175 g de harina de almendra, 80 g de harina de trigo, 100 g de mantequilla, 1 huevo. 20 – 25 g de sucralosa en polvo (= 40 – 50 gotas de sucralosa líquida concentrada) y almendras para decorar (unos 40 g).
Elaboración:
De la manera tradicional: Batir la mantequilla con la sucralosa. Añadir un huevo y mezclar bien, añadir las harinas de almendras y trigo y mezclar todo hasta que estén bien integrados todos los ingredientes.
En Thermomix: Batir la mantequilla con la sucralosa 30 segundos. Añadir un huevo y mezclar 20 segundos/velocidad 6, añadir las harinas de almendras y trigo y mezclar todo 30 segundos/velocidad 4.
Dejar enfriar la masa en el frigorífico para poder trabajar mejor. Aplanarla y con un molde para hacer galletas o con un vaso de boca estrecha (por ej. De chupito) hacer las galletas. Poner encima de cada una una almendra cruda e introducir en el horno precalentado a 160ºC durante unos 15 – 18 minutos. Sacar y dejar enfriar.
Estas galletas son aptas para vegetarianos, Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten. No son aptas para veganos ni Intolerantes a la Lactosa
La Almendra es el fruto del almendro (Prunus amygdalus). Pertenece a la familia de las rosáceas. Se trata de un fruto de cáscara un tanto dura y quebradiza de color marrón-beige, cuya semilla es la parte comestible. Tiene forma de lágrima aplanada, y mide 1-2 cm de largo. Nace del almendro, un árbol que alcanza hasta 10 m de altura, y cuyas flores pueden ser de color blanco, rosado o blanco rosáceo. Dependiendo de las variedades, que pueden ser dulces o amargas, su sabor varía desde el suave lechoso hasta el amargo seco. Las almendras dulces, a diferencia de las amargas, son las que se consumen como fruto seco y comprenden dos variedades, de cáscara blanda y de cáscara dura. En cambio, todas las almendras amargas tienen cáscara dura. Aparentemente no se diferencian unas de otras, salvo en su tamaño, que es ligeramente mayor en las almendras dulces. Sí existe una clara diferencia en su sabor, ya que las almendras amargas, como su propio nombre indica, presentan un fuerte sabor amargo. El origen del cultivo de la almendra se localiza en Asia, en una zona bastante amplia de Oriente Próximo, desde el mar Egeo hasta la meseta de Pamir, comprendiendo Mesopotamia, Irán, Turkestán y Kurdistán. De la zona del actual Cercano Oriente, en la que se inició su cultivo, siguió el mismo camino que otros muchos alimentos: llegó a Grecia y a Roma, y los romanos la difundieron ampliamente por el resto de Europa, desde donde llegó hasta América. Se pueden encontrar almendras en el mercado durante todo el año, ya sean empaquetadas, enlatadas, con cáscara, peladas, crudas y/o tostadas. Porción comestible 100 g por cada 100 g de almendras sin cáscaras, 604 Kcal/100 g. La almendra dulce presenta un alto contenido en grasas (53,5 g) sobre todo monoinsaturadas (36,6 g), poliinsaturadas menos (10 g), pero entre ellos contiene ácidos grasos omega 3 y es de destacar la cantidad elevada de ácidos grasos omega 6 (9,7 g), proteínas vegetales (20 g), y en menor medida, aporta hidratos de carbono (3,5 g). Su valor calórico es bastante elevado debido a su alto aporte de grasas y a la escasa cantidad de agua que presentan. El contenido en fibra de la almendra (14,3 g ) destaca sobre el resto de los frutos secos. Entre los minerales es fuente de calcio (254 mg), hierro (4,2 mg), zinc (1,7 mg), potasio (860 mg), magnesio (258 mg) y fósforo (510 mg). En cuanto a las vitaminas, la almendra es fuente de vitamina E (20 mg), riboflavina, tiamina, niacina y folatos (96 microg). (Fuente: Fundación Española de Nutrición).
Estas galletas son muy ricas en proteínas animales y vegetales de calidad, fibra, potasio, calcio, hierro, magnesio, fósforo, selenio, ácido fólico y vitaminas A, retinol, carotenos y E. Son ricas en vitamina D. Contienen ácidos grasos omega 3 y 6, otros minerales (yodo, cinc) y vitaminas del grupo B completo.
Comentarios para Deportistas: Estas galletas, por su alto contenido en fibra, proteínas de calidad, antioxidantes, vitaminas y minerales, son adecuadas, en pequeñas cantidades, para formar parte de la dieta base y de entrenamiento del deportista en forma de snacks o para complementar merienda, especialmente en deportistas vegetarianos. Ojo con el contenido en grasas saturadas.
Aporte calórico: El total de la receta aporta 2421 Kcal. Se obtienen unas 50 unidades, 48 Kcal por galleta.
400 g de sobras de turrón (Jijona, Alicante y Yema, 0 azúcares, 475 Kcal/100 g), 4 huevos, 200 g de harina, 200 g de nata para montar, 2 – 3 cucharadas soperas colmadas (según gusto) de sucralosa y 15 g de Royal.
Elaboración:
En Thermomix: Triturar los turrones 20 segundos/velocidad 10. Añadir el resto de los ingredientes al vaso del Thermomix y mezclar 1 minuto/velocidad 10. Meter en un molde de silicona e introducir al horno precalentado a 180ºC durante unos 25 minutos o hasta que esté hecho.
Este bizcocho es apto para vegetarianos y Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas). No es apto para veganos, Intolerantes al Gluten y a la Lactosa.
La harina, sin otro calificativo, es «el producto finamente triturado, obtenido de la molturación del grano de trigo, Triticum aestivum, o la mezcla de este con el Triticum durum en la proporción 4:1, maduro, sano y seco e industrialmente limpio». Productos similares procedentes de otros cereales deben indicar el nombre del grano con el que se elabora. En la actualidad hay muchas variedades de trigo (mejorado por cruzamientos y selección), que se pueden agrupar en dos: trigos duros (se utilizan para la fabricación de sémolas y pastas) y trigos blandos (se utilizan para la fabricación de harinas destinadas a la panificación). Las distintas variedades de trigo, tras su molturación, originan diferentes harinas. La harina blanca se obtiene a través de los procesos de molturación y molienda: tras la limpieza y el acondicionamiento del grano se realiza el descascarillado, para separar la cubierta externa (salvado), el germen y la capa de aleurona del núcleo central del grano (endospermo amiláceo). El resto, se muele reduciendo sus dimensiones y según el tamaño de las partículas se separan las diferentes harinas, las cuales (mostacilla, sémola, semolina, harina gruesa y harina fina) se emplean para usos distintos según sus características, como producción de pasta, panificación, elaboración de churros o bollería, etc. La harina integral se obtiene de la molienda de los granos de trigo enteros con todas sus envolturas celulósicas, siendo por tanto, una masa más oscura y pesada que la masa común de harina blanca, al contener mayor cantidad de cáscara (compuesta principalmente por fibra). Estacionalidad Este alimento está disponible en el mercado durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 375 Kcal/100 g. La harina de trigo contiene principalmente hidratos de carbono complejos (80 g%). Su contenido en proteínas (9,3 g%), lípidos (1,2 g%), vitaminas (tiamina, riboflavina y niacina) y minerales (130 mg% de potasio, 120 mg% de sodio, 15 mg% de calcio) es relativamente importante. De estos últimos destaca el fósforo. Entre las proteínas, la más representativa es el gluten, que confiere a la harina la característica típica de elasticidad durante la panificación, para llegar a obtener un producto final poroso y esponjoso. Las proteínas no tienen un gran valor biológico, son deficientes en lisina y en treonina; sin embargo, actualmente las harinas se suelen enriquecer con estos aminoácidos y algunas vitaminas y minerales. El contenido en proteínas varía según el tipo de trigo, época de cosecha y grado de extracción (proporción de grano completo que se emplea para obtener una cantidad determinada de harina). La harina integral, al tener un alto grado de extracción, por conservar la cubierta, el germen y la capa de aleurona, al no haber sido sometido el grano a un proceso de refinado, aporta mayor cantidad de proteínas, grasas (aceite en el germen), minerales, vitaminas del grupo B (particularmente de ácido fólico), pero sobre todo de fibra (3,4 g la harina de trigo, de 7 a 11 g% la integral. Por otro lado, un componente que destaca en el trigo es el ácido fítico, el cual se encuentra en la capa de aleurona; así, la harina integral que contiene salvado y aleurona podrá dificultar la absorción de determinados minerales, como hierro y calcio, presentes en la harina misma o en otros alimentos. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).Es un postre muy rico en calcio, hierro, yodo, potasio, fósforo, selenio y vitaminas A, retinol, carotenos, D, E, ácido fólico, ácidos grasos omega 3 y 6, fibra. Contiene otras vitaminads (grupo B completo, K) y minerales (magnesio, cinc).
