Uvas en Almibar (receta de Puri)

Ingredientes:

500 g de uvas sin semillas, 150 g de agua, 150 g de azúcar, un pellizco de sal y un chorrito de zumo de limón. 

Elaboración:

En Thermomix: Poner en el vaso del thermomix el agua,  el azúcar y la uvas, limpias y sin rabo. Programar 15 minutos/Varoma/Velocidad cuchara. (Nosotros lo hemos elaborado así). 

De la manera tradicional: Lavar bien las uvas y quitar los rabos. En una cazuela ponemos el agua y el azúcar. Cuando llegue a ebullición añadimos las uvas, bajamos un poco el fuego y las cocinamos durante unos 15 minutos hasta que se estén tiernas pero que no se deshagan.

Una vez elaboradas por uno u otro método, introducimos las uvas en tarros de cristal previamente esterilizados, y las cubrimos con el almibar. Tapamos bien y los dejamos enfriar boca abajo. Para garantizar la conservación, introducimos los tarros en una cazuela con agua (que no cubra el tarro por completo) y lo ponemos al baño de María durante 20 minutos.  Dejamos enfriar los tarros, sumergidos en el agua y una vez fríos, los almacenamos.

Estas uvas son aptas para veganos, vegetarianos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. No son aptas para Diabéticos. 

La uva, según la Sociedad Española de Nutrición, es el fruto de la vid, arbusto trepador de la familia de las vitáceas. Se trata de un fruto en baya redonda, pequeña y jugosa, que crece formando racimos, de unos pocos hasta más de cien frutos agrupados. La composición de las uvas puede variar ligeramente según se trate de uvas blancas o negras. Se puede resaltar un aporte de potasio, vitamina B6 y vitamina C, fitonutrientes y flavonoides. En general, su aporte en hidratos de carbono es mayor que en otras frutas, por eso proporcionan mucha energía. Son hidratos de carbono de fácil asimilación como la glucosa, la fructosa, sacarosa, dextrosa y levulosa. Las uvas son ricas en compuestos fenólicos, destacando los estilbenos (resveratrol) y los flavonoides. Algunos autores indican que, tanto la uva negra como el vino tinto, poseen una mayor cantidad de fitonutrientes que las otras variedades de uva y vino. El resveratrol es un compuesto que se encuentra de forma natural en algunas plantas, frutas y semillas. En concreto, se trata de una sustancia protectora que producen los vegetales para defenderse de las agresiones externas, como las radiaciones ultravioleta, bacterias y hongos. Se encuentra en varios vegetales (ha sido identificado en más de 70 especies). Las uvas y el vino tinto son los alimentos que mayor cantidad poseenseguidos por los cacahuetes, nueces, cacao y frutos del bosque, como moras, grosellas y arándanos. El resveratrol tiene un marcado efecto antioxidante capaz de neutralizar el efecto dañino de los radicales libres, lo que puede ayudar a prevenir o reducir el desarrollo de enfermedades crónicas, así como ralentizar el proceso del envejecimiento. Se le atribuye efecto anticancerígeno, antiinflamatorio y antialérgico. también anticoagulante. Debido a que su estructura química es similar a la de los estrógenos, puede actuar como sustituto de ellos, especialmente útil en la menopausia. El contenido en resveratrol del vino procede de la piel de la uva (la pulpa también contiene, pero en una concentración muy baja). Por eso, el vino tinto es más rico en resveratrol que el vino blanco, donde se desecha la piel oscura. Algunas investigaciones sugieren que esta sustancia también podría ejercer un efecto positivo en enfermedades como la diabetes tipo 2 y la obesidad. Otros autores sugieren que ayuda a mejorar las funciones cerebrales (por ejemplo, mejora el rendimiento de la memoria) y que podría actuar como protección frente al desarrollo de algunas demencias, entre ellas, el Alzhéimer. También se ha observado que este compuesto contribuye a reducir el riesgo de desarrollar cataratas y mejorar la salud ósea, la agilidad y la coordinación motora. Cada 100 g de uvas aportan: 69 Kcal, 16,1 g de carbohidratos, 0,9 g de fibra, 17 mg de calcio, 0,4 mg de hierro, 2 µg de yodo, 10 mg de magnesio, 0,1 mg de zinc, 250 mg de potasio, 22 mg de fósforo, 1 μg) de selenio, 0,04 mg de tiamina,  0,02 mg de Riboflavina, 0,3 mg de niacina, 0,1 mg de vitamina B6, 6 μg de ácido fólico, 4 mg de vitamina C, 3 μg de vitamina A y trazas de vitamina E.

Estas uvas en almibar son ricas en potasio, azúcares sencillos y calorías pero carecen de grasas. Contienen fibra, antioxidantes, vitaminas (grupo B excepto B12, A, C, carotenos) y minerales (calcio,  magnesio, hierro, selenio, magnesio y fósforo).

Comentarios para Deportistas: Puede tomarse como en los tentempié, para tomar sobre una tostada integral o tortitas de avena, por ejemplo, pues su contenido en antioxidantes, que contrarrestan el efecto nocivo de los radicales libres, en vitaminas y minerales, lo hace un complemento muy interesante para la dieta base del deportista. Aún es mejor si se elabora el almibar sustituyendo el azúcar de mesa por fructosa (edulcorante calórico pero con menor IG que la sacarosa), eritritol, aspartamo o estevia (edulcorantes NO calóricos), que reducen mucho el IG.

Aporte calórico: La receta completa aporta 944 Kcal. Con ésta receta se obtienen 2 tarros de 400 g (118 Kcal/100 g).  

Paté de Picadillo de Chorizo (Picadillo Asturiano) (receta de Puri)


Ingredientes:

200 g de picadillo de cerdo (275 Kcal/100 g), 75 g de nata para cocinar y 50 g de queso Philadelphia.

Elaboración: 

De la manera tradicional: Dejar hacerse el picadillo en su grasa a fuego lento. Cuando cambie de color, apartar 70 g y reservar.  Mezclar los 180 g de picadillo de cerdo, la nata y el queso Philadelphia y pasar por la batidora hasta que quede una mezcla homogénea. 

En Thermomix: Introducir en el vaso todo el picadillo, sin echar aceite, freír 5 minutos 100ºC/ velocidad 1. Añadir la nata y el queso Philadelphia y triturar 1 minuto/vel 6. bajar los restos con la espátula y triturar otra vez 1 min/vel 6, si es necesario, triturar unos segundos a velocidad 8 hasta que quede una mezcla homogénea. 

