente con el riesgo de padecer cataratas y degeneración macular. Las naranjas presentan en su composición ácidos orgánicos, como el ácido málico y el ácido cítrico, que es el más abundante. Este último es capaz de potenciar la acción de la vitamina C, favorecer la absorción intestinal del calcio, y facilitar la eliminación de residuos tóxicos del organismo, como el ácido úrico. Además, contienen importantes cantidades de los ácidos hidroxicinámicos, ferúlico, caféico y p-cumárico, ordenados de mayor a menor en función de su actividad antioxidante. Las naranjas son ricas en flavonoides, fundamentalmente en la cáscara. Los más conocidos son: hesperidina, neoshesperidina, naringina, narirutina, tangeretina y nobiletina, a los cuales se les han atribuido múltiples funciones. Cuando se consume esta fruta en forma de zumo varían sus características nutricionales, ya que este apenas contiene fibra y tiene menores cantidades de vitaminas y minerales que la naranja entera. En cualquier caso, lo ideal es tomarlo recién exprimido, para evitar las pérdidas de vitamina C. La cáscara de naranja es la parte externa del fruto. Aunque no se suele comer, no debería tirarse sin aprovecharla al máximo porque sus propiedades proporcionan beneficios para la salud y se le puede sacar mucho rendimiento. la vitamina C, está más presente en la cáscara que en su pulpa y es un potente antioxidante. También los flavonoides, así como una mayor cantidad de fibra. La cáscara de naranja tiene diversos usos en nutrición: Naranja confitada, mermeladas, bizcochos, flanes, etc., entre las recetas dulces, e infinidad de platos salados a los que se les añade corteza rallada, como por ejemplo al salmón a la naranja. La corteza de naranja es, además, saciante, diurética y baja en calorías. También se puede tomar en forma de infusión.

Estas galletas son muy ricas en fibra, vitamina A, retinol, potasio, fósforo, calcio, magnesio. Ricas en proteínas animales y vegetales, ambas de calidad, ácido fólico, vitamina E, hierro, selenio, yodo. Contienen ácidos grasos omega 3 y 6, antioxidantes naturales, otras vitaminas  (grupo B completo, C y D) y minerales (cinc y sodio).

Comentarios para Deportistas: Por su alta cantidad en vitaminas, minerales, antioxidantes, proteínas de calidad, fibra y su contenido en ácidos grasos omega, son un complemento excelente en la dieta base del deportista  así como en la de entrenamiento y/o competición. 

Aporte calórico: El total de la receta aporta 3016 Kcal, salieron 30 galletas, 100 Kcal por galleta.

Galletas de Avena Integrales (receta de Carlota Figaredo)

Ingredientes:

100 g de harina de espelta, 100 g de copos de avena, 1/2 cucharadita de sal (4 g), 2 cucharaditas de azúcar moreno (8 g), 1/2 cucharadita de bicarbonato (2 g), 30 g de margarina light, 1 cucharadita de zumo de limón (5 ml), 30 g de leche semidesnatada, 100 g de miel, 30 g de aceite de girasol y una cucharadita de levadura Royal (5 g).

Elaboración:

Precalentar el horno a 200ºC. Forrar la bandeja de horno con papel de hornear.

En Thermomix: Poner en el vaso la harina, la avena, la sal, el azúcar y el bicarbonato y mezclar 10 segundos/velocidad 5. Añadir la margarina y el aceite y mezclar 5 segundos/velocidad 5. Incorporar el zumo de limón, la leche, la levadura y la miel y programar 10 segundos/velocidad 6. 

De la manera tradicional: Poner en el vaso de la batidora la harina, la avena, la sal, el azúcar y el bicarbonato y batir unos segundos. Añadir la margarina, el aceite, el zumo de limón, la leche, la levadura y la miel y volver a batir hasta que quede una consistencia uniforme. 