Comentarios para Deportistas: Contiene una gran cantidad de grasas, por esto solo se recomienda su aporte en pequeñas cantidades o de forma ocasional en la dieta del deportista
Aporte calórico: Nos han salido 2 bizcochos, que aportan en total 3634 Kcal (1817 Kcal/unidad, unas 7 raciones cada uno = 14 raciones; 260 Kcal por ración) .
3 huevos medianos, 175 ml. de leche, 80 g de azúcar, 70 g de mantequilla, 18 g de levadura, 9 si es seca, 500 g de harina, 1 cuchara de agua, corteza de naranja y de limón, 1 cucharilla de vainilla y 8 g de sal
Elaboración:
Hervir la leche con las cortezas de limón y naranja y dejar que temple. Retirar las cortezas y disolver la levadura en la leche añadiendo una cuchara de la leche. Dejar reposar unos 15 minutos. Batir los huevos con la leche el azúcar restante, el agua ,la vainilla y añadir la harina. Mezclarlo todo y dejarlo reposar tapado 20 minutos. Pasados 20 minutos empezar amasar añadiendo poco a poco la mantequilla. Amasar 10 minutos (ella utilizó la KitchenAid).
Dejar reposar la masa tapada durante 2 horas (triplica su tamaño). Pasado el tiempo quitar el aire a la masa, hacer la trenza y dejar reposar 30 minutos tapada. Pintar la coleta con huevo batido y leche y hornear 25 minutos a 180 grados.
Este postre es apto para vegetarianos. No es apto para veganos, Diabéticos, Intolerantes al Gluten ni a la Lactosa.
La mantequilla se obtiene mediante el batido y amasado de la nata de la leche. Es una grasa que se obtiene transformando una emulsión de grasa en agua (leche) en una emulsión de agua en grasa (mantequilla). Esto quiere decir que contiene finas gotitas de agua dispersas homogéneamente en su estructura. Esto se comprueba cuando en una sartén se funde un trozo de mantequilla, se producen pequeñas burbujas debidas al agua que se evapora con el calor. Se tiene conocimiento de la elaboración de la mantequilla desde 3.500 años a.C. en los pueblos ganaderos. Estos la obtenían al batir nata en pieles de animales. Este producto era muy valorado por determinadas culturas como mongoles, celtas o vikingos, que donde asentaban su ganadería, transmitían el gusto por la mantequilla. A partir del siglo XIV, se extiende su uso a gran parte del norte y del oeste de Europa. En Francia en esta época, es utilizada incluso como producto de belleza. A partir del siglo XVIII, ya adquiere prestigio como producto y se sirve en la mesa de las clases más favorecidas. La producción a gran escala se produjo en 1879 gracias a las primeras desnatadoras centrifugas y se extendió su consumo debido al desarrollo del tren. La mantequilla se puede obtener de la leche de distintas especies animales. La mantequilla de vaca es la que mayormente se consume, mientras las de oveja, cabra y búfala son habituales de Oriente Medio y Magreb. También se distinguen las mantequillas en función de su proceso de elaboración y su composición: mantequilla batida, mantequilla light o baja en calorías y mantequilla con ingredientes no lácteos (ajos, hierbas aromáticas…). Además si se añade sal en su proceso de elaboración, tenemos la mantequilla salada, o con azúcar la mantequilla dulce. Se encuentran en el mercado mantequillas cuyo color varía desde un amarillo muy pálido, casi blanco, a un amarillo más intenso. Esto depende, como su textura y su gusto, de la alimentación de la vaca, que difiere según la estación, el clima y territorio. En efecto, la intensidad de la coloración depende del contenido en pigmentos (caroteno y clorofila) del forraje consumido por el animal. Las mantequillas de verano son en general más oscuras que las mantequillas de invierno porque la hierba en verano es fresca y rica en pigmentos. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 749 Kcal/100 g. Contiene importantes cantidades de grasas, especialmente saturadas, pero también mono y poliinsaturadas (importante cantidad de ácidos grasos omega 3 y 6). La mantequilla es fuente importante de vitaminas liposolubles como la vitamina A (828 µg), con un contenido 20 veces mayor que la leche con toda su nata y de vitamina E (2 µg) y D (0,76 µg). También es fuente de minerales como el yodo (38 µg). La vitamina A está en mayor o menor cantidad en la mantequilla dependiendo de la alimentación de la vaca y de la estación del año en que se elabore. La mantequilla de verano contiene más vitamina A que la de invierno. Por el contrario, debido a su contenido destacado en ácidos grasos saturados, se recomienda su consumo moderado y ocasional. (Fuente: Fundación Española de Nutrición).
Este brioche es rico en proteínas animales y vegetales de calidad, vitamina A, calcio, sodio, yodo, potasio, fosforo, ácidos grasos omega 3 y 6. Contienen fibra, otras vitaminas (grupo B completo, retinol, carotenos, C, D y E) y minerales (hierro, magnesio, selenio). Contiene azúcares sencillos y grasas saturadas.
Comentarios para Deportistas: Por su alto contenido en grasas saturadas y azúcares sencillos, no es demasiado adecuada para la dieta base del deportista. Únicamente de forma ocasional o en pequeñas cantidades.
Aporte calórico: El total de la receta aporta 3051 Kcal.
3 huevos, 120 g de mantequilla, 150 g de chocolate de fundir 0 azúcares (nosotros utilizamos chocolate puro Valor postres 0 azúcares, 465 Kcal/100 g), 150 g de almendras en polvo, 10 g de Royal, 15 g de sucralosa y una pizca de sal.
Elaboración:
En Thermomix: Poner en el vaso el chocolate troceado y la mantequilla y fundir 2 minutos/velocidad 2/70ºC. Añadir la almendra y triturar todo junto 1 minuto/velocidad 10, sin temperatura. Añadir el resto de ingredientes y mezclar 1 minuto/velocidad 5.
De la manera tradicional: Batir los huevos y reservar. Trocear el chocolate y fundirlo al baño de María. Añadir la almendra en polvo y mezcar bien. Añadir los huevos batidos, la sal, la sucralosa y el Royal y batir con Barillas o Minipimer, hasta que quede todo integrado.
Precalentar el horno a 180ºC. Se pone la mezcla en un mode de silicona o en un molde enmantecado y se hornea a 180ºC durante unos 25 minutos o hasta que al pinchar, la aguja salga limpia.
Este bizcocho es apto para vegetarianos, Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es apto para veganos ni Intolerantes a la Lactosa.
La almendra (Prunus amygdalus) pertenece a la familia de las rosáceas. Se trata de un fruto de cáscara un tanto dura y quebradiza color marrón-beige, cuya semilla es la parte comestible. Tiene forma de lágrima aplanada, y mide 1-2 cm de largo. Nace del almendro, un árbol que alcanza hasta 10 m de altura, y cuyas flores pueden ser de color blanco, rosado o blanco rosáceo. Dependiendo de las variedades, que pueden ser dulces o amargas, su sabor varía desde el suave lechoso hasta el amargo seco. Las almendras dulces, a diferencia de las amargas, son las que se consumen como fruto seco y comprenden dos variedades, de cáscara blanda y de cáscara dura. En cambio, todas las almendras amargas tienen cáscara dura. Aparentemente no se diferencian unas de otras, salvo en su tamaño, que es ligeramente mayor en las almendras dulces. Sí existe una clara diferencia en su sabor, ya que las amargas, como su propio nombre indica, presentan un fuerte sabor amargo. El origen del cultivo de la almendra se localiza en Asia, en una zona bastante amplia de Oriente Próximo, desde el mar Egeo hasta la meseta de Pamir, comprendiendo Mesopotamia, Irán, Turkestán y Kurdistán. De la zona del actual Cercano Oriente, en la que se inició su cultivo, siguió el mismo camino que otros muchos alimentos: llegó a Grecia y a Roma, y los romanos la difundieron ampliamente por el resto de Europa, desde donde llegó hasta América. Se pueden encontrar almendras en el mercado durante todo el año, ya sean empaquetadas, enlatadas, con cáscara, peladas, crudas y/o tostadas. Porción comestible 100 g por cada 100 g de almendras sin cáscaras, 604 Kcal/100 g. calcio, fósforo, magnesio, hierro, zinc, potasio, vitamina E, riboflavina, tiamina, niacina y folatos. La almendra dulce presenta un alto contenido en grasas (53,5 g) sobre todo monoinsaturadas (36,6 g), fuente de proteínas vegetales (20 g), y en menor medida, aporta hidratos de carbono (3,5 g). Su valor calórico es bastante elevado debido a su alto aporte de grasas y a la escasa cantidad de agua que presentan. El contenido en fibra (14,3 g) destaca sobre el resto de los frutos secos. Entre los minerales es fuente de calcio (254 mg), hierro (4,2 mg), zinc (1,7 mg), potasio (860 mg), magnesio (258 mg) y fósforo (510 mg). Una ración de 25 g de almendras sin cáscara aporta el 18% de las ingestas diarias recomendadas de fósforo para la población de estudio. En cuanto a las vitaminas, la almendra es fuente de vitamina E (20 mg), riboflavina, tiamina, niacina y folatos (96 microg). También contiene importantes cantidades de ácidos grasos omega 3 y 6. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Este bizcocho es muy rico en fibra, calcio, hierro, potasio, magnesio, fósforo, ácido fólico, vitamina A y retinol; rico en ácidos grasos omega 3 y 6, cinc, yodo, selenio, vitaminas del grupo B, incluida B12, D, E, carotenos y K.