La crema de picadillo de chorizo podemos guardarla en la nevera y utilizarla como aperitivo, para untar en panecillos o galletitas saladas, o para cualquier uso que se nos ocurra. Se envasa en un tarro de cristal hermético, al vacío, previamente esterilizado (hervir agua en el tarro durante unos minutos en el microondas o en una olla exprés, si se hace al microondas hay que poner las tapas en agua hirviendo aparte.


Esta crema es apta para Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas) e Intolerantes al Gluten. No son aptos para veganos ni vegetarianos ni Intolerantes a la Lactosa.

El Chorizo es un producto cárnico típicamente español. No existen en otros países embutidos en los que coincidan como principales ingredientes el pimentón y el ajo, base de la elaboración del chorizo. El proceso tradicional de fabricación del chorizo incluye las siguientes fases: picado de las carnes y tocino de cerdo, mezcla con el resto de los ingredientes y reposo de la masa en sitio fresco durante una noche; seguidamente se introduce la masa en tripa de cerdo, se atan y se exponen al aire en ambiente natural, eligiéndose lugares idóneos por sus características de temperatura y humedad. Durante el tiempo de maduración hay unos procesos de desecación y adquisición de firmeza en la textura, a la vez que se desarrolla el aroma. Hay diferentes tipos de chorizo como son los culares blancos y rojos o los chorizos blancos y rojos de herradura. La única diferencia entre los blancos y los rojos es la presencia de pimentón en estos últimos. Estacionalidad Este derivado, asociado a la matanza, está disponible para el consumo durante todo el año. Porción comestible 97 g por 100 g de producto entero, 385 Kcal/100 g. El chorizo tiene una menor proporción de agua que la carne de cerdo de la que procede. Su aporte calórico, relativamente alto, depende del contenido de macronutrientes y, fundamentalmente de la cantidad de grasa. Los lípidos (32%) presentan un perfil lipídico compuesto en un 38%, aproximadamente, por grasa saturada, en un 43% por grasa monoinsaturada, existiendo una proporción pequeña de ácidos grasos poliinsaturados. El colesterol está presente en cantidades similares a la media del grupo. Por su alto contenido en colesterol y grasas saturadas, el chorizo, a pesar de su riqueza gastronómica y nutricional, debe ser consumido ocasionalmente en cantidades moderadas, de manera que se pueda incluir en dietas variadas y equilibradas. El chorizo proporciona una pequeña cantidad de hidratos de carbono (2 g) y una proteína de elevado valor biológico (22 g), algo inferior al de la proteína del huevo. Es fuente de minerales como selenio (21,1 mg), fósforo (160 mg), potasio (207 mg) y hierro (2,4 mg). Hay que destacar el contenido en hierro hemo de elevada biodisponibilidad. El elevado contenido en sodio de este producto (1060 mg), derivado sus ingredientes y su proceso de elaboración, limita su consumo en personas que deban seguir dietas hiposódicas (por ejemplo, para el tratamiento de la hipertensión). El chorizo es fundamentalmente fuente de tiamina, niacina y B12. Con un gran valor organoléptico y gastronómico para los españoles, su consumo no debe de prohibirse pero sí aconsejar un consumo responsable y ocasional. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición). El picadillo de chorizo, también llamado zorza, jijas, chichas o adobu en Asturias, es una receta muy tradicional del noroeste peninsular. Muchas provincias de esta zona geográfica española como Galicia, Asturias, Burgos, Valladolid o Palencia, han preparado durante siglos este adobo de carne de cerdo al ajo y al pimentón. En muchas ocasiones, esta receta es sencillamente el relleno de los chorizos que, además de dar gusto al paladar, es una forma de comprobar la sazón del relleno antes de embutir los chorizos pasando el picadillo por la sartén, se elabora, por tanto, de forma similar al chorizo, no se deja curar (se puede conservar congelado) y tiene menos grasa y por tanto, menos calorías que éste, unas 275 Kcal por cada 100 gramos de producto (esas son las calorías que tiene el picadillo de chorizo que nosotros hemos utilizado en la receta, que es el de Casa Milia, Felechosa, Asturias). Contiene carne magra de cerdo, algo de panceta para añadir un poco de grasa (no demasiada) y el aderezo de ajo y pimentón que tanto caracteriza a la cocina española.

Comentarios para Deportistas: Está crema por su elevado contenido en grasa No debe de formar parte de la dieta base del deportista, aunque se puede utilizar en rellenos o formando parte de snacks, en el desayuno, merienda..,. untada en panecillos o galletas saladas. No utilizar en la dieta de entrenamiento ni competición, por su contenido en nata, que puede conllevar intoxicaciones alimentarias.

Aporte calórico: La receta completa aporta 825 Kcal.

Paté de Sardinas

Ingredientes:

1 lata de sardinas o sardinillas en conserva (peso escurrido 88 g), 100 g de queso blanco cremoso para untar, tipo Philadelphia (nosotros utilizamos Philadelphia Original, pero puede ser Light), 10 – 20 g de zumo de limón, sal y pimienta al gusto. Unas gotas de tabasco. Perejil o cebollino picado al gusto.

Elaboración:

Abrimos la lata de sardinas y escurrimos bien. El aceite podemos guardarlo para después. Retiramos la espina central de cada sardina.

De la manera tradicional: Picamos la cebolleta y metemos en un procesador de alimentos o el vaso de la batidora las sardinas, la cebolleta picada y, el cebollino o perejil. Agregamos un poquito de zumo de limón y el queso crema y trituramos hasta obtener una crema homogénea.

En Thermomix: introducimos la cebolleta en el vaso y picamos 4 segundos/velocidad 5. Añadimos las sardinas,  el zumo de limón el cebollino o perejil y trituramos 10 segundos/velocidad 6, 8, hasta que la crema esté homogénea. 

Rectificamos de sal y pimienta y lo guardamos en un frasco de cristal, en la nevera para que tome cuerpo. Si no se va a consumir de inmediato, se puede cubrir el paté con un poco del aceite de la propia conserva  para evitar que se reseque.

Este paté es apto para Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es apto para veganos, vegetarianos ni Intolerantes a la Lactosa.