Retirar la masa del vaso del Thermomix o batidora y colocarla sobre una superficie de trabajo espolvoreada con harina y formar un cilindro. Aplastarlo con las manos hasta alcanzar un grosor de 5 a 7 cm. Cortar círculos de masa con un cortapastas de 5 cm de diámetro y colóquelos en la bandeja de horno. Hornee a 200ºC 12 – 15 minutos. Retire del horno, deje templar y servir.

  • Estas galletas son aptas para vegetarianos. No son aptas para veganos (tienen una opción vegana si se sustituye la leche por leche de coco, almendra, avellana…), Diabéticos, Intolerantes al Gluten ni a la Lactosa. 
  • La avena ha sido consumida como alimento desde la antigüedad, su nombre es Avena Sativa y pertenece a la familia Poaceae. Es un cereal mayormente cultivado en Europa y Norteamérica. Su cultivo necesita un clima húmedo y fresco; los principales países productores son Rusia, Canadá, Estado Unidos, Finlandia y Polonia. Su consumo se ha visto ha incrementado en los últimos años. Según datos de  FAOSTAT, la cantidad de suministro de avena es muy variable dependiendo del país. En España esta cantidad es pequeña, concretamente de 0,43 kg/persona/año en el año 2013, sin embargo se ha ido incrementándose su consumo poco a poco con los años. La avena se clasifica como un cereal de grano entero (granos que conservan las tres partes que los componen: germen, endospermo y salvado) y su composición nutricional es: porción comestible 100 g de cada 100 g de producto, 361 Kcal, 11,7 g de proteínas, 7,1 g de grasas y 59,8 g de carbohidratos, de los que la totalidad son almidones, 79,6 g de calcio, 5,8 g de hierro, 129 mg de magnesio, 355 mg de potasio, 400 mg de fósforo y menores cantidades de cinc, yodo, selenio y potasio. Entre las vitaminas, contiene E (2 mg) y grupo B, cabe destacar el ácido fólico (60 μg). Además, este cereal es una buena fuente de componentes no nutritivos/bioactivos como ácidos fenólicos, flavonoides y fitoesteroles. Asimismo, contiene dos tipos de fitoquímicos que son únicos de este alimento: las avenantramidas (AVAs) y las saponinas esteroidales. Algunos de los micronutrientes y compuestos no nutritivos contenidos en la avena benefician distintos procesos metabólicos esenciales para el organismo. La vitamina E es un compuesto antioxidante conocido por proteger al cuerpo de los efectos de los radicales libres y jugar un papel importante en la prevención de enfermedades como cáncer, artritis, aterosclerosis, cataratas, entre otros. Los compuestos fenólicos que contiene también tienen efectos importantes, ya que son conocidos por ser potentes antioxidantes. Estudios recientes han encontrado que dichos compuestos también mejoran la función endotelial, la señalización celular y tienen propiedades anti inflamatorias. Las avenantramidas (AVAs) son un grupo único de antioxidantes presentes en la avena. Se ha visto que los AVAs tienen una actividad antioxidante de 10 a 30 veces mayor que la de otros compuestos fenólicos. Además, tienen propiedades anti inflamatorias y anti aterogénicas. De igual forma, ayudan a controlar la presión arterial al producir óxido nítrico, el cual actúa como vasodilatador. Cabe destacar su contenido en fibra (5,6 gr). (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
  • Son ricas en fibra, proteínas vegetales de calidad,  potasio, fósforo, magnesio, calcio, hierro, vitamina A, ácido fólico y retinol. Contienen otras vitaminas (grupo B, D y E) y minerales (yodo, zinc, sodio, selenio). Contienen azúcares una pequeña cantidad de azúcares sencillos.
  • Comentarios para Deportistas: El contenido en azúcares sencillos es muy bajo, y contiene avena, que hace bajar el IG de la galleta. Puede ser un tentempié o formar parte del desayuno en la dieta base del deportista, por su alto contenido en fibra, vitaminas y minerales.
  • Aporte calórico: El total de la receta aporta unas 1480 Kcal y pesan unos 400 g (unas 370 Kcal/100 g). Salen unas 18 galletas (82 Kcal por galleta de unos 22 g).