Comentarios para Deportistas: El exceso de grasa animal hace que este postre no sea excelente para formar parte de la dieta base y la de entrenamiento del deportista, pero las propiedades que le dan el chocolate puro y la almendra, y la carencia de azúcar, lo hacen adecuado. Puede incluirse en la dieta pero en cantidades moderadas.
Aporte calórico: La receta completa aporta 2690 Kcal (de 336 a 448 Kcal por ración, según tamaño).
250 g de leche semidesnatada, 200 g de leche en polvo semidesnatada, 15 g de edulcorante líquido (nosotros hemos utilizado Ciclamato + Sacarina) y 5 g de maicena.
Elaboración:
De la manera tradicional: Mezclar la leche en polvo con la maicena, añadir el edulcorante y la leche semidesnatada y batir con la minipimer o varillas hasta que qeude todo integrado.
En Thermomix: Añadir vaso la leche, programar 1 minuto/37ºC/velocidad 1. Añadir la leche en polvo, la maicena y el edulcorante y programar 1 min/velocidad 4.
Dejar enfriar y utilizar a gusto o envasar al vacio (introducir en botes de cristal esterilizados y hervir durante 25 minutos. Colocar boca abajo y repetir la operación a las 24 horas. De esta manera se pueden conservar unos meses.
Esta leche condensada es apta para vegetarianos, Diabéticos (ajustando el tamaño de la ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es apta para veganos ni Intolerantes a la Lactosa.
La Leche: Según el Código Alimentario Español (CAE) se entiende por leche natural el producto íntegro, no alterado ni adulterado y sin calostros del ordeño higiénico, regular y completo e ininterrumpido de las hembras domésticas sanas y bien alimentadas. La principal leche de consumo humano en España es la leche de vaca, seguida de la leche de oveja y de cabra. Cuando se modifica su composición, sustrayendo su fracción grasa se denomina leche desnatada. Según el CAE la leche desnatada que se comercialice tiene que tener como máximo un 1% de materia grasa, lo que va a determinar el menor valor energético de este alimento, respecto a la leche entera o semidesnatada (1,5% materia grasa). El consumo regular de leche por parte del hombre se remonta al Neolítico, aproximadamente 6.000 años a. de C. El hallazgo de pinturas rupestres en el desierto del Sahara indica que el ordeño existía hace unos 4.000 años a. de C. En el Antiguo Testamento se habla de la leche, describiéndose a la Tierra Prometida como tierra que mana leche y miel. En Roma y en Grecia la leche de vaca y la mantequilla no eran muy populares, pero la de cabra se empleaba en la cocina y para hacer quesos y la de asno y la de yeguas como medicina. Esto se debió a que la leche y la mantequilla no eran alimentos fáciles de conservar en el cálido clima mediterráneo, donde se usaba como grasa el aceite de oliva. Es más, los griegos y los romanos pensaban que beber leche era una costumbre bárbara. Según el escritor romano, Plinio, la leche se usaba para blanquear la piel de las mujeres y, además de Cleopatra, Popea, la esposa de Nerón, viajaba con cientos de cabras para bañarse en su leche. Por su parte, Marco Polo, quien viajó a China a finales del siglo XIII, descubrió que los tártaros, que tomaban leche de yegua, la secaban al sol después de separar la mantequilla y más tarde la bebían ligada con agua. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 66 Kcal/100 g. La leche constituye el mejor aporte de calcio (121 mg), proteínas (3,3 g), yodo (90 mg), fósforo (92 mg) y potasio (150 mg) y otros nutrientes necesarios para la formación de huesos y dientes. Durante la infancia y adolescencia se aconseja tomar la leche entera, ya que conserva la energía y las vitaminas A y D ligadas a la grasa. En la edad adulta también es importante mantener un consumo adecuado, con el fin de favorecer la conservación de la masa ósea, contribuyendo así a prevenir la desmineralización de los huesos, causa frecuente de osteoporosis y fracturas. Este efecto cobra aún más importancia en las mujeres durante las etapas de adolescencia, embarazo, lactancia y menopausia. La grasa de la leche resulta fácil de digerir, ya que se encuentra en forma de pequeños glóbulos rodeados de una fina capa protectora. Sin embargo, dado el contenido calórico de la leche entera, personas con sobrepeso, obesidad y alteraciones de lípidos en sangre (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia), pueden optar por la leche semidesnatada (46 Kcal) o desnatada (34 Kcal), con menor cantidad de grasa y, en consecuencia, también de calorías y colesterol. A pesar de su valor nutritivo, la leche de vaca está contraindicada en algunas situaciones concretas, como en el caso de quienes sufren intolerancia a la lactosa, galactosemia y alergia a la leche. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición). La leche en polvo es leche líquida a la que se le ha retirado casi toda el agua, conservando la mayoría de sus nutrientes concentrados y prolongando su vida útil, lo que permite su fácil almacenamiento y transporte sin refrigeración. Su presentación es un polvo de color blanco cremoso, con un olor y sabor característicos, libre de impurezas, y se disuelve en agua para su uso. La leche en polvo es un alimento concentrado con alto contenido de calorías, grasas y carbohidratos, similar a la leche líquida pero con menos agua, lo que resulta en una mayor densidad nutricional. Las características varían entre la leche entera y desnatada; la leche entera es rica en grasas, mientras que la desnatada contiene muy pocas. Por cada 100 g, la leche en polvo entera tiene alrededor de 490 Kcal (la desnatada, 357 Kcal/100 g), 26 g de grasa, 37 g de carbohidratos y 27 g de proteínas.
Este postre es rico en proteínas animales de calidad, calcio, yodo, fósforo, potasio y vitaminas A y D. Contiene magnesio, cinc, selenio, hierro, vitaminas del grupo B completo, E, C, retinol y carotenos.
Comentarios para Deportistas: Al ser una buena fuente de proteínas animales de calidad, minerales (especialmente calcio, vitaminas y ácidos grasos esenciales y no llevar azúcares añadidos, es un postre ideal para formar parte de la dieta base y de entrenamiento del deportista, especialmente en aquellos deportistas que siguen una dieta vegetariana y en diabéticos.
Aporte calórico: La receta completa aporta 840 Kcal y salen 470 g (179 Kcal/100 g).
1 litro de leche semidesnatada o entera (los cálculos y la información nutricional están hechos utilizando leche entera), 2 cucharitas de leche en polvo desnatada y 1 yogur griego natural.
En Thermomix, además, 250 g de agua y 30 g de zuno de limón. Se puede prescindir de la leche en polvo o bien añadirla junto con la leche y el yogur.
Nosotros hemos hecho la receta sin Thermomix.
Elaboración:
Calentar la leche hasta que alcance 60 o 70ºC. Apartar un vaso y mezclar con la leche en polvo y luego con el yogur, añadir a la leche y mezclar bien para que no quede ningún grumo. Verter en botes pequeños o en un taper de cristal grande. Introducir los botes en una olla previamente calentada con agua hirviendo, si es una cocotte de hierro mejor, envolver la olla en una toalla o mantita para conservar la temperatura y dejar reposar mínimo 8 horas (yo lo dejo toda la noche dentro del horno apagado), transcurrido ese tiempo meter y conservar en la nevera.
Este yogur también se puede elaborar en Thermomix: Poner en el vaso el yogur y la leche (y en su caso también la leche en polvo) y mezcle 40 seg/vel 4. Inicie Calentar 37ºC/vel 1. Vierta la mezcla en tarros tapados y colóquelos en el centro del recipiente Varoma. Ponga en el vaso el agua y el zumo de limón. Sitúe el Varoma tapado en su posición e inicie Fermentar/10 horas/70ºC. Retire el Varoma e introduzca los tarros de yogur tapados en el frigorífico. Manténgalos al menos 2 horas antes de consumir. Puedenestar en el frigorífico hasta 8 días.