Las sardinas en aceite: La norma establece que sólo pueden comercializarse como «conservas de sardinas» las elaboradas con peces de la especie Sardina pilchardus. Si se empleara cualquier otra especie de sardina (S. melanostictus, S. neopilchardus, S. ocellatus, S. sagax, S. caeruleus), la denominación del producto sería «sardinas» junto al nombre científico de la especie. Una vez pescadas, las sardinas se lavan; después, se refrigeran o congelan en el mismo barco. Cuando llegan a las factorías, se clasifican por tamaño y peso, se evisceran y descabezan. Posteriormente, se les quitan las escamas y se trabaja la forma de presentación (en filetes o enteras). Tras la cocción, se colocan en las latas, donde se les añaden sal y aceite. Las latas se cierran herméticamente y se introducen en autoclave para su esterilización. Este proceso aumenta la vida útil del pescado y consigue que para su conservación no sea necesaria la refrigeración. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto envasado, 224 Kcal/100 g. Son ricas en proteínas (22,2 g), grasas (15 g): ácidos grasos monoinsaturados e insaturados, ácidos grasos omega-3, selenio (50 mg), hierro (3,2 mg), potasio (430 mg), sodio (650 mg), zinc (3 mg), fósforo (341 mg), calcio (400 mg), magnesio (52 mg), yodo (16 mg), selenio (50 μg), vitamina B12, B6, niacina, riboflavina, vitamina A (50 μg) y vitamina D (7 μg). Como las sardinas frescas, las sardinas en aceite tienen un alto valor nutritivo. Es un pescado azul con gran contenido en proteínas de alto valor biológico. Su contenido en grasas se ve aumentado respecto a su homólogo en fresco, debido al aceite de cobertura. Además, al tratarse de un aceite de oliva o vegetal, se aumenta el aporte de ácidos grasos mono y poliinsaturados, y se invierte la relación omega 6/omega-3, con un incremento de los primeros respecto a los segundos. Es por ello un alimento muy recomendable, aunque esta aseveración tiene sus matices: el contenido de colesterol (100 mg/100 g) es elevado; aunque, la capacidad de los pescados para aumentar el colesterol sanguíneo es inferior a la de otros alimentos de origen animal (embutidos, mantequilla, quesos curados, tocino, etc.), debido al menor contenido en ácidos grasos saturados. En este sentido, es oportuno recordar que existe una relación directa entre el consumo de grasas saturadas y el colesterol sanguíneo, y no tan directa en el caso del colesterol dietético. Respecto al contenido en minerales, destaca el aporte de selenio, fósforo, hierro, potasio, zinc y calcio, del que las sardinas en aceite resultan muy buena fuente, al poder consumirse con su espina; además, este calcio es de fácil absorción por el aporte en paralelo de vitamina D, contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y fósforo. El contenido en sodio es muy elevado ya que la sal se utiliza como ingrediente en la conserva. Entre las vitaminas sobresalen los contenidos de vitamina B12, B6, niacina y riboflavina —hidrosolubles—, y de vitamina D —liposoluble—. Las tres vitaminas hidrosolubles contribuyen al metabolismo energético normal. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).

Este paté es muy rico en sodio, potasio, calcio y fósforo, vitamina A, retinol, rico en ácidos grasos omega 3 y 6, proteínas animales de calidad, yodo, selenio, hierro, carotenos, ácido fólico, B12 y D. Contiene otras vitaminas (grupo B, C, E y K) y minerales (cinc). tiene un bajo IG. aporte en paralelo de vitamina D, contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y fósforo.

Comentarios para Deportistas: Es un aperitivo muy nutritivo, que contiene una elevada cantidad de proteínas de calidad, vitaminas, minerales, antioxidantes y ácidos grasos esenciales, lo que lo hace muy adecuado para formar parte de la dieta base del deportista así como de la de entrenamiento y competición. Muy interesante para utilizar sobre tostadas de pan integral, en sándwiches, con bollitos…, como parte del desayuno, merienda o aperitivos.

Aporte calórico: La receta completa aporta 465 Kcal elaborado con queso Philadelphia Original y 370 Kcal, elaborado con queso Philadelphia Light.

Almíbar Básico

Ingredientes:

250 g de azúcar y 250 g de agua.

Elaboración: 

En Thermomix: Poner el azúcar y el agua en ele vaso y mezclar 20 segundos/velocidad 2. Después, retirar el cubilete y programar 7 minutos/100ºC/velocidad 2.  

De la manera tradicional: Poner todos los ingredientes en una cazuela y remover ligeramente. Calentar a fuego medio-alto hasta llevar a ebullición, bajar a media potencia para mantener el hervor, y mantener hirviendo cinco minutos, hasta que el azúcar esté completamente disuelto.  Apagar el fuego y dejar enfriar antes de usar.  

En cazuelas AMC: Poner el agua y el azúcar en una cazuela o sartén AMC. Tapar y dejar que alcance la temperatura de 110ºC. Bajar el fuego a la mitad y cocer a durante unos 5 minutos, hasta que el azúcar se disuelva por completo. Apagar el fuego, apartar y dejar enfriar antes de usar.  

Se puede utilizar a conveniencia o meter en un tarro de cristal hermético, previamente esterilizado, y hervir al baño de María durante 25 minutos. De ésta manera se puede conservar largo tiempo (en nevera mejor).

Almíbar básico
Almíbar Básico

Este almíbar es apto para veganos, vegetarianos,  Intolerantes al Gluten y a la Lactosa.  NO es apto para diabéticos. 

El Azúcar: Se denomina coloquialmente azúcar a la sacarosa, también llamado azúcar común o azúcar de mesa. La sacarosa es un disacárido formado por una molécula de glucosa y una de fructosa, que se obtiene principalmente de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera. El azúcar blanco es sometido a un proceso de purificación final mecánico (por centrifugación). El azúcar moreno no sufre este proceso. El azúcar se puede clasificar por su origen (de caña de azúcar, de remolacha), pero también por el grado de refinación de éste. Normalmente la refinación se expresa visualmente a través del color (azúcar moreno, azúcar rubio, blanco), que está dado principalmente por el porcentaje de sacarosa que se le ha extraído. Las primeras referencias del azúcar se remontan a casi 5.000 años. Son los árabes, tan aficionados al dulce, los que al invadir las regiones del Tígris y el Eúfrates, descubren las infinitas posibilidades que presenta. Éstos lo introducen en las zonas recientemente conquistadas, cultivando la caña de azúcar en Siria, Egipto, Chipre, Rodas y todo el Norte de África. Es precisamente allí, donde los químicos egipcios perfeccionan su procesado y la refinan. Continúa la expansión de su consumo a través de los viajes de los comerciantes venecianos y, un siglo más tarde, a través de las Cruzadas a Tierra Santa, se da a conocer este alimento en todo el mundo cristiano. Hasta la Edad Media el azúcar no llega a España, donde se implanta como una especia alimenticia, y como tal, es usada para perfumar platos, lo mismo que la sal o la pimienta. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 398 Kcal/100 g. El azúcar refinado lo único que contiene son hidratos de carbono simples (sacarosa) y carece de proteínas, grasas, minerales y vitaminas. La función principal de los hidratos de carbono, entre ellos, la sacarosa, es producir energía que el cuerpo humano necesita para que funcionen los diferentes órganos. El cerebro, por ejemplo, es responsable del 20% del consumo energético y utiliza la glucosa como único substrato. Pero no sólo el cerebro necesita azúcar, todos los tejidos del organismo lo requieren y por ello se debe mantener de manera constante su nivel en sangre por encima del mínimo. Varias hormonas, entre ellas la insulina, trabajan rápidamente para regular el flujo de glucosa de la sangre (glucemia) y mantenerla estable. Si ésta desciende, la persona puede sufrir ciertos trastornos: debilidad, temblores, torpeza mental y hasta desmayos. El organismo se surte de glucosa de manera directa de los alimentos ricos en hidratos de carbono, como el azúcar, o de las reservas de glucógeno, que se almacenan en el hígado y en los músculos como fuente de energía de la que el cuerpo puede disponer fácil y rápidamente. Se recomienda que el consumo de azúcar se realice de forma moderada. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).