Rosquillas Fritas (receta de mi madre Cecilia, elaborada por Puri)

Ingredientes:

340 g de harina, 2 huevos, 11 g de Royal, 140 g de azúcar, y algo más de azúcar (20 g) para poner por encima de las rosquillas, la ralladura de un limón, 35 cc de anís, 1 pellizco de sal y otro de nuez moscada y 65 g de aceite (yo usé mezcla de girasol y oliva), más el aceite para freírlas.

Elaboración:

Lavamos y rallamos el limón, sin llegar a la parte blanca, para que no amargue.

De la forma tradicional: Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen. Añadimos la ralladura del limón y el anís y volvemos a batir todo muy bien hasta que quede integrado. Añadimos el aceite y el anís y volvemos a batir hasta que esté bien mezclado. Añadimos poco a poco la levadura mezclada con la harina hasta conseguir una masa que se pega pero manejable.

En Thermomix: Con el vaso limpio y seco, pulverizar el azúcar programando 30 seg/vel 10. Añadir la piel de limón y programar otros 30 seg/vel 10. Verter el aceite, los huevos y el anís y mezclar, programando 10 seg/vel 4. Agregar la harina, la levadura y la sal. Programar 15 seg/vel 6. Sacar del thermomix e introducir en un bol previamente untado de aceite. 8Yo las he hecho en Thermomix).

Es una masa blanda pero que se puede manejar con las manos. Si le faltase harina (la masa está demasiado blanda y no se puede coger con las manos), añadir una o dos cucharadas y programar 15 segundos/velocidad Espiga. Retirar del vaso. o las he elaborado en Thermomix).

Preparar una bola con la masa e introducirla en un bol untado de aceite. Con las manos mojadas en aceite formar bolas del tamaño de una nuez, unirlas de dos en dos y presionar en el centro con el dedo para hacer el agujero, agrandándolo para formar las rosquillas. También puede hacerlas con una sola bola.

Estas rosquillas son aptas para vegetarianos e Intolerantes a la Lactosa. NO son Aptas para veganos, Diabéticos ni Intolerantes al Gluten.

La harina, es «el producto finamente triturado, obtenido de la molturación del grano de trigo, Triticum aestivum, o la mezcla de este con el Triticum durum en la proporción 4:1, maduro, sano y seco e industrialmente limpio». Productos similares procedentes de otros cereales deben indicar el nombre del grano con el que se elabora. En la actualidad hay muchas variedades de trigo (mejorado por cruzamientos y selección), que se pueden agrupar en dos: trigos duros (se utilizan para la fabricación de sémolas y pastas) y trigos blandos (se utilizan para la fabricación de harinas destinadas a la panificación). Las distintas variedades de trigo, tras su molturación, originan diferentes harinas. La harina blanca se obtiene a través de los procesos de molturación y molienda: tras la limpieza y el acondicionamento del grano se realiza el descascarillado, para separar la cubierta externa (salvado), el germen y la capa de aleurona del núcleo central del grano (endospermo amiláceo). El resto, se muele reduciendo sus dimensiones y según el tamaño de las partículas se separan las diferentes harinas, las cuales (mostacilla, sémola, semolina, harina gruesa y harina fina) se emplean para usos distintos según sus características, como producción de pasta, panificación, elaboración de churros o bollería, etc. La harina integral se obtiene de la molienda de los granos de trigo enteros con todas sus envolturas celulósicas, siendo por tanto, una masa más oscura y pesada que la masa común de harina blanca, al contener mayor cantidad de cáscara (compuesta principalmente por fibra). Este alimento está disponible en el mercado durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 375 Kcal/100 g. La harina de trigo contiene principalmente hidratos de carbono complejos. Su contenido en proteínas, lípidos, vitaminas (tiamina, riboflavina y niacina) y minerales es relativamente importante. De estos últimos destaca el fósforo (22 μg). Entre las proteínas (9,3 g%), la más representativa es el gluten, que confiere a la harina la característica típica de elasticidad durante la panificación, para llegar a obtener un producto final poroso y esponjoso. Las proteínas no tienen un gran valor biológico, son deficientes en lisina y en treonina; sin embargo, actualmente las harinas se suelen enriquecer con estos aminoácidos y algunas vitaminas y minerales. El contenido en proteínas varía según el tipo de trigo, época de cosecha y grado de extracción (proporción de grano completo que se emplea para obtener una cantidad determinada de harina). La harina integral, al tener un alto grado de extracción, por conservar la cubierta, el germen y la capa de aleurona, al no haber sido sometido el grano a un proceso de refinado, aporta mayor cantidad de proteínas, grasas (aceite en el germen), minerales, vitaminas del grupo B (particularmente de ácido fólico), pero sobre todo de fibra (3,4 g% la harina blanca). Por otro lado, un componente que destaca en el trigo es el ácido fítico, el cual se encuentra en la capa de aleurona; así, la harina integral que contiene salvado y aleurona podrá dificultar la absorción de determinados minerales, como hierro y calcio, presentes en la harina misma o en otros alimentos. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).