Este yogur es más saludable hecho con leche entera, por su aporte en ácidos grasos esenciales. La grasa láctea del yogur contiene otros componentes bioactivos, como el ácido butírico y esfingolípidos, que contribuyen a la salud intestinal y la protección inmunológica.
Este yogur es apto para vegetarianos, Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es apto para veganos ni Intolerantes a la Lactosa.
La Leche: Según el Código Alimentario Español (CAE) se entiende por leche natural el producto íntegro, no alterado ni adulterado y sin calostros del ordeño higiénico, regular y completo e ininterrumpido de las hembras domésticas sanas y bien alimentadas. La principal leche de consumo humano en España es la leche de vaca, seguida de la leche de oveja y de cabra. Cuando se modifica su composición, sustrayendo su fracción grasa se denomina leche desnatada. Según el CAE la leche desnatada que se comercialice tiene que tener como máximo un 1% de materia grasa, lo que va a determinar el menor valor energético de este alimento, respecto a la leche entera o semidesnatada (1,5% materia grasa). El consumo regular de leche por parte del hombre se remonta al Neolítico, aproximadamente 6.000 años a. de C. El hallazgo de pinturas rupestres en el desierto del Sahara indica que el ordeño existía hace unos 4.000 años a. de C. En el Antiguo Testamento se habla de la leche, describiéndose a la Tierra Prometida como tierra que mana leche y miel. En Roma y en Grecia la leche de vaca y la mantequilla no eran muy populares, pero la de cabra se empleaba en la cocina y para hacer quesos y la de asno y la de yeguas como medicina. Esto se debió a que la leche y la mantequilla no eran alimentos fáciles de conservar en el cálido clima mediterráneo, donde se usaba como grasa el aceite de oliva. Es más, los griegos y los romanos pensaban que beber leche era una costumbre bárbara. Según el escritor romano, Plinio, la leche se usaba para blanquear la piel de las mujeres y, además de Cleopatra, Popea, la esposa de Nerón, viajaba con cientos de cabras para bañarse en su leche. Por su parte, Marco Polo, quien viajó a China a finales del siglo XIII, descubrió que los tártaros, que tomaban leche de yegua, la secaban al sol después de separar la mantequilla y más tarde la bebían ligada con agua. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 66 Kcal/100 g. La leche constituye el mejor aporte de calcio (121 mg), proteínas (3,3 g), yodo (90 mg), fósforo (92 mg) y potasio (150 mg) y otros nutrientes necesarios para la formación de huesos y dientes. Durante la infancia y adolescencia se aconseja tomar la leche entera, ya que conserva la energía y las vitaminas A y D ligadas a la grasa. En la edad adulta también es importante mantener un consumo adecuado, con el fin de favorecer la conservación de la masa ósea, contribuyendo así a prevenir la desmineralización de los huesos, causa frecuente de osteoporosis y fracturas. Este efecto cobra aún más importancia en las mujeres durante las etapas de adolescencia, embarazo, lactancia y menopausia. La grasa de la leche resulta fácil de digerir, ya que se encuentra en forma de pequeños glóbulos rodeados de una fina capa protectora. Sin embargo, dado el contenido calórico de la leche entera, personas con sobrepeso, obesidad y alteraciones de lípidos en sangre (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia), pueden optar por la leche semidesnatada (46 Kcal) o desnatada (34 Kcal), con menor cantidad de grasa y, en consecuencia, también de calorías y colesterol. A pesar de su valor nutritivo, la leche de vaca está contraindicada en algunas situaciones concretas, como en el caso de quienes sufren intolerancia a la lactosa, galactosemia y alergia a la leche. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Este yogur es muy rico calcio, potasio, yodo, fósforo y selenio; en rico en proteínas animales de calidad, magnesio, vitamina A, retinol y vitaminas del grupo B completo. Contiene hierro y cinc, así como vitaminas C, D y E. Aporta ácidos grasos esenciales en forma de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácido linolénico. La grasa láctea del yogur contiene otros componentes bioactivos, como el ácido butírico y esfingolípidos, que contribuyen a la salud intestinal y la protección inmunológica. Se ha asociado el consumo de lácteos fermentados como el yogur con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes, posiblemente debido a la combinación de grasas con otros nutrientes y la acción de péptidos bioactivos liberados durante la fermentación.
Comentarios para Deportistas: Este yogur aporta una importante cantidad de proteínas de animales de calidad y ácidos grasos linoleico y linolénico (esenciales), así como vitaminas y minerales y es muy adecuado para formar parte de la dieta base y de entrenamiento del deportista, especialmente para aquellos deportistas que siguen una dieta vegetariana.
Aporte calórico: La receta completa aporta 852 Kcal para 1130 g de yogur obtenido (75 Kcal/100 g de yogur. Un yogur del tamaño del comercial = 125 g, aportaría unas 94 Kcal).
Otra receta: Yogur Natural con Thermomix
Ingredientes:
800 g de leche entera y 1 yogur griego entero.
Para el vaso del Thermomix: 259 g de agua y 30 g de jugo de limón (para queno se oxidenlas cuchillas).
Elaboración:
Poner en el vaso del Thermomix el yogur y la leche y mezclar 40 segundos/velocidad 4. Inicie calentar/37°C/velocidad 1. Vierta la mezcla en los tarros para yogur y coloque los tarros en el centro del recipiente Varoma. Tape los tarros con sus tapas o cúbralos todos con un film transparente suelto. Ponga en el vaso el agua y el zumo de limón. Sitúe el Varoma tapado en su posición e inicie Fermentar /10 h/70°C. Retire el Varoma y pong a los tarros de yogur en el frigorífico. Refrigere al menos durante 2 horas antes de servir. Se pueden conservar tapados en el frigorífico 8 días.
Este yogur es apto para vegetarianos, Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es apto para veganos ni Intolerantes a la Lactosa.
La Leche: Según el Código Alimentario Español (CAE) se entiende por leche natural el producto íntegro, no alterado ni adulterado y sin calostros del ordeño higiénico, regular y completo e ininterrumpido de las hembras domésticas sanas y bien alimentadas. La principal leche de consumo humano en España es la leche de vaca, seguida de la leche de oveja y de cabra. Cuando se modifica su composición, sustrayendo su fracción grasa se denomina leche desnatada. Según el CAE la leche desnatada que se comercialice tiene que tener como máximo un 1% de materia grasa, lo que va a determinar el menor valor energético de este alimento, respecto a la leche entera o semidesnatada (1,5% materia grasa). El consumo regular de leche por parte del hombre se remonta al Neolítico, aproximadamente 6.000 años a. de C. El hallazgo de pinturas rupestres en el desierto del Sahara indica que el ordeño existía hace unos 4.000 años a. de C. En el Antiguo Testamento se habla de la leche, describiéndose a la Tierra Prometida como tierra que mana leche y miel. En Roma y en Grecia la leche de vaca y la mantequilla no eran muy populares, pero la de cabra se empleaba en la cocina y para hacer quesos y la de asno y la de yeguas como medicina. Esto se debió a que la leche y la mantequilla no eran alimentos fáciles de conservar en el cálido clima mediterráneo, donde se usaba como grasa el aceite de oliva. Es más, los griegos y los romanos pensaban que beber leche era una costumbre bárbara. Según el escritor romano, Plinio, la leche se usaba para blanquear la piel de las mujeres y, además de Cleopatra, Popea, la esposa de Nerón, viajaba con cientos de cabras para bañarse en su leche. Por su parte, Marco Polo, quien viajó a China a finales del siglo XIII, descubrió que los tártaros, que tomaban leche de yegua, la secaban al sol después de separar la mantequilla y más tarde la bebían ligada con agua. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto fresco, 66 Kcal/100 g. La leche constituye el mejor aporte de calcio (121 mg), proteínas (3,3 g), yodo (90 mg), fósforo (92 mg) y potasio (150 mg) y otros nutrientes necesarios para la formación de huesos y dientes. Durante la infancia y adolescencia se aconseja tomar la leche entera, ya que conserva la energía y las vitaminas A y D ligadas a la grasa. En la edad adulta también es importante mantener un consumo adecuado, con el fin de favorecer la conservación de la masa ósea, contribuyendo así a prevenir la desmineralización de los huesos, causa frecuente de osteoporosis y fracturas. Este efecto cobra aún más importancia en las mujeres durante las etapas de adolescencia, embarazo, lactancia y menopausia. La grasa de la leche resulta fácil de digerir, ya que se encuentra en forma de pequeños glóbulos rodeados de una fina capa protectora. Sin embargo, dado el contenido calórico de la leche entera, personas con sobrepeso, obesidad y alteraciones de lípidos en sangre (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia), pueden optar por la leche semidesnatada (46 Kcal) o desnatada (34 Kcal), con menor cantidad de grasa y, en consecuencia, también de calorías y colesterol. A pesar de su valor nutritivo, la leche de vaca está contraindicada en algunas situaciones concretas, como en el caso de quienes sufren intolerancia a la lactosa, galactosemia y alergia a la leche. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Este yogur es rico calcio, potasio, yodo, magnesio, fósforo y selenio, proteínas animales de calidad, vitamina A, retinol y vitaminas del grupo B completo. Contiene hierro y cinc, así como vitaminas C, D y E. Aporta ácidos grasos esenciales en forma de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácido linolénico. La grasa láctea del yogur contiene otros componentes bioactivos, como elácido butírico y esfingolípidos, que contribuyen a la salud intestinal y la protección inmunológica. Se ha asociado el consumo de lácteos fermentados como el yogur con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes, posiblemente debido a la combinación de grasas con otros nutrientes y la acción de péptidos bioactivos liberados durante la fermentación. Al utilizar yogur desnatado disminuye mucho la cantidad de vitaminas A y D, y además, el desnatado suele contener mayor cantidad de azúcares.