Este almíbar es rico en calorías. Contiene pequeñas cantidades de calcio, potasio (2%) y fósforo (0,3%).

Comentarios para Deportistas: Tanto el azúcar blanco como el moreno o el invertido NO son recomendables para formar parte de la dieta base del deportista, ni de la de entrenamiento y/o competición. Pueden tomarlo en pequeñas cantidades, pero en postres, mejor sustituirlos por edulcorantes no calóricos o por edulcorantes calóricos pero con algún valor nutricional, como puede ser la miel, el jarabe de arce, etc. Es interesante el almíbar hecho con sucralosa, sin calorías y que edulcora perfectamente y es apto para diabéticos. 

Aporte calórico: El total de la receta aporta 995 Kcal.

Mermelada de Higos (receta de mi hija Ceci)

Ingredientes:

1 Kg de higos frescos (85% de materia comestible = 850 g), 500 g de azúcar (se  puede echar un poco menos si la preferimos menos dulce) y el zumo de 1/2 limón. 

Elaboración:

Lavar bien la fruta y trocearla. 

En Thermomix: Poner el azúcar y los higos en el vaso del Thermomix y mezclar 30 segundos/velocidad 6 (si se quiere encontrar trozos, bajar la velocidad al 5. Situar el Varoma destapado sobre la tapa del vaso, sin el cubilete, para evitar salpicaduras y programar 20 minutos/Varoma/velocidad 1. 

También se puede hacer de la manera tradicional: Echar la fruta y el azúcar en una cazuela y poner a hervir junto con el jugo de limón. Bajar el fuego y, sin dejar de revolver, cocer a fuego lento durante aproximadamente media hora. 

Meter la mermelada en botes de cristal previamente esterilizados, cerrar bien y hervir al baño de María durante 25 minutos. Repetir la operación a las 24 horas y dejar enfriar los botes boca abajo encima de un papel de cocina. Etiquetar y conservar. 

Mermelada de Higos frescos

Esta mermelada es apta para Veganos, Vegetarianos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. NO es apta para Diabéticos.

El Higo: Falso fruto de la higuera, de la familia de las moráceas. En realidad es una inflorescencia (grupo de flores). Tiene consistencia blanda, y forma redonda, ovalada o de pera, con base achatada. Su piel es fina y presenta color verde pálido, negro o morado, dependiendo de la especie. Posee una pulpa blanquecina o rosa, de sabor dulce, que se encuentra llena de diminutas semillas. Procede de los países del Oriente Próximo. Probablemente su cultivo se inició en Arabia meridional, desde donde se difundió hacia oriente y occidente. Fruto muy estimado por las antiguas civilizaciones, parece ser que fueron los fenicios y los griegos quienes difundieron el cultivo de la higuera por el mediterráneo. Galeno (médico y filósofo griego) recomendaba el higo a los atletas griegos como alimento básico de su dieta. También se le denominaba «el alimento de los filósofos» debido al gran aprecio que mostraban por este fruto filósofos como Platón y Diógenes. Durante la Edad Media y el Renacimiento empezaron a ser secados al sol, dando lugar al higo desecado, producto que se convirtió en un alimento típicamente navideño. Se ha documentado la presencia en América de variedades cultivadas importadas de Europa a partir de 1520. Estacionalidad El primer fruto de la higuera, producido anualmente a finales de la primavera, recibe el nombre de breva (procede de las yemas de flor que no han fructificado y se han quedado en estado latente durante el invierno), mientras que los higos propiamente dichos se producen en verano-otoño. Porción comestible 85 g por cada 100 g de producto fresco, 69 Kcal/100 g. Aunque según el Reglamento 1924/2006  relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos no se pueda destacar ningún nutriente como “fuente” o “alto contenido”, sí se puede resaltar un aporte de potasio y vitamina B6, que contribuye al total de la dieta. Después del agua, el componente mayoritario de los higos frescos lo constituyen los hidratos de carbono (glucosa, fructosa y sacarosa). De hecho, junto al plátano, la chirimoya y las uvas, el higo es una de las frutas con mayor contenido en azúcares. El contenido proteico no es alto, aunque presenta todos los aminoácidos esenciales. Respecto a la fibra, el higo fresco tiene una cantidad importante y en relación con los minerales no aporta cantidades elevadas (sólo es destacable su contenido en potasio, aunque también contiene calcio, magnesio y fósforo). En relación a las vitaminas, el higo contiene pequeñas cantidades de vitamina B6 y tiamina, así como carotenos. Contiene pequeñas cantidades de A,y C. El higo seco es el producto de desecación del higo fresco. Al reducirse considerablemente el contenido de agua se obtiene un producto con un largo periodo de conservación. En el mercado se presenta aplastado, flexible de color gris violeta o pardo, y con una pulpa amarillenta y viscosa. Tras el proceso de desecado o deshidratación, el contenido de agua se reduce de un 80 a un 15% y el contenido calórico es casi cuatro veces superior al del fruto fresco, siendo un alimento muy energético. Cada 100 g de higos contienen 2,5 g de fibra, 20 mg de magnesio, 270 mg de potasio,  38 mg de calcio, 22,5 mg de fósforo y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, A, C y hierro. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).