Son ricas en proteínas animales y vegetales de calidad, ácidos grasos omega 3 y 6, vitamina A, retinol, ácido fólico, fósforo, potasio y sodio.  Contienen fibra, otras vitaminas (grupo B, D y E) y minerales (calcio, hierro, magnesio, selenio). Contienen azúcares sencillos y grasas saturadas.

Comentarios para Deportistas: Por su alto contenido en grasas saturadas y azúcares sencillos, son poco adecuadas para la dieta del deportista. Únicamente de forma ocasional y en pequeñas cantidades.

Aporte calórico: El total de la receta aporta unas 2800 Kcal (calculando un consumo de 40 g de aceite en el proceso de freírlas), 3160 Kcal. Salen unas 30 – 32 rosquillas (100 Kcal por rosquilla). 

Rosquillas Fritas con Canela

Ingredientes:

3 huevos, 500 g de harina, 225 g de azúcar, 1 cucharada de canela, ralladura de limón, 1 sobre de levadura (15 g), 1 cucharada de anís (10 g), 90 g de aceite de oliva virgen extra y un poco más de azúcar para rebozarlas (30 g).

Almíbar: Igual cantidad de agua que de azúcar  y 40 mL de ron.

Elaboración:

De la forma tradicional: Lavamos y rallamos el limón, sin llegar a la parte blanca, para que no amargue. Reservamos. Batimos las claras con el azúcar a punto de nieve. Batimos las yemas con el aceite como si fuéramos a hacer una mayonesa. Mezclamos las yemas con las claras a punto de nieve. Añadimos la ralladura del limón, el anís, la canela y volvemos a batir todo muy bien hasta que quede integrado. Añadimos poco a poco la levadura mezclada con la harina hasta conseguir una masa que se pega pero manejable.

En Thermomix: Con el vaso limpio y seco, pulverizar el azúcar programando 30 seg/vel 10. Añadir la piel de limón y programar otros 30 seg/vel 10. Reservar. Introducir las claras y el azúcar en el vaso del Thermomix, poner la mariposa y programar 4 minutos/velocidad 3 y medio. Reservar. Introducir las yemas con el aceite en el Thermomix y programar 1 minuto/velocidad 6. Añadir la canela, el anís, la raspadura de limón y mezclar 10 seg/vel 6. Añadir las claras batidas y mezclar con la espátula. Agregar la harina y la levadura programar 15 seg/vel 6. Si le faltase harina (la masa está demasiado blanda y no se puede coger con las manos), añadir una o dos cucharadas y programar 15 segundos/velocidad Espiga. Sacar del thermomix e introducir en un bol previamente untado de aceite. Dejar reposar una hora y después freírlas como hemos hecho en la receta anterior. Una vez fritas, introducirlas en el almíbar y después rebozarlas en azúcar y servir.