Comentarios para Deportistas: Este yogur aporta una importante cantidad de proteínas de animales de calidad y ácidos grasos linoleico y linolénico (esenciales), así como vitaminas y minerales y es muy adecuado para formar parte de la dieta base y de entrenamiento del deportista, especialmente para aquellos deportistas que siguen una dieta vegetariana.
Aporte calórico: La receta completa aporta 699 Kcal para 925 g de yogur obtenido (75/Kcal/100 g de yogur. Un yogur del tamaño del comercial = 125 g, aportaría unas 94 Kcal).
700 g de naranjas peladas, sin parte blanca, la piel de 1 naranja sin parte blanca, 40 g de Sucralosa y 4 mL de edulcorante líquido (Sacarina+Ciclamato Sódico), 175 g de chocolate negro 0 azúcar (460 Kcal/100 g), 130 g de mantequilla, el zumo de medio limón y 3 huevos. Si se quiere más espesa, se puede añadir 1 sobre de gelatina neutra o gelatina de naranja sin azúcar.
Elaboración:
En Thermomix: Poner el chocolate en el vaso del Thermomix y darle dos o tres golpes de turbo en vaso cerrado. Añadir la cáscara de naranja y trocearla 15 segundos/velocidad 6. Añadir las naranjas cortadas, los edulcorantes, el jugo de limón, la mantequilla y los huevos (de forma opcional, añadir la gelatina) y programar 30 minutos/90ºC/velocidad 3. Triturar 1 min./velocidad 10.
De la manera tradicional: Rallar el chocolate y la corteza de una de las naranjas y reservar. Trocear las naranjas, mezclar con el edulcoranter (de forma opcional, añadir la gelatina) y batir con minipimer hasta que quede una creama fina. Añadir el zumo de limón, la mantequilla y los huevos batidos y cocer a fuego muy lento, sin dejar de batir. Añadir el chocolate rallado que teníamos reservado. No se puede dejar de remover con ayuda de un batidor o varilla. Dejar a fuego bajo 30 minutos.
Verter la crema en copas o boles (si se va a utilizar) o en tarros esterilizados (si se quiere conservar) y hervir al baño de María durante 25 minutos. Colocar boca abajo. Repetir la operación a las 24 horas. De esta forma se puede conservar durante unas semanas. Hay que tener en cuenta que al no llevar azúcar, la conservación se hace más complicada, pues el azúcar es un conservante natural. Si se va a utilizar, introducir los boles o copas en el frigorífico para que enfríen.
Esta crema es apta para vegetarianos, Diabéticos (respetando la ración diaria permitida) e Intolerantes al Gluten. No es apta para veganos ni para Intolerantes a la Lactosa. La naranja es el fruto del naranjo dulce, árbol que pertenece al género Citrus de la familia de las rutáceas. El naranjo dulce (Citrus sinensis) no se debe confundir con el amargo (Citrus aurantium), cultivado desde antiguo como árbol ornamental y para obtener fragancias de sus frutos. Estos frutos, llamados hesperidios, tienen la particularidad de que su pulpa está formada por numerosas vesículas llenas de jugo. Presentan un color anaranjado, al que deben su nombre, aunque algunas especies son casi verdes cuando están maduras. Su sabor varía desde el amargo hasta el dulce. Es originaria del sureste de China y norte de Birmania, aunque se la conoce en el área mediterránea desde hace aproximadamente tres mil años. Desde su lugar de origen, el naranjo se extendió a Japón y a lo largo de la India, llegó a Occidente, por la Ruta de la Seda. Los árabes la introdujeron en el sur de España en el siglo X, aunque el naranjo dulce no fue conocido hasta 1450. A partir de ese momento fue extendiéndose por toda Europa, alcanzando gran popularidad durante la segunda mitad del siglo XV. Se cosecha normalmente en invierno o a mediados de otoño, de ahí su fama de que sea la mejor fruta para afrontar las temperaturas frías. Porción comestible73 g por cada 100 g de producto fresco, 42 Kcal/100 g. Es una fruta bajo contenido de grasa. Aporta a la dieta una cantidad interesante de fibra soluble (pectinas). En su composición también cabe destacar que es fuente de ácido ascórbico o vitamina C (50 mg%), que favorece la absorción intestinal del hierro. (Una naranja de tamaño medio aporta 82 mg de vitamina C, siendo 60 mg la ingesta recomendada al día para este nutriente). También es fuente de folatos (37 microg%), que contribuyen a la formación normal de las células sanguíneas, 40 microg% de vitamina A y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B (excepto B12) y E. Entre los minerales destacan el potasio (200 mg%), el fósforo (18 mg%), el calcio (36 mg), el magnesio (12 mg%) y el selenio (1 microg%). Además, las naranjas aportan carotenoides con actividad provitamínica A (principalmente b-criptoxantina). También contiene otros carotenoides sin actividad provitamínica A, como la luteína y la zeaxantina. Las naranjas presentan en su composición ácidos orgánicos, como el ácido málico y el ácido cítrico, que es el más abundante. Además, contienen importantes cantidades de los ácidos hidroxicinámicos, ferúlico, caféico y p-cumárico, ordenados de mayor a menor en función de su actividad antioxidante. Las naranjas son ricas en flavonoides. Los más conocidos son: hesperidina, neoshesperidina, naringina, narirutina, tangeretina y nobiletina. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición). Cuando se consume esta fruta en forma de zumo varían sus características nutricionales, ya que este apenas contiene fibra y tiene menores cantidades de vitaminas y minerales que la naranja entera. En cualquier caso, lo ideal es tomarlo recién exprimido, para evitar las pérdidas de vitamina C. La cáscara de naranja es la parte externa del fruto. Aunque no se suele comer, no debería tirarse sin aprovecharla al máximo porque sus propiedades proporcionan beneficios para la salud y se le puede sacar mucho rendimiento. la vitamina C, está más presente en la cáscara que en su pulpa y es un potente antioxidante. También los flavonoides, así como una mayor cantidad de fibra. La cáscara de naranja tiene diversos usos en nutrición: Naranja confitada, mermeladas, bizcochos, flanes, etc., entre las recetas dulces, e infinidad de platos salados a los que se les añade corteza rallada, como por ejemplo al salmón a la naranja. La corteza de naranja es, además, saciante, diurética y baja en calorías. También se puede tomar en forma de infusión.