Esta mermelada es rica en fibra, y potasio y contiene otras vitaminas (A, grupo B, C, y K) y minerales  (calcio, fósforo, hierro y magnesio).

Comentarios para Deportistas: El gran contenido en azucares sencillos lo hace un postre poco recomendable para formar parte de la dieta base del deportista, así como en la de entrenamiento y/o competición, aunque su elevado contenido en vitaminas y minerales, resulte interesante para utilizarla en pequeñas cantidades formando parte del desayuno, merienda o media mañana, untada en pan o tostadas. Puede ser interesante en deportistas vegetarianos y veganos. 

Aporte calórico: El total de la receta aporta 2712 Kcal y salen 1350 g (7 tarros de 220 g, aportarán 201 Kcal/100 g).

Mermelada de Manzana y Naranja (receta de Puri)

Ingredientes:

800 g de manzanas ya limpias y peladas, 2 naranjas (400 g, 73% de porción comestible = 290 g), la piel de 1 naranja, 800 g de azúcar y el zumo de 1 limón. 

Elaboración:

Lavar bien la fruta. Pelar y limpiar bien las manzanas y trocearlas. Pelar  y trocear las naranjas, quitar las semillas y cortar la parte naranja de la piel de una de ellas. Reservar.

En Thermomix: Poner el azúcar y la piel de la naranja en el vaso del Thermomix y mezclar 30 segundos/velocidad 6. Añadir la naranjas y manzanas troceadas. Situar el Varoma destapado sobre la tapa del vaso, sin el cubilete, para evitar salpicaduras y programar 30 minutos/Varoma/velocidad 1. 

También se puede hacer de la manera tradicional: Rallar la piel de una naranja y poner en una cazuela. Añadir las manzanas y naranjas troceadas, y poner a hervir junto con el azúcar y el jugo de limón. Bajar el fuego y, sin dejar de revolver, cocer a fuego lento durante aproximadamente media hora. 

Meter la mermelada en botes de cristal previamente esterilizados, cerrar bien y hervir al baño de María durante 25 minutos. Repetir la operación a las 24 horas y dejar enfriar boca abajo. Etiquetar y conservar. 

Esta mermelada es apta para Veganos, Vegetarianos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. NO es apta para Diabéticos.

La naranja es el fruto del naranjo dulce, árbol que pertenece al género Citrus de la familia de las rutáceas. El naranjo dulce (Citrus sinensis) no se debe confundir con el amargo (Citrus aurantium), cultivado desde antiguo como árbol ornamental y para obtener fragancias de sus frutos. Estos frutos, llamados hesperidios, tienen la particularidad de que su pulpa está formada por numerosas vesículas llenas de jugo. Presentan un color anaranjado, al que deben su nombre, aunque algunas especies son casi verdes cuando están maduras. Su sabor varía desde el amargo hasta el dulce. Es originaria del sureste de China y norte de Birmania, aunque se la conoce en el área mediterránea desde hace aproximadamente tres mil años. Desde su lugar de origen, el naranjo se extendió a Japón y a lo largo de la India, llegó a Occidente, por la Ruta de la Seda. Los árabes la introdujeron en el sur de España en el siglo X, aunque el naranjo dulce no fue conocido hasta 1450. A partir de ese momento fue extendiéndose por toda Europa, alcanzando gran popularidad durante la segunda mitad del siglo XV. Se cosecha normalmente en invierno o a mediados de otoño, de ahí su fama de que sea la mejor fruta para afrontar las temperaturas frías. Porción comestible 73 g por cada 100 g de producto fresco, 42 Kcal/100 g. Es una fruta bajo contenido de grasa. Aporta a la dieta una cantidad interesante de fibra soluble (pectinas). En su composición también cabe destacar que es fuente de ácido ascórbico o vitamina C (50 mg%), que favorece la absorción intestinal del hierro. (Una naranja de tamaño medio aporta 82 mg de vitamina C, siendo 60 mg la ingesta recomendada al día para este nutriente). También es fuente de folatos (37µg%), que contribuyen a la formación normal de las células sanguíneas, 40 µg% de vitamina A y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B (excepto B12) y E. Entre los minerales destacan el potasio (200 mg%), el fósforo (18 mg%), el calcio (36 mg), el magnesio (12 mg%) y el selenio (1 µg%). Además, las naranjas aportan carotenoides con actividad provitamínica A (principalmente b-criptoxantina). También contiene otros carotenoides sin actividad provitamínica A, como la luteína y la zeaxantina. Las naranjas presentan en su composición ácidos orgánicos, como el ácido málico y el ácido cítrico, que es el más abundante. Además, contienen importantes cantidades de los ácidos hidroxicinámicos, ferúlico, caféico y p-cumárico, ordenados de mayor a menor en función de su actividad antioxidante. Las naranjas son ricas en flavonoides. Los más conocidos son: hesperidina, neoshesperidina, naringina, narirutina, tangeretina y nobiletina. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición). Cuando se consume esta fruta en forma de zumo varían sus características nutricionales, ya que este apenas contiene fibra y tiene menores cantidades de vitaminas y minerales que la naranja entera. En cualquier caso, lo ideal es tomarlo recién exprimido, para evitar las pérdidas de vitamina C. La cáscara de naranja es la parte externa del fruto. Aunque no se suele comer, no debería tirarse sin aprovecharla al máximo porque sus propiedades proporcionan beneficios para la salud y se le puede sacar mucho rendimiento. la vitamina C, está más presente en la cáscara que en su pulpa y es un potente antioxidante. También los flavonoides, así como una mayor cantidad de fibra. La cáscara de naranja tiene diversos usos en nutrición: Naranja confitada, mermeladas, bizcochos, flanes, etc., entre las recetas dulces, e infinidad de platos salados a los que se les añade corteza rallada, como por ejemplo al salmón a la naranja. La corteza de naranja es, además, saciante, diurética y baja en calorías. También se puede tomar en forma de infusión.

Esta mermelada es muy rica en fibra, vitamina C, antioxidantes, carotenos y potasio. Contiene vitaminas A, grupo B, E y K) y minerales  (potasio, calcio y fósforo, hierro, sodio, selenio y magnesio).

Comentarios para Deportistas: El gran contenido en azucares sencillos lo hace un postre poco recomendable para formar parte de la dieta base del deportista, así como en la de entrenamiento y/o competición, aunque su elevado contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, resulte interesante para utilizarla en pequeñas cantidades formando parte del desayuno, merienda o media mañana, untada en pan o tostadas. Puede ser interesante en deportistas vegetarianos y veganos. 