Estas rosquillas son aptas para vegetarianos e Intolerantes a la Lactosa. NO son Aptas para veganos, Diabéticos ni Intolerantes al Gluten.

La harina, es «el producto finamente triturado, obtenido de la molturación del grano de trigo, Triticum aestivum, o la mezcla de este con el Triticum durum en la proporción 4:1, maduro, sano y seco e industrialmente limpio». Productos similares procedentes de otros cereales deben indicar el nombre del grano con el que se elabora. En la actualidad hay muchas variedades de trigo (mejorado por cruzamientos y selección), que se pueden agrupar en dos: trigos duros (se utilizan para la fabricación de sémolas y pastas) y trigos blandos (se utilizan para la fabricación de harinas destinadas a la panificación). Las distintas variedades de trigo, tras su molturación, originan diferentes harinas. La harina blanca se obtiene a través de los procesos de molturación y molienda: tras la limpieza y el acondicionamiento del grano se realiza el descascarillado, para separar la cubierta externa (salvado), el germen y la capa de aleurona del núcleo central del grano (endospermo amiláceo). El resto, se muele reduciendo sus dimensiones y según el tamaño de las partículas se separan las diferentes harinas, las cuales (mostacilla, sémola, semolina, harina gruesa y harina fina) se emplean para usos distintos según sus características, como producción de pasta, panificación, elaboración de churros o bollería, etc. La harina integral se obtiene de la molienda de los granos de trigo enteros con todas sus envolturas celulósicas, siendo por tanto, una masa más oscura y pesada que la masa común de harina blanca, al contener mayor cantidad de cáscara (compuesta principalmente por fibra). Este alimento está disponible en el mercado durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 375 Kcal/100 g. La harina de trigo contiene principalmente hidratos de carbono complejos. Su contenido en proteínas, lípidos, vitaminas (tiamina, riboflavina y niacina) y minerales es relativamente importante. De estos últimos destaca el fósforo (22 μg). Entre las proteínas (9,3 g%), la más representativa es el gluten, que confiere a la harina la característica típica de elasticidad durante la panificación, para llegar a obtener un producto final poroso y esponjoso. Las proteínas no tienen un gran valor biológico, son deficientes en lisina y en treonina; sin embargo, actualmente las harinas se suelen enriquecer con estos aminoácidos y algunas vitaminas y minerales. El contenido en proteínas varía según el tipo de trigo, época de cosecha y grado de extracción (proporción de grano completo que se emplea para obtener una cantidad determinada de harina). La harina integral, al tener un alto grado de extracción, por conservar la cubierta, el germen y la capa de aleurona, al no haber sido sometido el grano a un proceso de refinado, aporta mayor cantidad de proteínas, grasas (aceite en el germen), minerales, vitaminas del grupo B (particularmente de ácido fólico), pero sobre todo de fibra (3,4 g% la harina blanca). Por otro lado, un componente que destaca en el trigo es el ácido fítico, el cual se encuentra en la capa de aleurona; así, la harina integral que contiene salvado y aleurona podrá dificultar la absorción de determinados minerales, como hierro y calcio, presentes en la harina misma o en otros alimentos. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).

Son ricas en proteínas animales y vegetales de calidad, vitamina A, retinol, ácido fólico, fósforo, potasio y sodio.  Contienen fibra, otras vitaminas (grupo B, D y E) y minerales (calcio, hierro, magnesio, selenio). Contienen azúcares sencillos y grasas saturadas.

Comentarios para Deportistas: Por su alto contenido en grasas saturadas y azúcares sencillos, son poco adecuadas para la dieta del deportista. Únicamente de forma ocasional y en pequeñas cantidades.

Aporte calórico: El total de la receta aporta unas 4040 Kcal (calculando un consumo de 50 g de aceite en el proceso de freírlas), 4490 Kcal, salen de 45 a 50 rosquillas, de 90 a 100 Kcal según número (tamaño) de rosquillas.