El Chocolate es el alimento que se obtiene mezclando azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa (la manteca de cacao). A partir de esta combinación básica, se elaboran los distintos tipos de chocolate, que dependen de la proporción entre estos elementos y de su mezcla o no con otros productos tales como leche y frutos secos. Ha de contener como mínimo un 35% de componentes del cacao. El contenido en cacao seco desengrasado no será nunca inferior al 14%, ni el de manteca de cacao inferior al 18%. El árbol de cacao (Theobroma cacao) tiene sus orígenes en las tierras tropicales de América del Sur, de la cuenca del río Orinoco o el río Amazonas. La primera evidencia de su uso humano es de alrededor del 1100 a.C. en el sitio arqueológico de Puerto Escondido aunque recientes estudios de octubre de 2007 emprendidos por el equipo de arqueólogos dirigidos por John Henderson (Universidad de Cornell) no solo ratifican que ya en el 1000 a.C. se consumía el chocolate en la región sino que muy probablemente en ésta el consumo se inició hacia el 1500 a.C. Cristóbal Colón, a su vuelta a España, lleva muestras de cacao a los Reyes Católicos; sin embargo no tiene éxito por su sabor amargo y picante y por su aspecto sucio. Aun así, es de las muestras que Hernán Cortés —también consciente del valor del cacao entre los aztecas— decidió llevarse consigo a la España de Carlos I en 1528 de donde surge la historia del chocolate en Europa. La solidificación del chocolate para obtener la tableta fue el primer paso importante. El Italiano Doret fue el primero que solidificó el chocolate en Turín y la primera fábrica de chocolate se instalaba en Suiza en 1819. La incorporación de azúcar (y de especias como vainilla y canela) a esta bebida, es una idea con origen incierto: por un lado se sabe que en México alrededor de finales del siglo XVI gracias a la Nao de China llegó a gran escala la canela procedente de la isla de Ceylán o Sri Lanka y está claro que la extensión por parte de los españoles del cultivo de la caña de azúcar en América pudo haber facilitado que fuese allí donde se mezclasen ambos productos por primera vez. Por otro, es recurrente la noticia de que eso sólo ocurrió al llegar el cacao a Europa. En cualquier caso, tal combinación se asocia casi siempre a obra de miembros de órdenes religiosas: un convento en Oaxaca y el Monasterio de Piedra, en Zaragoza, son los dos lugares, en América y Europa respectivamente, que parecen haber sido los primeros en poner en práctica por primera vez esa combinación. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 gr por cada 100 gr de producto fresco. El chocolate es un alimento que tiene principalmente grasa y azúcares por lo que su contenido energético suele ser elevado: 532 Kcal/100 gr. Su consumo debe realizarse de forma moderada y ocasional. Es fuente de minerales tales como el fósforo (411 mg), el calcio (38 mg), el magnesio (100 mg), el hierro (2,4 mg) y el potasio (300 mg), así como vitaminas A, E, grupo B y folatos. Si el chocolate es con leche, el aporte de calcio se incrementa notablemente. Contiene catequinas (flavonoides), con acción antioxidante. (Fuente: Fundación Española de Nutrición). El chocolate 0 azúcares NO contiene sacarosa, se endulza con edulcorantes No calóricos como puede ser la sucralosa, el eritritol, la steviao el, que no tienen impacto glucémico xilitol. Es, por esto, algo más bajo en calorías, unas 460 Kcal/100 g de producto, dependiendo un poco de la marca comercial. Puede ser ligeramente más alto en fibra y antioxidantes debido a que el contenido en azúcar del chocolate equivalente pero con azúcar puede rebajar estos porcentajes un poco.
Esta crema es rica en grasas, proteína vegetal, y fibra. Contiene vitaminas (A, ácido fólico, C y E) y minerales (potasio, fósforo, hierro, magnesio y calcio).
Comentarios para Deportistas: Debido a su elevado aporte en grasas saturadas, no es una buena opción para formar parte de la dieta de entrenamiento. Ocasionalmente y en pequeñas cantidades podría utilizarse.
Aporte calórico: Toda la receta aporta 2273 Kcal. Nos han salido 5 tarros de 240 g (1200 g en total, 189 Kcal/100 g).
200 g de chocolate con almendras 0 % azúcares (Nosotros utilizamos Valor, 525 Kcal/100 g) , 2 yogures griegos (nosotros utilizamos griego ligero, marca Hacendado, 60 Kcal/100 g), 4 huevos, 15 g de cacao 0% (desgrasado y sin azúcares añadidos. Nosotros utilizamos de marca Hacendado, 375 Kcal/100 g) y 5 g de edulcorante Sacarina + Ciclamato sodico (nosotros utilizamos el de Hacendado).
Elaboración:
En Thermomix: Trocear el chocolate e introducir en el vaso. Moler a velocidad 10/20 segundos. Programar 3 minutos y medio/velocidad 2/ 50 °C. Añadir los huevos, el cacao y el yogur y batir 2 minutos/velocidad 6.
De la manera tradicional: Trocear y fundir el chocolate en un cazo o al microondas. Añadir los huevos y batir bien en minipimer o con barillas. Añadir los yogures y el cacao y continuar batiendo hasta que quede todo integrado.
Introducir en un molde de silicona y llevar al horno, precalentado a 170°C durante 30 – 40 minutos con agua en la bandeja (al baño de María). Pinchar con un palillo en el centro. Si sale limpio, ya está listo. Si sale con masa pegada, déjalo unos minutillos más en el horno. Dejar enfriar e introducir al frigorífico. Servir fría.
Este postre es apto para vegetarianos, Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es apto para veganos ni Intolerantes a la Lactosa.
El Chocolate es el alimento que se obtiene mezclando azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa (la manteca de cacao). A partir de esta combinación básica, se elaboran los distintos tipos de chocolate, que dependen de la proporción entre estos elementos y de su mezcla o no con otros productos tales como leche y frutos secos. Ha de contener como mínimo un 35% de componentes del cacao. El contenido en cacao seco desengrasado no será nunca inferior al 14%, ni el de manteca de cacao inferior al 18%. El árbol de cacao (Theobroma cacao) tiene sus orígenes en las tierras tropicales de América del Sur, de la cuenca del río Orinoco o el río Amazonas. La primera evidencia de su uso humano es de alrededor del 1100 a.C. en el sitio arqueológico de Puerto Escondido aunque recientes estudios de octubre de 2007 emprendidos por el equipo de arqueólogos dirigidos por John Henderson (Universidad de Cornell) no solo ratifican que ya en el 1000 a.C. se consumía el chocolate en la región sino que muy probablemente en ésta el consumo se inició hacia el 1500 a.C. Cristóbal Colón, a su vuelta a España, lleva muestras de cacao a los Reyes Católicos; sin embargo no tiene éxito por su sabor amargo y picante y por su aspecto sucio. Aun así, es de las muestras que Hernán Cortés —también consciente del valor del cacao entre los aztecas— decidió llevarse consigo a la España de Carlos I en 1528 de donde surge la historia del chocolate en Europa. La solidificación del chocolate para obtener la tableta fue el primer paso importante. El Italiano Doret fue el primero que solidificó el chocolate en Turín y la primera fábrica de chocolate se instalaba en Suiza en 1819. La incorporación de azúcar (y de especias como vainilla y canela) a esta bebida, es una idea con origen incierto: por un lado se sabe que en México alrededor de finales del siglo XVI gracias a la Nao de China llegó a gran escala la canela procedente de la isla de Ceylán o Sri Lanka y está claro que la extensión por parte de los españoles del cultivo de la caña de azúcar en América pudo haber facilitado que fuese allí donde se mezclasen ambos productos por primera vez. Por otro, es recurrente la noticia de que eso sólo ocurrió al llegar el cacao a Europa. En cualquier caso, tal combinación se asocia casi siempre a obra de miembros de órdenes religiosas: un convento en Oaxaca y el Monasterio de Piedra, en Zaragoza, son los dos lugares, en América y Europa respectivamente, que parecen haber sido los primeros en poner en práctica por primera vez esa combinación. Se encuentra disponible durante todo el año. Porción comestible 100 gr por cada 100 gr de producto fresco. El chocolate es un alimento que tiene principalmente grasa y azúcares por lo que su contenido energético suele ser elevado: 532 Kcal/100 g (el chocolate sin azúcar tiene algunas calorías menos). Su consumo debe realizarse de forma moderada y ocasional. Es fuente de minerales tales como el fósforo (411 mg), el calcio (38 mg), el magnesio (100 mg), el hierro (2,4 mg) y el potasio (300 mg), así como vitaminas A, E, grupo B y folatos. Si el chocolate es con leche, el aporte de calcio se incrementa notablemente. Contiene catequinas (flavonoides), con acción antioxidante. El chocolate solo se considera un alimento saludable si tiene por encima del 70 % de cacao, y mucho mejor si tiene más del 85 %. Un buen chocolate negro, aunque sea rico en grasas saturadas, contiene también sustancias bioactivas interesantes, entre las que figuran los flavonoides, que compensan los posibles efectos negativos de estas grasas saturadas, además de un aporte razonable de minerales. (Fuente: Fundación Española de Nutrición). La semilla de cacao tiene un alto contenido en antioxidantes (flavonoides, catequinas, ácido cafeíco, ácido ferúlico, cafeína, vitexina…) y estimulantes (teobromina).
Este postre es muy rico en proteínas animales de calidad, fósforo, potasio, rico en ácidos grasos omega 3 y 6, calcio, selenio, yodo, magnesio, hierro, vitaminas A, retinol, grupo B (incluida B12), D, E y K. Contiene fibra y cinc.
Comentarios para Deportistas: Este postre, al no llevar azúcares añadidos y ser muy rico en proteínas, minerales, especialmente calcio, ácidos grasos omega, antioxidantes y vitaminas, es apto para formar parte de la dieta del deportista, ya sea la dieta base o la de entrenamiento.