Aporte calórico: El total de la receta aporta 3700 Kcal y salen 1950 g (9 tarros de 220 g), 411 Kcal/tarro (190 Kcal/100 g.

Mermelada de Frambuesas (receta de Puri)

Ingredientes:

1 Kg de frambuesas, 650 g de azúcar y el zumo de 1/2 limón. 

Elaboración:

Lavar bien las frambuesas. 

En Thermomix: Ponga todos los ingredientes en el vaso y mezclar 30 segundos/velocidad 6. Sitúe el Varoma destapado sobre la tapa del vaso, sin el cubilete, para evitar salpicaduras y programe 30 minutos/Varoma/velocidad 1. Colar en un colador fino, para deshacernos de las semillas.

También se puede hacer de la manera tradicional: Poner las frambuesas a hervir en una cazuela junto con el azúcar y el jugo de limón. Bajar el fuego y, sin dejar de revolver, cocer a fuego lento durante aproximadamente media hora. Pasar por la minipimer hasta que estén trituradas a nuestro gusto y colar en un colador fino, para deshacernos de las semillas.

Meter la mermelada en botes de cristal previamente esterilizados, cerrar bien y hervir al baño de María durante 25 minutos. Repetir la operación a las 24 horas y dejar enfriar boca abajo. Etiquetar y conservar. 

Esta mermelada es apta para Veganos, Vegetarianos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. NO es apta para Diabéticos.

La Frambuesa es el fruto del frambueso, arbusto de la familia de las rosáceas. Esta planta crece particularmente en claros de bosques o prados, en especial donde el fuego o las talas han dejado un espacio abierto para que medre esta oportunista colonizadora. El fruto tiene forma redondeada o cónica, de entre 15 y 20 mm de diámetro en su base, con piel aterciopelada de color rojo o amarillento según las variedades, cubierta de un fino vello. Están compuestos por numerosas drupas pequeñas y redondeadas, agrupadas apretadamente sobre un pequeño receptáculo cónico. El frambueso es nativo de Europa y según parece tiene su origen en Grecia, donde fue encontrada en estado silvestre en el monte Ida (de ahí su nombre botánico). De Grecia pasó a Italia, a los Países Bajos, a Inglaterra y posteriormente a América del Norte. Las variedades que actualmente se encuentran en el mercado son: el frambueso rojo —de frutos de color rojo— (Rubus idaeus), se encuentra en Europa; y las especies y variedades de color rojo y negro del norte de América, tales como: frambueso silvestre (Rubus strigosus), frambueso negro (Rubus occidentales) y frambueso púrpura (Rubus neglectus). Estacionalidad Las frambuesas también se clasifican según la época del año en la que fructifican. La mayoría de las variedades son de verano, sin embargo, existen frambuesas de otoño y aunque el volumen de la cosecha es menor, amplían el período de recolección de estas frutas. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 40 Kcal/100 g. Las frambuesas contienen un porcentaje moderado de hidratos de carbono, mientras que su contenido en lípidos, al igual que su valor energético es bastante escaso. Dentro de las frutas, la frambuesa destaca por su alto contenido en fibra (6,7 g). Así mismo, es fuente de vitamina C (32 mg) y folatos (33 µg). En las frambuesas, cabe destacar, además, su alto contenido en compuestos fenólicos (monofenoles, polifenoles y flavonoides) entre los que se encuentran las antocianinas, cianidinas, elagitaninos, ácido elágico e hidroxicinamatos, que junto a la vitamina C, confieren a este alimento una gran capacidad antioxidante. La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos, cartílagos y encías. Los folatos contribuyen al proceso de división celular. Su contenido en fibra y ácidos orgánicos (ácido cítrico, cafeico, málico y salicílico), hace que las frambuesas sean un buen estimulante del peristaltismo intestinal, por lo que son eficaces en caso de estreñimiento. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).  También contienen vitaminas del grupo B y E en escasas cantidades y minerales: 25 mg de calcio, 0,7 mg de hierro, 19 mg de magnesio, 170 mg de potasio, 31 mg de fósforo y 1,3 µg de selenio.

Esta mermelada es muy rica en fibra, vitamina C y antioxidantes. Contiene vitaminas del grupo B, E y K) y minerales  (potasio, calcio, fósforo, hierro, selenio y magnesio).

Comentarios para Deportistas: El gran contenido en azucares sencillos lo hace un postre poco recomendable para formar parte de la dieta base del deportista, así como en la de entrenamiento y/o competición, aunque su elevado contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, resulte interesante para utilizarla en pequeñas cantidades formando parte del desayuno, merienda o media mañana, untada en pan o tostadas. Puede ser interesante en deportistas vegetarianos y veganos. 

Aporte calórico: El total de la receta aporta 2990 Kcal y salen 1600 g (7 tarros de 230 g), 351 Kcal/tarro (187 Kcal/10

Mermelada de Ciruelas Rojas (receta de Puri)

Ingredientes:

1 Kg de ciruelas rojas ya deshuesadas y limpias, 600 g de azúcar y el zumo de 1 limón. 

Elaboración:

Lavar y deshuesar las ciruelas. Triturarlas en la batidora, a gusto.

En Thermomix: Poner todos los ingredientes en el vaso del Thermomix y mezclar 30 segundos/velocidad 6. Sitúe el Varoma destapado sobre la tapa del vaso, sin el cubilete, para evitar salpicaduras y programe 30 minutos/Varoma/velocidad 1. 

También se puede hacer de la manera tradicional: Poner las ciruelas a hervir en una cazuela junto con el azúcar y el jugo de limón. Bajar el fuego y, sin dejar de revolver, cocer a fuego lento durante aproximadamente media hora. 

Meter la mermelada en botes de cristal previamente esterilizados, cerrar bien y hervir al baño de María durante 25 minutos. Repetir la operación a las 24 horas y dejar enfriar boca abajo. Etiquetar y conservar. 

Esta mermelada es apta para veganos, vegetarianos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. NO es apta para Diabéticos.