Aporte calórico: La torta completa aporta 1555 Kcal, 259 Kcal por ración.
2 yogures (pueden ser griegos 0, naturales 0 o enteros, 250 g los dos). (Nosotros utilizamos yogur griego 0 marca Hacendado), 250 g de frutas tropicales congeladas (nosotros utilizamos las de marca Hacendado, mango, melocotón y papaya, 59 Kcal/100 g) y 4 g de edulcorante líquido Hacendado (Sacarina + Ciclamato). También se puede hacer con fresas, moras, mezcla de frutos rojos o cualquier otra fruta, congelada previamente. El yogur puede estar también congelado.
Elaboración:
En Thermomix: Poner las frutas elegidas (en este caso frutas tropicales Hacendado) congeladas, los yogures y el edulcorante líquido en el vaso y triturar 10 segundos/velocidad 6. Con la espátula, bajar los ingredientes hacia el fondo del vaso y triturar 30 segundos/velocidad 6. Servir inmediatamente. (Nosotros hemos elaborado la receta por éste método).
De la manera tradicional: Poner en el vaso de la batidora las frutas tropicales congeladas, los yogures y el edulcorante líquido y batir hasta que quede una mezcla homogénea. Servir inmediatamente.
Este postre es apto para vegetarianos, Diabéticos (ajustando el tamaño de ración a las calorías diarias permitidas) e Intolerantes al Gluten. No es Apto para Intolerantes a la Lactosa ni veganos
El mango es un fruto carnoso, sabroso y refrescante. Es el miembro más importante de la familia de las Anacardiáceas, género Mangifera, que comprende unas 50 especies, nativas del sureste de Asia e islas circundantes y África. Aporta una cantidad importante de hidratos de carbono. Fruta por excelencia en los países tropicales, es un alimento autóctono en España. Existen cultivos en Andalucía, Canarias y Catalunya, aunque es un árbol originario de la India y la mayor parte de mangos que encontramos en nuestros mercados provienen de África y de Latinoamérica. Por cada 100 g de producto tiene 60 Kcal, 0,4 g de grasa, 15 g de carbohidratos y 0,8 g de proteínas. Existen unas 50 variedades de mangos, pero no todas son comestibles. Más o menos dulce, más o menos ácida, la Fundación Española de Nutrición considera esta fruta “saludable y medicinal, dotada de una elevada riqueza vitamínica y en él se reconocen una serie de valores diuréticos y laxantes. Sus hojas y flores en muchas regiones son utilizadas con fines medicinales. Su consumo habitual es fresco, pues así se pueden apreciar mejor sus cualidades”. Según la Fundación Española de Nutrición, sus hojas y flores en muchas regiones son utilizadas con fines medicinales. Es una fruta rica en fibra. Contiene potasio y magnesio y es rico en vitaminas A (67 µg), ácido fólico (53 µg), C (45 mg), así como pequeñas cantidades de vitaminas E, K y grupo B. Aporta pequeñas cantidades de calcio, fósforo, magnesio, potasio (208 mg), hierro y selenio. También tiene propiedades antioxidantes, mayores que las de la manzana, pero menores que los frutos rojos (los grandes antioxidantes). Y la presencia de betacarotenos no solo le dan ese color anaranjado, sino que además actúan como protectores ante la proliferación de células tumorales. A pesar del dulzor característico de un buen mango, esta fruta ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, según recoge Nutrition Facts. Esto es así por la presencia de mangiferina, un fitonutriente que favorece la lenta absorción del azúcar en el intestino. Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre. Además, esta molécula y los betacarotenos ayudan a tratar la enfermedad intestinal inflamatoria crónica o enfermedad de Crohn, enfermedad autoinmune que se presenta en forma de brotes y en cuyo tratamiento la alimentación juega un papel clave. El mango no soporta bien las bajas temperaturas, por lo que es mejor conservarlo en la despensa, no en la nevera. Si no se toma fresco, también puedes optar por la mermelada de mango o el mango deshidratado.
La Papaya es una fruta tropical rica en vitaminas, antioxidantes, minerales y fibra. Una papaya aporta 43 Kcal por 100 g, 0.5 g de proteína, 7,6 g de carbohidratos y 1,9 g de fibra. Además, es una excelente fuente de vitamina C (64 mg/100 g). También es rica en vitamina A (52 μg/100 g) y carotenoides, folatos (45 μg/100 g), magnesio (13 mg/100 g) y potasio (182 mg/100 g), La papaya contiene antioxidantes como el licopeno y fibra, que pueden ayudar a reducir el colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas. También contiene enzimas como la papaína, que facilita la digestión de proteínas. Se recomienda consumir la papaya en porciones moderadas, especialmente si se tiene en cuenta el contenido de azúcares intrínsecos.
El Melocotón es el fruto del melocotonero, árbol de la familia de las rosáceas. Este fruto es una drupa típica: pulpa carnosa con un hueso duro en el centro. Es normalmente amarillo con tonalidades rojizas, y está dividido por una hendidura que le da su forma característica. Para la elaboración de melocotones en almíbar sólo se pueden utilizar los melocotones pertenecientes a la especie Prunas persica (con excepción de las nectarinas), melocotones de color amarillo (incluidos los tipos varietales cuyo color predominante va del almarillo pálido al rojo anaranjado vivo) y blanco (incluidos los tipos varietales cuyo color predominante va del blanco al blanco amarillento). La materia prima debe estar fresca, sana y limpia y ser adecuada para su transformación. Como resultado de su elaboración, los melocotones en almíbar están exentos de: materias extrañas de origen vegetal, piel y unidades alteradas. Y se presentan: enteros, en mitades, en cuartos, en porciones, y en dados. Estacionalidad Al tratarse de una conserva, el melocotón en almíbar está disponible en el mercado durante todo el año. Porción comestible 100 g por cada 100 g de producto envasado. Una porción de 100 g de melocotón proporciona 39 Kcal, 9 g de carbohidratos, 0.5 g de proteína y 0.1 g de grasa. Se puede resaltar un aporte de potasio (150 mg/100 g) y vitamina A (42 μg/100 g). En relación a la composición en macronutrientes, el melocotón en almíbar se diferencia del melocotón fresco por el contenido en hidratos de carbono. Concretamente, el primero tiene más del doble de azúcares (22 g/100 g de porción comestible de melocotón en almíbar; 9 g, en el caso del melocotón), lo que provoca un incremento significativo en el aporte de energía (92 kcal por 100 g de porción comestible, melocotón en almíbar; 41 kcal, en el caso del melocotón). La proporción 250 g de azúcar/1 Kg de melocotón, empleada en la elaboración del melocotón en almíbar, explica el aumento en el contenido de azúcares. Al igual que el producto en fresco, el melocotón en almíbar aporta pequeñas cantidades de vitaminas C y A y minerales (potasio). Destacar también los carotenos, concretamente el b-caroteno que es el que proporciona el color anaranjado a esta fruta.es una fruta con bajo contenido calórico y rico en nutrientes. También contienepequeñas cantidades de calcio, hierro, yodo, fósforo, selenio y magnesio, así como viataminas del grupo B (excepto B12) y C. (Fuente: Fundación Española para la Nutrición).
Este postre es rico en vitamina C, potasio, calcio y fósforo y muy rico en fibra y antioxidantes. Contiene vitaminas A, retinol, grupo B completo, D, E, carotenos y K) y minerales (hierro, sodio, selenio, magnesio, cinc, yodo ).
Comentarios para Deportistas: Este helado es un postre ideal para formar parte de la dieta base del deportista, por su escaso valor calórico, su contenido en vitaminas y minerales y su elevado contenido en antioxidantes. Tiene un bajo índice glucémico.
Aporte calórico: El helado completo aporta: 268 Kcal, elaborado con yogur griego 0 (134 Kcal por ración); 214 Kcal, elaborado con yogur natural 0 (107 Kcal por ración). Si se elabora con yogur entero, 264 Kcal (132 Kcal por ración).
125 g de copos de avena, 2 cucharaditas de canela (5 g), 100 g de nueces, 2 huevos, 2 cucharadas de almendra molida (15 g), 1 cucharadita de polvo para hornear, 250 g de azúcar equivalen aproximadamente a: 50 g de sucralosa, 20 ml de edulcorante líquido (sacarina) o 340 g de eritritol puro y 2 cucharadas colmadas (15 g) de cacao puro (cacao puro Valor, natural 100%, por 100 g: 339 Kcal/, 17 g de hidratos de carbono y 1 g de azúcares). También se puede sustituir la harina de almendras y el cacao por 2 cuadraditos (25 g) de chocolate Valor 0 con almendras (cada 100 g: 513 Kcal, 38 g de CHO, de los cuales 0,5 g de azúcares).
Elaboración:
Precalentar el horno a 180ºC.
De la manera tradicional: Moler los copos de avena. Batir las claras y agregarles el edulcorante. Poner en un recipiente la avena, la harina de almendra, el cacao y la levadura e integrarlo bien todo. (En su caso moler el chocolate). Mezclar las claras batidas con los ingredientes secos hasta que queden bien integrados. Añadir primero las yemas y después las nueces troceadas y refrigerar durante 10 minutos.
En Thermomix: Moler los copos de avena en el vaso del Thermimix 1 minuto/velocidades 6,8,10. Retirar a un bol. Colocar la mariposa para batir las claras con el edulcorante 3 minutos/velocidad 3,5 y reservar. (En su caso poner el chocolate en el vaso y moler a velocidades 6,8,10/15 segundos). Poner en el vaso del Thermomix la avena reservada, la harina de almendra, el cacao y la levadura y programar 1 minuto/velocidad 3,5. Añadir las claras batidas y las yemas, mezclando a velocidad 3,5 hasta que quede todo bien integrado. Añadir las nueces troceadas y mezclar con la espátula.
Meter en la nevera 10 minutos. Sacar la masa del refrigerador y hacer bolitas para luego darles la forma de galletas. Colocar sobre papel de hornear en la bandeja del horno, cuidando de dejar espacio entre ellas para que no se peguen. Hornear durante unos 15 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla.
Estas galletas son aptas para vegetarianos, Diabéticos (ajustando la ración a las calorías diarias permitidas), Intolerantes a la Lactosa e Intolerantes al Gluten. No son aptas para veganos.
La avena ha sido consumida como alimento desde la antigüedad, su nombre es Avena Sativa y pertenece a la familia Poaceae. Es un cereal mayormente cultivado en Europa y Norteamérica. Su cultivo necesita un clima húmedo y fresco; los principales países productores son Rusia, Canadá, Estado Unidos, Finlandia y Polonia. Su consumo se ha visto ha incrementado en los últimos años. Según FAOSTAT (División de Estadística de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la cantidad de suministro de avena es muy variable dependiendo del país. En España esta cantidad es pequeña, concretamente de 0,43 kg/persona/año en el año 2013, sin embargo, se ha ido incrementándose su consumo poco a poco con los años. La avena se clasifica como un cereal de grano entero (granos que conservan las tres partes que los componen: germen, endospermo y salvado) y su composición nutricional por 100 g de porción comestible es : Agua (g) 15,8. de proteínas 11,7 g; lípidos 7,1 g (ácidos grasos saturados 1,5 g; monoinsaturados 2,6 g; poliinsaturados 2,9 g; hidratos de carbono 59,8 g, todos ellos almidón; fibra 5,6 g. Fibra, 5,6 g. Minerales: Calcio, 79,6 mg. Hierro, 5,8 mg. Yodo, 6 µg. Magnesio, 129 mg. Cinc, 4,5 mg. Sodio, 8,4 mg. Potasio, 355 mg. Fósforo, 400 mg. Selenio, 7,1 µg. Vitaminas: Tiamina, 0,52 mg. Riboflavina, 0,14 mg. Equivalentes de niacina, 2,37 mg. Vitamina B6, 0,96 mg. Folato, 60 µg. Vitamina E, 2 mg. La avena es un cereal con un valor energético de 361 kcal por 100 g. Es fuente de proteínas de bajo coste y posee un alto contenido en fibra. Si lo comparamos con otros cereales presenta un contenido en hidratos inferior al resto (básicamente en forma de almidón) y un aporte de lípidos superior al resto, aportando ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados (presentes en el endospermo, parte interna de la planta), consideradas como grasa saludable. La avena es una buena fuente de componentes no nutritivos/bioactivos como ácidos fenólicos, flavonoides y fitoesteroles. Asimismo, contiene dos tipos de fitoquímicos que son únicos de este alimento: las avenantramidas (AVAs) y las saponinas esteroidales. La avena destaca especialmente por su contenido en fibra tanto soluble como insoluble. La capacidad gelificante y fermentable de las fibras solubles es la responsable de muchos de los efectos fisiológicos positivos de la fibra, como la disminución de la glucemia postprandial o la atenuación de los niveles plasmáticos de colesterol, además de mejorar la motilidad intestinal. Por otro lado, las fibras insolubles pueden retener agua, aunque esta capacidad es siempre menor que en el caso de las fibras solubles, y muestran poca capacidad para formar soluciones viscosas. Sin embargo, al ser menos fermentadas por la microbiota, contribuyen mucho más que la fibra soluble al residuo no digerido, aumentando los contenidos fecales, mejorando el estreñimiento. En la actualidad, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) recomienda un consumo de 25 g/día de fibra en adultos, existiendo un equilibrio entre soluble e insoluble, 25 % y 75% respectivamente, proveniente de todos los tipos de alimentos que la contienen. La avena es un alimento rico en beta glucanos. Éstos son polisacáridos componentes de la fibra dietética, resistentes a la absorción y digestión en el intestino delgado y fermentados en el colon, atenuando el colesterol sérico y la respuesta de glucosa sanguínea. Desde el año 1997 la Food and Drugs Administration (FDA) en Estados Unidos, declaró que una ingesta diaria de 3 g de beta glucanos de la avena puede disminuir el colesterol sérico total así como el colesterol LDL. Además, podría tener un efecto anticancerígeno al reducir los compuestos que son agentes causantes de cáncer de colon, reducir los niveles séricos de colesterol y la presión arterial. Algunos de los micronutrientes y compuestos no nutritivos contenidos en la avena benefician distintos procesos metabólicos esenciales para el organismo. La vitamina E es un compuesto antioxidante conocido por proteger al cuerpo de los efectos de los radicales libres y jugar un papel importante en la prevención de enfermedades como cáncer, artritis, aterosclerosis, cataratas, entre otros. Los compuestos fenólicos que contiene también tienen efectos importantes, ya que son conocidos por ser potentes antioxidantes. Estudios recientes han encontrado que dichos compuestos también mejoran la función endotelial, la señalización celular y tienen propiedades anti inflamatorias. Las avenantramidas (AVAs) son un grupo único de antioxidantes presentes en la avena. Se ha visto que los AVAs tienen una actividad antioxidante de 10 a 30 veces mayor que la de otros compuestos fenólicos. Además, tienen propiedades anti inflamatorias y anti aterogénicas. De igual forma, ayudan a controlar la presión arterial al producir óxido nítrico, el cual actúa como vasodilatador. La avena es procesada antes de estar disponible para el consumo humano, con el fin de hacerla comestible e incrementar la disponibilidad de sus nutrientes. El grano de avena no es digerible para nuestro consumo, por lo que tiene que molerse antes de consumirse. El molido de la avena sigue este proceso: 1. Descascarillado: Esto ayuda a exponer el grano de avena. 2. Calentamiento: Este proceso inactiva las enzimas causantes de ranciedad y ayuda a mejorar el sabor. 3. Molienda: La avena se trata según el tipo de producto que se quiere obtener. Puede variar en forma y tamaño, dependiendo si se usará para galletas, barras o panes. La avena sufre cambios en sus características físicas durante su procesado, lo que ocasiona cambios en su índice glucémico. El índice glucémico de la avena es: Hojuelas, 53; grano entero descascarado; 55 muesli, 56; granola, 56; avena instantánea, 75. La avena es uno de los cereales más completos que existe, pues contiene la gran mayoría de aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita. (Fuente: Fundación Española para la Alimentación). A diferencia de los copos, el grano mantiene la cáscara. Esta parte externa del grano tiene un gran valor nutricional, pues es muy rica en vitaminas, minerales, enzimas, proteínas y grasas insaturadas. La avena en grano tiene más fibra que el resto de las presentaciones de avena.
Estas galletas son muy ricas en potasio, selenio y fósforo, ricas en fibra, proteinas vegetales de calidad, ácidos grasos omega 3 y 6, ácido fólico, calcio, magnesio, hierro y selenio. Contienen proteínas animales de calidad, otras vitaminas (A, grupo B, C, K y E) y minerales (cinc, yodo).
Comentarios para Deportistas: Estas galletas son muy saludables porque no llevan azúcares añadidos, aportan fibra, proteínas de calidad, minerales, especialmente potasio, y vitaminas, pudiendo formar parte de la dieta base del deportista, tanto en el desayuno, como en forma de snaks, media mañana, merienda o tambien como «postre».
Aporte calórico: La receta completa aporta 1404 Kcal (82 Kcal por galleta). Elaboradas con chocolate con almendras, 1395 Kcak (82 Kcal por galleta).