La ciruela es el fruto del ciruelo, árbol de la familia de las rosáceas, que alcanza hasta 5 m de altura. Se trata de una drupa de forma redondeada u oval, de hasta 7 cm de diámetro, con un hueso leñoso que contiene una semilla, no comestible, en su interior. No existe unanimidad en cuanto a su origen, aunque la mayoría de los autores afirman que procede del Cáucaso, Anatolia y Persia desde donde fue introducida en Italia (149 a.C.), extendiéndose pronto por toda Europa. En la actualidad, existen más de 200 variedades, pero la reina de las ciruelas, por su sabor y calidad, es la variedad llamada claudia en honor a la reina Claudia, primera esposa del rey Francisco I de Francia. Las ciruelas se pueden clasificar en función de su color en: ciruelas amarillas (de sabor ácido y abundante jugo), ciruelas rojas (muy jugosas y de sabor más dulce que las anteriores), ciruelas negras y ciruelas verdes (claudias, de carne firme y jugosa y gran dulzor). Estacionalidad Las ciruelas anuncian su maduración por el perfume especial que desprenden. Podemos encontrarlas en el mercado desde finales de abril hasta septiembre. Porción comestible 85 g por cada 100 g de producto fresco, 51 Kcal/100 g.  Aunque según el Reglamento 1924/2006  relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos no se pueda destacar ningún nutriente como “fuente” o “alto contenido”, sí se puede resaltar un aporte de potasio, tiamina y vitamina C, que contribuye al total de la dieta. Ácidos hidroxicinámicos y antocianinas. El principal componente de las ciruelas es el agua, seguido de los hidratos de carbono, entre los que destaca la presencia de sorbitol, de leve acción laxante. El aporte de vitaminas no es relevante, con un contenido pequeño en provitamina A (más abundante en las de color oscuro), C y vitamina E. En lo que se refiere a su contenido en minerales, el más elevado es el potasio. Las ciruelas, aportan además, ácidos hidroxicinámicos, entre los que destacan los ácidos cafeico y p-cumárico, y en menor cantidad, ácido ferúlico. También se han aislado en las ciruelas isómeros del ácido clorogénico como el ácido neoclorogénico y el ácido criptoclorogénico. Las ciruelas rojas contienen además antocianinas (que se localizan en la piel y son responsables del color), compuestos con actividad igualmente antioxidante. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).

Esta mermelada es rica en fibra, vitamina C y antioxidantes. Contiene vitaminas A, retinol, grupo B, E, carotenos y K) y minerales  (potasio, calcio y fósforo, hierro, sodio, yodo y magnesio).

Comentarios para Deportistas: El gran contenido en azucares sencillos lo hace un postre poco recomendable para formar parte de la dieta base del deportista, así como en la de entrenamiento y/o competición, aunque su elevado contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, resulte interesante para utilizarla en pequeñas cantidades formando parte del desayuno, merienda o media mañana, untada en pan o tostadas. Puede ser interesante en deportistas vegetarianos y veganos. 

Aporte calórico: El total de la receta aporta 2908 Kcal y salen 1760 g (8 tarros de 220 g), 363 Kcal/tarro (166 Kcal/100 g).

Mermelada de Arándanos (receta de Puri)

Ingredientes:

1 Kg de arándanos, 600 g de azúcar y el zumo de medio limón. 

Elaboración:

Poner todos los ingredientes en el vaso del Thermomix y mezclar 30 segundos/velocidad 6. Sitúe el Varoma destapado sobre el vaso sin el cubilete  para evitar salpicaduras y programe 30 minutos/Varoma/velocidad 1. 

También se puede hacer de la manera tradicional: Poner los arándanos a hervir en una cazuela junto con el azúcar y el jugo de limón. Bajar el fuego y, sin dejar de revolver, cocer a fuego lento durante aproximadamente media hora. Pasarlos por la minipimer hasta obtener una consistencia al gusto, más o menos triturados.

Meter la mermelada en botes de cristal previamente esterilizados, cerrar bien y hervir al baño de María durante 25 minutos. Repetir la operación a las 24 horas y dejar enfriar boca abajo. Etiquetar y conservar. 

Esta mermelada es apta para Veganos, Vegetarianos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa. NO es apta para Diabéticos.

Los arándanos son unas pequeñas bayas de color azul oscuro o rojo, y sabor dulce con un toque ácido, pertenecen a la familia de los frutos del bosque. Son uno de los vegetales con mayor poder antioxidantes (neutralizan los radicales libres), debido a la acción combinada de sus ácidos orgánicos (ácido oxálico,ácido málico…) y las 15 antocianinas que les dan su peculiar color (mirtilina, cianidina, definidina, malvidina, peonidina, petunidida…). Además, contienen proantocianidinas, carotenoides, flavonoides y taninos (resveratrol…), y una amplia diversidad de minerales esenciales como el manganeso, vitaminas A (5,7 µg), C (22 mg), E (1,9 mg), magnesio (2,4 mg), potasio (78 mg), hierro (0,7 mg), calcio (10 mg), yodo (1 µg), fóforo (13 mg) y varias vitaminas del grupo B. El arándano es un alimento libre de grasas y sodio, 100 g de arándanos aportan 32 Kcal. El pterostilbeno que contienen, es útil en la prevención de enfermedades cardíacas y de la diabetes. La antocianina es un poderoso revitalizador de la memoria y puede revertir su pérdida debida a la avanzada edad y otros deterioros neurológicos. Además, los antioxidantes contribuyen a mejorar el estado de ánimo así como también a combatir la anemia. Varios estudios indican que su consumo habitual hace más lento el declive cognitivo asociado al Alzheimer y otras enfermedades degenerativas. La mejora y optimización de la visión es la ventaja más contrastada de los arándanos. Diversos estudios demostraron el efecto positivo del arándano en la pigmentación de la retina y la visión nocturna, así como su capacidad de regeneración contra la inflamación de la retina, la degeneración macular, la retinitis pigmentaria, el glaucoma y cataratas. En particular, las antocianinas demostraron su efectiva acción para proteger al ojo y regenerar daños provocados en la retina. Favorecen la prevención y el tratamiento de infecciones urinarias. Actúan mediante un doble efecto. Por una parte, la abundancia de ácidos orgánicos aumenta la acidez de la orina e impide la proliferación de bacterias. Por otra, los flavonoides desinflaman las paredes venosas e impiden que los microorganismos se adhieran y se multipliquen. También actúan contra las infecciones digestivas. Varios estudios han demostrado que los componentes del arándano combaten los virus que causan afecciones digestivas. Con un alto poder nutritivo, bajo aporte calórico, bajos en azúcares, rico en fibra (que da sensación de plenitud gástrica) y antioxidantes, son ideales para las dietas de adelgazamiento. Hay estudios que afirman que el consumo de arándanos puede conducir a la reducción de la grasa abdominal..

Esta mermelada es rica en fibra, vitamina C y antioxidantes. Contiene vitaminas A, retinol, grupo B, E, carotenos y K) y minerales  (potasio, calcio y fósforo, hierro, sodio, yodo y magnesio).

Comentarios para Deportistas: El gran contenido en azucares sencillos lo hace un postre poco recomendable para formar parte de la dieta base del deportista, así como en la de entrenamiento y/o competición, aunque su elevado contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, resulte interesante para utilizarla en pequeñas cantidades formando parte del desayuno, merienda o media mañana, untada en pan o tostadas. Puede ser interesante en deportistas vegetarianos y veganos. 

Aporte calórico: El total de la receta aporta 2713 Kcal y salen 1760 g (4 tarros de 440 g), 678 Kcal cada tarro, 154 Kcal/100 g.

Tomates Semisecos en Aceite (receta de mi hija Ceci)

Ingredientes (2 – 3 raciones):

Un paquete de tomates Cherry (250 g), aceite de oliva virgen extra, sal, azúcar, pimienta negra y cualquier otra especia al gusto.

Elaboración:

En el horno: Precalentar el horno a 90-100°C. Cortar los tomates a la mitad y ponerlos en la bandeja de horno sobre papel vegetal. Espolvorear sal, azúcar, pimienta y resto de especias y poner por encima un hilo de aceite. Hornear durante 2-3 horas (depende del horno). Hasta que queden como en la imagen. Si se quiere se puede apagar el horno un poco antes y dejar los tomates dentro, para ahorrar energía. 

En AirFryer: Cortar los tomates a la mitad. Cuando tengamos los tomates cortados, deberemos espolvorear un poco de sal, azúcar, pimienta y resto de especias y poner por encima un hilo de aceite.  en spray. Colocarlos sobre la bandeja de la freidora de aire y la prograr ésta para que caliente los tomates durante 2 horas a 80ºC. Hay que revisar la bandeja cada media hora. Dependiendo del tamaño de los tomates, la temperatura podría variar. Lo importante es ver que no se estén quemando ni queden completamente duros. Cuando hayan concluido las dos horas, sacar los tomates de la freidora de aire y los examinaremos. Si todavía están húmedos, podremos dejarlos dentro de la freidora de aire más tiempo. Si es están secos, significa que están listos para ser utilizados.

Introducir en un tarro con aceite que los cubra y añadir las especias que se quiera (albahaca, pimienta en grano). Los tomates deshidratados se pueden guardar también en una bolsa con cierre hermético, exprimiendo el aire, en un lugar fresco y seco hasta 2 meses. Si refrigera o congela las bolsas o tarros, la vida útil se puede extender de 6 a 9 meses. Tener en cuenta que una cantidad mínima de humedad puede fomentar el crecimiento de moho, por lo que siempre es mejor mantenerlos en el refrigerador o el congelador.

El aceite  queda aromatizado con el tomate y las hierbas y, por tanto, se puede utilizar para aliñar ensaladas o para elaborar salsas.

Estos tomates son aptos para veganos, vegetarianos, Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas), Intolerantes al Gluten y a la Lactosa.

El Tomate es el fruto de una planta de la familia de las solanáceas. Es originario del continente americano (Perú). Fue introducido en Europa por los conquistadores españoles. En sus inicios fue utilizada como planta ornamental y hasta el siglo XVIII no comenzó a cultivarse con fines alimentarios, aumentando su consumo hasta hacerse muy popular. Florece con abundancia y sus flores pequeñas y amarillas producen frutos muy coloreados —de tonos que van del amarillento al rojo—, debido a la presencia de pigmentos como el licopeno y los carotenos. Existen casi cien variedades de tomates que se clasifican según su uso (en ensaladas o para cocinar), tamaño y forma. Según su forma, los tomates se clasifican en: carnoso, redondeado o semiesférico y con estrías; cereza o cherry, de pequeño tamaño, rojo y redondo; el de pera, alargado, con mucha proporción de carne, muy sabrosos, aromáticos y muy aptos para elaborar conservas, salsas y purés y el redondo, que por lo general son frutos de color rojo —aunque también los hay amarillos—, redondos, de superficie lisa y gruesa, y sabor dulce. La planta se cultiva como anual, siendo la recolección del fruto de forma general en los meses de verano. Porción comestible 94 g por cada 100 g de producto fresco. Contiene proteínas, carotenoides y vitaminas C (26 mg) y A (82,3 mg). El tomate está compuesto principalmente por agua y su macronutriente mayoritario son los hidratos de carbono. Entre las vitaminas cabe destacar el contenido en vitamina A, básicamente en forma de carotenoides provitamina A y vitamina C. Entre los carotenoides no provitamina A están los licopenos cuya cantidad depende de la variedad cultivada (mucho mayor en los de «tipo pera»), del grado de madurez (mayor en los maduros) y del modo de cultivo y forma de maduración (superior en los cultivados al aire libre y madurados en la planta). El tomate triturado o cocinado y su combinación con aceite, mejora la absorción del licopeno en nuestro organismo. Su valor calórico es de 22 Kcal/100 g, contiene 1,4 g de fibra/100 g, es rico en potasio (290 mg), contiene calcio (11 mg), hierro (0,6 mg), yodo (7 µg), magnesio (10 mg), fósforo (27 mg), vitaminas del grupo B (excepto B12) y E. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).

Esta salsa es rica en Vitaminas A, C, E y ácido fólico, potasio y fibra. Contiene antioxidantes como licopeno y vitamina C y E en alta proporción, vitaminas del grupo B (excepto B12), K y minerales (calcio, magnesio, sodio, fósforo y algo de hierro).  Contiene proteínas vegetales.

Comentarios para Deportistas: Por su alto contenido en vitaminas, minerales, destacando el potasio, muy importante por las pérdidas sufridas por el sudor durante el entrenamiento y el bajo aporte calórico, es un es un excelente complemento para acompañar a cualquier plato que forme parte del menú de la dieta de entrenamiento. El ejercicio físico intenso produce radicales libres, cuyo exceso, incide negativamente en la salud y el rendimiento deportivo, pues puede acentuar la sobrecarga muscular, acelerando la fatiga y retrasando la recuperación. La manera de amortiguar el efecto perjudicial de los radicales libres sobre el músculo, es aumentar la presencia de antioxidantes en la dieta. Estos están presentes en éste plato en importantes cantidades, lo que lo hace una excelente elección. Es especialmente indicado para deportistas veganos y /o vegetarianos.

Aporte calórico: El total de la receta aporta unas 48 Kcal (de 16 a 24 Kcal por ración), sin sumar las que contiene el aceite que lleva la conserva.